¡Estamos de celebración en la casa! Nuestro voluntariado de Castilla-La Mancha cumple 30 años apoyando sin descanso el trabajo de Ayuda en Acción. Viajes a terreno, festivales, carreras, mercadillos… Nada se les resiste a los voluntarios y voluntarias de la tierra del Quijote. Como agradecimiento a su compromiso durante todo este tiempo, hoy repasamos algunos momentos de su actividad. Y lo hacemos, como no podía ser de otra manera, de la mano de sus protagonistas: los voluntarios de Albacete y Campo de Criptana.
30 años de voluntariado en Castilla-La Mancha
Voluntariado de Albacete

Maestra de profesión y voluntaria de corazón, nos cuenta que el grupo de Albacete nació en torno al apadrinamiento. Varias familias con niños y niñas apadrinados se pusieron en contacto con la sede de Madrid para organizar un equipo de voluntarios en Castilla-La Mancha. No tardaron en ponerse manos a la obra y crearon, por ejemplo, el Festival Cultural de Albacete, un evento con más de 20 ediciones donde, gracias a la danza, el teatro, la magia o la música, se recaudan fondos para apoyar proyectos de Ayuda en Acción.
Dolores advierte: “la solidaridad es muy contagiosa”. ¡Y si no que se lo digan a su familia! Sus padres, hermana, tías e hijas ayudan con lo que haga falta: actividades culturales, venta de lotería, actividades de incidencia y sensibilización, apadrinamiento… “Para mí es una gran satisfacción ver que toda mi familia me apoya y se involucra también en estos proyectos”, asegura orgullosa.
“Recuerdo cuando mis hijas eran pequeñas, la ilusión con la que recibían las cartas de los niños apadrinados, ¡eran una alegría para todos! Leíamos las cartas juntos y cuando mandaban las fotos las querían tener las dos en su mesilla. Decían que era de su hermanito, ¡era una gran fiesta la de las cartas!”, nos cuenta. También confiesa que le encantaría ir a visitar los proyectos internacionales de Ayuda en Acción, “una asignatura pendiente que esperamos cumplir algún día”.

Voluntariado de Campo de Criptana
En Campo de Criptana, Albacete, también sopla velas otro de nuestros grupos de voluntariado. Su coordinador desde 1990 es Pedro Pablo, que además es padrino de la organización. Nos cuenta que decidió hacerse voluntario “por indignación”: “observando el mundo, viendo sus heridas, solo hay dos caminos: el de la indiferencia o el de la acción”. Asegura que eligió esta organización porque apuesta por el “desarrollo integral de tú a tú”. Una apuesta que, además, pudo conocer más a fondo gracias a sus viajes a proyectos de El Salvador y Ecuador.

Pero si hay una actividad estrella de este grupo es la ruta de senderismo con linternas. Se trata de una mágica caminata nocturna por el campo en la que se visitan restos arqueológicos y se cuentan leyendas para pequeños y mayores. Los fondos recaudados se destinan a apoyar los proyectos de Ayuda en Acción y mejorar la vida de la comunidad en la que vive el niño que tienen apadrinado entre todo el grupo.
Queremos dar las gracias a todas las personas que, a lo largo de este tiempo, han aportado su solidaridad para conseguir un mundo más justo e igualitario. Si #SomosAyuda, es gracias al compromiso de todas y cada una de ellas. ¡Ojalá podamos cumplir juntos otros 30 años de voluntariado!
