Aunque es un recurso vital y un derecho humano básico, el acceso a agua es un problema para más de 2000 millones de personas en todo el mundo. La escasez de agua ha pasado de ser una amenaza a una realidad en lugares donde no pensábamos que eso fuera a ser posible. Y lo peor: puede ir a más. La falta de agua ha pasado a convertirse en una crisis global a la que es necesario dar soluciones urgentes.
¿Qué es la escasez de agua y por qué importa?
Cuando hablamos de escasez de agua nos referimos a una situación en la que la demanda supera a la oferta. Pero también puede ocurrir que, aunque haya suficiente oferta de agua, esta no se puede consumir por su mala calidad.
Puede que pienses que hay suficiente agua en el mundo, y en realidad, podríamos decir que estás en lo cierto. Sin embargo, aunque el 70% de la superficie terrestre la ocupa el agua, solo solo el 1% es accesible y potable para el uso humano.
Tipos de escasez de agua
- 1. Escasez física: se da cuando realmente no tenemos fuentes de agua natural disponibles. Cuando esto pasa, las personas deben recorrer kilómetros cada día en busca de una fuerte cercana, perdiendo tiempo que podría destinar a estudiar o trabajar, y mermando así sus oportunidades de desarrollo ocurre cuando no hay suficiente agua natural disponible.
- 2. Escasez económica: hay fuentes de agua, pero no existe infraestructura (o esta es deficiente, implicando posible contaminación, por ejemplo) o falta gestión para suministrarla de forma segura.
Causas principales de la escasez de agua
Cambio climático
Es una evidencia: el calentamiento global ha alterado los patrones de lluvia y está aumentando la frecuencia e intensidad de las sequías. Todo ello consigue reducir el agua que antes podíamos encontrar en ríos y otros acuíferos.
Crecimiento de la población y urbanización
El hecho de que la población sea cada vez mayor implica, lógicamente un mayor uso de los recursos naturales. Además, la población se va dirigiendo y concentrando cada vez más en los grandes núcleos urbanos, quedando el medio rural desabastecido, también en cuanto al acceso de agua.
Agricultura intensiva
El 70% del consumo de agua en el mundo lo ocupa la agricultura. Existe una gran pérdida de agua debido a sistemas de riego ineficientes.
Contaminación del agua
Las fábricas y sus desechos industriales, pero también los excedentes agrícolas y la ausencia de tratamientos para aguas negras hace que millones de litros de agua en malas condiciones viertan a fuentes de agua dulce, contaminándolas y haciendo que estas no sean útiles para el consumo humano.
Impactos de la escasez de agua en la sociedad
Salud y vida cotidiana
- • Más de 842 000 personas mueren cada año por enfermedades relacionadas la calidad del agua.
- • Al menos 1800 millones de personas utilizan fuentes de agua contaminada para su consumo (ya sea para limpieza, para aseo personal o para beberla).
Seguridad alimentaria
La escasez de agua repercute inevitablemente en una reducción de las cosechas. Allí donde las poblaciones son más vulnerables, esto puede desembocar en mayor riesgo de malnutrición y una mayor inseguridad alimentaria.
Desigualdad de género
Las principales encargadas de buscar agua en las fuentes más cercanas en muchas culturas suelen ser las mujeres y las niñas. Ello impide que puedan desarrollarse a nivel humano, impidiendo que puedan asistir regularmente a clase o que puedan optar a un empleo, disminuyendo su autonomía económica y limitando su progreso.
Riesgos globales
Los conflictos sociales y las migraciones forzadas son cada vez más frecuentes como consecuencia de la falta de agua en el mundo. Y en un mundo globalizado, todas las crisis están de una u otra forma conectadas, incluidas lo que denominamos "las guerras del agua".
¿Qué soluciones se pueden implementar para paliar la escasez de agua?
Innovación tecnológica
Cada vez se invierte más, dada la magnitud del problema de la escasez del agua, en tecnologías para proporcionar acceso o mejorar su calidad. Una de esas tecnologías es la generación de agua a partir del aire, que ya está ofreciendo modelos emergentes para comunidades en situación de vulnerabilidad.
Gestión sostenible del recurso
Reparar fugas en las redes de abastecimiento de agua u optimizar el riego en las actividades agrícolas son algunas de las posibles soluciones. Pero la que puede ser más efectiva a futuro sin duda es la educación y la sensibilización sobre un uso eficiente de este vital recurso.
Políticas públicas y cooperación
Tanto desde las administraciones públicas, a todos los niveles territoriales, como desde las organizaciones de la sociedad civil se debe trabajar en marcos de gestión, pero también en infraestructuras. Todo ello con el objetivo de proporcionar un acceso universal al agua, un derecho humano.
