Apadrinar un niño de África es una de las mejores formas de ayudar a quienes más lo necesitan en este continente. Las niñas y niños en África tienen muchos obstáculos por delante. El apadrinamiento, entre otras cosas, ayuda a que los derechos de los más pequeños se cumplan y se respeten en la comunidad en la que viven.
¿Cómo es la vida de los niños y niñas en África hoy?
África es un continente amplio y diverso. Es muy difícil generalizar sobre la vida de la infancia, sobre todo cuando no existe una sola realidad. Sin embargo, queremos darte algunas cifras de la situación de la infancia en África. Quizás conocer cómo es su día a día te anime a reflexionar prestarles apoyo a través del apadrinamiento.
En cuanto a índices de pobreza, la tasa de pobreza extrema en África subsahariana se encuentra estancada desde el año 2014. Las últimas cifras de Banco Mundial y UNICEF hablan de un 52% de niños y niñas en situación de extrema pobreza en esta región del mundo. Son el 75% de todos los niños y niñas en situación de pobreza extrema en el mundo.
Si hablamos de inseguridad alimentaria, conocemos bien el problema, lamentablemente. Según las últimas cifras conocidas, unos 64 millones de menores de cinco años viven en situación de pobreza alimentaria severa en África. Son uno de cada tres niños y niñas que no tienen la oportunidad de desarrollarse como deberían, quedando incluso en riesgo vital en muchos casos. En la mayoría de hogares africanos (2 de cada 3) no se puede optar a una dieta saludable y equilibrada, lo que representa un grave peligro para el desarrollo de todo un continente. En África Occidental y Central las cifras son alarmantes: más de 16,3 millones de niños y niñas con menos de cinco años, sufren de desnutrición aguda.
África es uno de los continentes donde más preocupa el absentismo escolar, entendiendo este como niños, niñas y adolescentes que no están matriculados, es decir, que no constan en el sistema educativo formal. La UNESCO cifra en un 29,5% la tasa de absentismo en África Subsahariana. No obstante, sabemos que los datos formales distan de los reales. Existe un grave problema de asistencia a la escuela cuando existen crisis (conflictos, eventos climáticos, desplazamientos, etc.). Pero a veces simplemente el absentismo ocurre por necesidades de trabajo agrícola en la familia, o de cuidados en caso de las niñas… O peor aún: existe un grave problema para que las niñas accedan a educación sobre todo desde que menstrúan (muchas de ellas siguen siendo obligadas a casarse).
Además de todo ello, las enfermedades también forman también parte del día a día de la infancia en África: la malaria sigue matando a un niño o niña menor de cinco años cada minuto. Eso equivaldría a unos 1200 niños y niñas cada día. A ello se suman las altas tasas de infecciones por VIH/SIDA, la neumonía (segunda causa de muerte infantil en África) o una simple diarrea, que puede llegar a matar. Tuberculosis, sarampión, y diferentes tipos de hepatitis causan también cada año muertes totalmente evitables fuera del continente. A todo ello se suma una insuficiente red de asistencia médica, ni tampoco especializada en pediatría.
Qué supone apadrinar a un niño o niña en África
Apadrinar a un niño de África puede, literalmente, cambiarle la vida. Así de fácil. Y esto ocurre porque se establece un apoyo y un acompañamiento que no ocurre con otro tipo de proyectos. Cuando apadrinas, muchas personas simultáneamente apoyan a un grupo de niños y niñas que durante años van a recibir apoyo, así como sus familias, para construir un futuro con oportunidades.
Apadrinando contribuyes a mejorar la educación de esos niños y niñas, porque gracias a eso podremos facilitarles material escolar, pero también apoyar a los colegios de la zona donde viven con más y mejores infraestructuras o con formación para el profesorado. Porque apadrinar no solo implica apoyar a un niño, sino a toda su comunidad. ¿El objetivo? Crear mejores condiciones de vida para ellos, y para quienes vienen después.
El apadrinamiento no hace más que mejorar el entorno de los niños y niñas, puesto que también llega a sus familias. Que sus familias tengan, gracias al apadrinamiento, acceso a formación o materiales que mejoren su capacidad económica, repercute inevitablemente en el futuro de sus comunidades.
El hecho de que sean muchas personas las que apadrinan a un grupo de niños y niñas de África garantiza la estabilidad de la ayuda, una ayuda que concebimos a largo plazo para acompañarles desde la infancia hasta la edad adulta.
Cómo apadrinar a un niño de África paso a paso
Si ya tienes tomada tu decisión de apadrinar a un niño de África, enhorabuena, porque estás en el sitio adecuado. Te vamos a contar, paso a paso, qué debes hacer.
En primer lugar, entra a nuestra página web y ve a la sección de Apadrina (puedes ir directamente desde aquí o desde el botón de arriba a la derecha, en esta misma pantalla). Otra opción es llamarnos al teléfono 900 85 85 88 (es gratuito y te atenderemos en horario comercial).
Para apadrinar, puedes hacerlo con diferentes cantidades, desde 21 euros al mes. A partir de esa cantidad, puedes elegir el monto que desees y puedas permitirte. Si haces la operación online, tras elegir la cantidad mensual tendrás que escribir tu correo electrónico. Tras ello, se abrirá una ventana en la que escribir tus datos personales y, una vez completados, avanzarás para facilitarnos los bancarios y poder pasar la cantidad que elijas bien mediante una domiciliación bancaria o a través de tu tarjeta. Una vez hecho esto, recibirás un correo electrónico (si ves que no te llega, ve a la carpeta de correo no deseado, porque a veces se cuelan mensajes ahí). En él encontrarás toda la información detallada acerca de en qué consiste tu colaboración.
Si prefieres hacer el trámite vía telefónica, ten preparados tus datos para poder darlos a la operadora u operador que te atienda.
¡Así de sencillo es apadrinar!
Qué vivirás después de iniciar tu apadrinamiento
Poco después de hacer la operación, te llegará un pack de bienvenida, tanto de forma física como online, en la que te explicaremos detalladamente cómo funciona el apadrinamiento y cómo conseguiremos nuestros objetivos. Dos veces al año, además, te llegará una carta de los niños y niñas apadrinados (pero tú puedes escribirles todas las veces que quieras).
Por cuestiones de organización y necesidades, no podemos asegurarte cuando apadrinas que se te vaya a asignar un grupo de niños de un determinado país (recuerda que trabajamos en 18 países del mundo, y no todos son de África). Si por alguna cuestión importante deseas que tu apadrinamiento sea de un grupo de niños y niñas africanos, comunícanoslo por cualquiera de los medios que tenemos habilitados.
Requisitos para apadrinar a un niño de África
Apadrinar un niño de África es algo que todo el mundo puede hacer siempre que seas mayor de edad. Si quieres hacerlo en nombre de un niño o niña, también es posible, aunque la persona titular de la cuenta a la que se harán los cargos debe ser siempre mayor de edad. Si es este tu caso, debes ponerte en contacto con nosotros a través de una llamada telefónica (recuerda que tenemos un número gratuito: 900 85 85 88) para que a efectos de comunicaciones, la persona destinataria sea el niño o niña (o una familia, si se quiere).
El único requisito adicional para apadrinar un niño de África es tu compromiso con el importe que quieres aportar. Si en algún momento quieres modificar la cantidad de dinero, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos en todo lo que necesites.
También te animamos a mantener una actitud proactiva con las cartas que recibas. El hecho de que solo puedan enviarte dos al año se debe a las dificultades de acceso en las que viven los grupos de niñas y niños pobres en África en algunas comunidades.
Por eso, realizamos la recogida de cartas siguiendo un calendario en el que se tiene en cuenta los periodos escolares, la época de lluvias… Sin embargo, tú puedes escribirles siempre que lo desees, porque nuestros equipos en cada territorio se las harán llegar, para así que sepan que siempre estás presente.
Gracias a tus cartas podrán conocerte más, comprobar que hay gente que se preocupa porque tengan un futuro mejor y, de paso, también descubrir cómo es la vida en otras partes del mundo.
Además, tienes la oportunidad de viajar al país donde tienes un grupo de niños y niñas apadrinados (o a otro, para que conozcas cómo funciona el sistema), y tener la oportunidad de conocer de cerca nuestro trabajo, así como a los niños y niñas que son apadrinados.
