La mayoría de las personas que viven por debajo del umbral de pobreza viven en Asia meridional y África subsahariana. Sin embargo, la pobreza en Latinoamérica también se mide también en cifras muy elevadas. Hoy te las contamos, además de hablarte de las causas de esta pobreza, de sus consecuencias y de qué puedes hacer para acabar con ella.

Panorama actual de la pobreza en Latinoamérica


La pobreza en Latinoamérica es una realidad. Según cifras de la CEPAL en su informe “Panorama Social de América Latina y el Caribe” (2024), aunque en los últimos años ha habido una tendencia a la baja, la pobreza aún afecta al 27,3% de la población. Sin embargo, el escenario es muy variado, incluso en el interior de los países (puede haber diferencias del 5% al 55% de pobreza).

Si hablamos de pobreza extrema, aunque también ha disminuido en casi 3 puntos porcentuales entre 2020 y 2023, sigue habiendo 66 millones de personas en la región que no tienen la capacidad de adquirir una canasta básica de alimentos.

Si hablamos de pobreza multidimensional, que afecta también a los niveles de educación o al acceso a servicios básicos, es mayor la incidencia de la misma en áreas rurales y entre población indígena.

La lucha contra la pobreza en América Latina


Hace más de cuatro décadas que Ayuda en Acción trabaja para luchar contra la pobreza en Latinoamérica. Como decíamos antes, dentro de los propios países existen notables diferencias entre poblaciones que se encuentran en mejores condiciones y otras que están en situación grave o alarmante.

Ayuda en Acción conoce muy bien esta situación. En las regiones rurales de Guatemala, donde trabajamos, las familias viven en condiciones de pobreza extrema. El cambio climático no ayuda: cuando se prolongan los periodos de falta de lluvias, las cosechas se pierden. Esto es nefasto para las familias cuya alimentación depende de lo que cultivan. Y el sector de la población que más lo sufre es siempre la infancia.

En México también ocurre esto: grandes desigualdades internas en cuanto a pobreza. Allí trabajamos en estados como Chiapas, Puebla o Oaxaca, entre otros, para dar oportunidades a la infancia y la juventud. Nuestro trabajo se centra en dotarles de herramientas que les permitan salir del círculo de la pobreza. De ello hablábamos en este post.

Además de la infancia, otros grupos de población afectados en mayor medida por la pobreza son la juventud, las mujeres, los pueblos indígenas, la población afrodescendiente y las personas con discapacidad.

Causas de la pobreza en Latinoamérica


Las causas de la pobreza en Latinoamérica son múltiples. Entre ellas estarían las siguientes:

El cambio climático


Un factor relacionado con la pobreza es el cambio climático. Las sequías prolongadas, las lluvias intensas, la degradación medioambiental y otros fenómenos meteorológicos extremos afectan a la agricultura, la ganadería y la pesca. El rendimiento de los principales cultivos alimentarios en Latinoamérica, como el maíz y el trigo, están disminuyendo debido a los fenómenos extremos, las epidemias de enfermedades en las plantas y la escasez de agua.

Nuestro trabajo en terreno atestigua que la población rural que subsiste de la producción de alimentos está sufriendo serias crisis alimentarias.

Los conflictos armados


No olvidemos tampoco como causa de la pobreza los conflictos armados. Las tasas de pobreza son alarmantes en muchos países afectados por las guerras.

En lugares como Etiopía o Mozambique, donde existen conflictos armados y Ayuda en Acción interviene, vemos cómo la cooperación al desarrollo es casi la única salida para intentar salir del círculo de la pobreza.

Los modelos comerciales


El actual modelo comercial de muchas empresas multinacionales utiliza mano de obra barata para lograr aumentar sus beneficios económicos. Algunos economistas también señalan que las migraciones masivas están impactando en el mercado laboral de algunos países y que están incidiendo en la pobreza.

Consecuencias de la pobreza en Latinoamérica


Millones de personas en Latinoamérica (y también en el mundo) están absolutamente desprotegidas a causa de la pobreza, que afecta al ejercicio y cumplimiento de los derechos fundamentales de las personas. Entre las consecuencias directas de la pobreza ya hemos señalado el hambre y la desnutrición, pero existen otras muchas manifestaciones de las que hablamos a continuación.

Acceso limitado a servicios básicos


A día de hoy, todavía hay millones de niños y niñas que mueren cada año en el mundo antes de cumplir los cinco años. Según la Organización Panamericana de la Salud, los niños y niñas procedentes de hogares más pobres tienen el doble de probabilidades de morir antes de cumplir los cinco años que los que pertenecen a hogares más ricos.

La pobreza hace casi imposible, además, que muchas personas accedan a servicios básicos como la educación, una vivienda digna o al agua potable, entre otras.

Consecuencias de la pobreza sobre el empleo


En las comunidades rurales de América Latina, donde trabaja Ayuda en Acción, la población apenas tiene oportunidades de empleo. Los ingresos que consiguen, trabajando por cuenta propia, son inferiores a los salarios mínimos legales. A esto hay que añadir que la informalidad de estos trabajos no contempla derechos previstos en la legislación laboral como vacaciones anuales remuneradas, seguros por desempleo, accidente o enfermedades. Tampoco se contempla la protección de la maternidad o paternidad o las pensiones.

Acciones para combatir la pobreza en Latinoamérica


Tanto desde los propios gobiernos e instituciones públicas de los diferentes países de Latinoamérica, como desde los organismos internacionales, se trabaja de manera incansable para reducir los niveles de pobreza al máximo.

De esta forma, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y Caribe) propone el “Pacto por el desarrollo social inclusivo” para acabar con la pobreza y el hambre ampliando sistemas de protección social. Es algo en lo que también se trabaja junto al PNUD, con el objetivo añadido de que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan.

Otras organizaciones como la FAO, también del sistema de las Naciones Unidas, promueven en la región lo que llaman “transformación rural inclusiva”, algo en lo que también trabaja Ayuda en Acción empoderando a mujeres rurales, como hicimos a través del programa Mujeres campesinas liderando en Ecuador, pero también impulsando la agricultura familiar, dando espacio a jóvenes y pueblos indígenas, apostando por cadenas de valor sostenibles, etc.

En cuanto a la igualdad de género, que también tiene que ver con la pobreza, la Unión Europea, por ejemplo, impulsa en diferentes países de la región el programa “Inclusive Societies in Latin America and the Caribbean”.

El Banco Interamericano de Desarrollo, por su parte, financia proyectos que apuesten por la activación económica y comercial de comunidades con índices más altos de vulnerabilidad, para crear oportunidades de empleo que impulsen a toda la comunidad.

El papel de Ayuda en Acción en Latinoamérica


Ayuda en Acción lleva décadas trabajando en Latinoamérica, luchando contra la pobreza y por las oportunidades. Nuestro trabajo se centra en las primeras etapas de la vida (infancia, adolescencia y juventud), prestando especial atención a la educación, el crecimiento económico y el empleo, pero sin dejar de lado otras cuestiones como la seguridad alimentaria, la construcción de una cultura de paz y la ayuda humanitaria.

Trabajamos en 11 países del continente, en Sudamérica, en Centroamérica y en México, y solo en el último año hemos logrado que casi 10.000 personas tuvieran acceso a agua segura, que casi 7000 superaran la pobreza o que más de 37.500 menores asista regularmente a clase respecto a valores previos a nuestra intervención.