Chuschi se recupera de las heridas de la violencia

Al cumplirse 10 años de la entrega del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, reflexionamos y volvemos la mirada sobre Chuschi, el distrito de la provincia de Cangallo en Ayacucho, donde por primera vez hizo su aparición Sendero Luminoso, quemando las ánforas electorales, en 1980. Este pueblo campesino, entre muchos otros, ha sufrido en carne propia las heridas de la violencia política y el accionar terrorista; pero hoy 33 años después, luce un nuevo rostro de dignidad y esfuerzo.

Chuschi, se ubica a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar y tiene una población de 8.281 habitantes, con un alto porcentaje de pobreza  (88.6%) y pobreza extrema (60%). En este lugar, así como en los distritos aledaños de Paras, María Parado de Bellido y Totos, de la provincia de Cangallo en Ayacucho, Ayuda en Acción y su socia local CEDAP, viene impulsando el desarrollo a través del concurso Pachamamanchikta Waqaychasun, “Conservemos nuestra madre tierra” .

Este concurso, realizado en alianza con los gobiernos locales, consiste en incentivar la organización familiar y comunal. En una primera fase, los postulantes, pasan por talleres de capacitación vinculados al manejo de sus recursos y a la organización comunal.  Finalizada esta etapa, cada agrupación realiza un agudo diagnóstico de su predio y los recursos que maneja de forma integral: crianzas, tierras y cultivos, calidad de vida familiar, y potencialidades. La tercera y última fase consiste en diseñar una visión a futuro sustentado en un plan de trabajo que es evaluado de acuerdo a su sostenibilidad.

“Se entregan premios que oscilan entre S/. 1.725.00 y S/. 800.00 en insumos y herramientas, a fin de garantizar una mejor calidad de vida de las comunidades y el desarrollo de la agricultura. De esta manera, Pachamamanchikta Waqaychasun, se ha convertido en una estrategia para que las familias campesinas de Chusqui, Paras, María Parado de Bellido y Totos se organicen y planifiquen el camino a seguir para mejorar su economía“, indicó el Ing.  Alberto Chachi Meneses, integrante de CEDAP. En más de 8 años se ha logrado fortalecer a más de mil familias en sus capacidades organizativas, donde la mujer juega un rol protagónico.

Promoviendo la asociatividad y el acceso a mercados

Catalinayocc, es una de las 16 comunidades rurales que conforman el distrito de Chuschi. Está integrada por 650 habitantes, de los cuales una gran parte ha participado en el concurso Pachamamanchikta Waqaychasun. Luego de haber mejorado sus técnicas productivas y el saneamiento y distribución de sus viviendas, un grupo de 12 familias tomó la decisión de dar un paso más hacia su desarrollo: La asociatividad.

En agosto de 2010, empezaron a visualizar las oportunidades que les ofrecía el apuntar hacia un objetivo común para hacer que sus productos, ya mejorados, lleguen a mayor escala al mercado. Un año después obtuvieron su título registral como Asociación de Productores Orgánicos de Catalinayocc, teniendo como posicionamiento la producción de papas nativas en sus distintas variedades, la crianza de animales menores como el cuy, el cultivo de hortalizas, la extracción de aceites esenciales de plantas medicinales, etc.

Esta joven asociación, ha logrado insertarse en espacios de comercialización local y regional con el apoyo de Cedap – Ayuda en Acción. Y, dentro de poco, el agricultor Mario Mendoza Conde, llegará a “El Gran Mercado” de la Feria Gastronómica Mistura con una tonelada de papas nativas, producidas de manera orgánica, por los campesinos asociados de Catalinayocc.

Apuesta por la primera infancia

Dada las necesidades de la zona, la Fundación Ayuda en Acción y su socia CEDAP, pusieron en marcha un trabajo integral por la primera infancia. Hace poco más de un año se construyó un nuevo Centro de Educación Temprana y de Inicial con el apoyo solidario de sus socios y socias peruanos.

El CET de Catalinayocc, como todos los construidos por Ayuda en Acción, cuenta con una infraestructura de calidad y está equipado con todos los materiales pedagógicos adecuados para las sesiones educativas que reciben los niños y niñas. “A nombre del sector educación estamos muy agradecidos por esta obra, es un modelo para nosotros” señaló Luciano Alarcón De La Cruz, Director de la Unidad de Gestión Educativa UGEL- Cangallo, tras la entrega del CET a la comunidad.

“Yo me siento orgullosa con este centro porque antes no había aulas así, los niños estudiaban en adobe en riesgo de vida, ahora hay seguridad y es bueno y bonito. Mis niños van a estudiar adecuadamente sin heladas, sin polvo. Yo quiero más enseñanza para mis hijos, mejor educación para que sean profesionales y salgan adelante” agregó Lidia Rojas Ccallocunto, madre de familia de la comunidad.