Ayuda en Acción acerca la tecnología a jóvenes en riesgo de exclusión de la mano de Ricoh

El programa de apoyo a la infancia de Ayuda en Acción, ‘Aquí también’ trabaja para combatir la desigualdad en nuestro país a través de los centros educativos, con el objetivo de mejorar la inclusión social de la infancia, adolescencia y sus familias en riesgo de exclusión. Una de las líneas de intervención del programa se centra en la innovación educativa con base tecnológica, basada en la enseñanza de programación, impresión 3D y robótica, para romper la brecha digital, con énfasis en la educación en valores y el enfoque de género.

Mak3rsByRicoh2Ricoh colabora con Ayuda en Acción, acercando el último equipamiento de impresión 3D a 11 centros educativos del programa “Aquí también”, repartidos por todo el territorio español (Valencia,
Zaragoza, Oviedo, Bilbao, Barcelona, Vitoria, La Coruña, Madrid, Palma de Mallorca y Málaga).

Así nace el proyecto Mak3rs by Ricoh, que contempla la donación de una impresora 3D a cada escuela, así como el material necesario para que puedan trabajar en clase. Además, se capacitará a los profesores por parte del equipo de voluntarios de Ricoh de cara a conseguir que los jóvenes en riesgo de pobreza y exclusión social aprendan a interactuar con la tecnología. Con este programa, que da continuidad al trabajo que ya realiza Ayuda en Acción, los jóvenes desarrollarán habilidades digitales, mejorarán su aprendizaje y conocimiento colaborativo, al tiempo que se fomenta la educación tecnológica para impulsar el emprendimiento y la innovación.

Dirigido a alumnos de secundaria, el proyecto Mak3rs incide directamente en la etapa previa al bachillerato o a la formación profesional, determinantes para despertar interés por el conocimiento en ámbitos tan apasionantes como la ciencia y la tecnología, en unos jóvenes con riesgo de exclusión, lo que contribuirá a reducir la brecha digital en este ámbito.

“Trabajamos en un entorno en el que los jóvenes tienen muchas dificultades para salir adelante, y somos nosotros, los docentes, quienes tenemos la responsabilidad de ofrecerles todas las herramientas necesarias para garantizarles un futuro que les permita mejorar su calidad de vida y la de sus familias. Formar parte de Mak3rs, de la mano de Ayuda en Acción, nos permite dotar a los alumnos en riesgo de exclusión, de las competencias necesarias, en el ámbito de la tecnología, para favorecer su empleabilidad y su futuro laboral. El uso de la tecnología ofrece, además, mayor motivación en el aula a través de un aprendizaje práctico, reduciendo así el abandono escolar, tan elevado en nuestra zona”, indica Gemma Coll Laorden, directora del instituto María Aurèlia Capmany, de Cornellà de Llobregat, Barcelona.

De acuerdo con Jorge Cattaneo, Director de Innovación Social de Ayuda en Acción,  “En Makers by Ricoh no solo enseñamos a manejar impresoras 3D, sino que hablamos de cómo usarlas en trabajo por proyectos, en equipos y resolviendo retos sociales alineados con nuestro programa de educación en valores. Nuestros niños y niñas están creciendo dentro de un contexto social complejo: entornos urbanos no inclusivos, comunidades poco cohesionadas. Nuestro objetivo es conectar las necesidades de su entorno social con la posibilidad de desarrollar proyectos tecnológicos y reflexionar con ellos sobre aplicación de los resultados de su trabajo en su entorno cotidiano”.

Las aplicaciones educativas de las impresoras 3D son múltiples. Por ejemplo, se pueden usar para crear esculturas geométricas tridimensionales en metal, para visualizar modelos de física teórica o para hacer más atractivas las clases de biología a través de la impresión de réplicas de órganos humanos, que permitan profundizar en su conocimiento y estudio. Se trata de fomentar el interés de los jóvenes por profesiones técnicas y científicas, capacitándoles como expertos en diseño 3D. 

“Nuestro objetivo es que los niños y niñas dispongan de una oferta de capacitación tecnológica que nos permita generar futuras vocaciones en los ámbitos de la ciencia y la tecnología. El programa contempla dotar al centro de los materiales necesarios y ofrecer al  claustro de profesores los recursos documentales, metodologías y conocimientos necesarios para hacer sostenible el proyecto, y facultándolos para convertirse en agentes del cambio educativo, adaptándolo a las necesidades particulares del lugar, de los estudiantes y de sus familias”, indica Ramón Encinas, voluntario de Ricoh.