Agua potable, el oro de Pacurita

Pacurita es un pequeño municipio a pocos kilómetros de Quibdó, la capital del Chocó colombiano. Sus casas se levantan a la orilla del río en torno al que gira la vida de sus habitantes. De él beben, con él cocinan, limpian y realizan tareas domésticas. Por la mañana, cuando el sol no aprieta, las mujeres descienden hasta el agua cargadas de cubos de ropa sucia que lavan restregándolas contra tablas de madera.

No siempre fue así, hubo un tiempo en el que a sus habitantes les llegaba agua de la montaña a través de un acueducto que ellos mismos impulsaron, pero el paso del tiempo ha deteriorado el tubo. Las fugas en la infraestructuras han disminuido paulatinamente la presión del agua, hasta que ha dejado de llegar. Por ello, los pobladores se han visto obligados a volver al río, como hacían sus antepasados, cuando los primeros vecinos se instalaron dando origen al pueblo.

Una familia del municipio lava la ropa en el río Pacurita (Salvador Campillo/Ayuda en Acción)

Las excavaciones de oro próximas a Pacurita han sido siempre el sustento de sus habitantes, hombres y mujeres que trabajaban a diario con bateas, unos instrumentos que permiten filtrar la arena hasta que solo quedan pepitas. Con los años, la maquinaria para extraer el metal precioso ha sido cada vez más sofisticada y ahora el empleo de motobombas y grandes extractoras, utilizada principalmente por grandes empresas que han llegado a la zona, han provocado que el agua no sea apta para el consumo. Está sucia y contaminada.

En este contexto, hemos puesto en marcha, con la colaboración de Ferrovial, un proyecto en el municipio con el que vamos a construir un nuevo acueducto que permita transportar el agua de forma segura, sin fugas y que garantice el abastecimiento a toda la comunidad. Rubiela y Abraham, dos líderes comunitarios, nos lo cuentan en este vídeo con el que celebramos el Día Mundial del Agua.