Historia de vida: dulce como la miel

Don Benito en pleno proceso de capacitación con los socios de APROMIEL, Alcalá.

“Con lo que vendo y gano de la miel, doy de comer a mis hijos pequeños que todavía viven conmigo y hago estudiar a mis otros hijos mayores en la universidad de Sucre”.

Benito León Morales de 43 años nació, creció y vive en la comunidad de Matela Alta, perteneciente al municipio de Alcalá. Estudió sólo hasta el tercer grado de primaria y tiene 4 hijos, tres hombres y una mujer.

El municipio de Alcalá, es considerado uno de los más pobres de Chuquisaca Centro. De cada 100 familias, 42 se encuentran en situación de extrema pobreza; 36 de cada 100 niños y niñas sufren desnutrición crónica; y 86 de cada 100 familias tienen insatisfechas sus necesidades básicas (datos extraídos del diagnóstico para el proceso de elaboración del proyecto Heifer, 2012).

Como todo niño, Benito, soñaba con estudiar y tenía muchas aspiraciones en la vida, sobre todo ser ingeniero agrónomo, pero debido a la mala situación económica familiar y la falta de apoyo, no pudo finalizar los estudios. Dedicándose a trabajar desde niño en la producción agrícola y apoyando en el cuidado del ganado a su familia, formó sus capacidades técnicas productivas en siembras de papa, maíz y trigo. Las situaciones desafortunadas vividas en el agro, le hicieron ver el riesgo al que estaba expuesto su trabajo; algunos años vio cómo se perdía la producción de su familia por las fuertes lluvias, las sequias, las granizadas, las heladas y las plagas. Era muy doloroso ver llorar a sus padres y hermanos mayores, cómo su hijo menor se sentía impotente por ayudar a sus papás; lo que provocó que su padre tuviera que migrar a otros lugares a trabajar. Sus hermanos quedaban en un abandono temporal y bajo el cuidado de su madre, pasando muchas necesidades, sobre todo, la falta de alimentos.

Benito realizando asistencia técnica a una familia de apicultores de su asociación APROMIEL, Alcalá.

Las situaciones vividas, formaron parte de su carácter y actitud de liderazgo. Afirma que cuando decidió formar su familia tenía la idea clara de que debía diversificar su producción con el fin de contar con alternativas, en caso de sufrir pérdidas en su cosecha por factores naturales. Incluir la producción de miel y ganado menor con fines comerciales.

Por esta razón, impulsó en 2004 la creación de la Asociación de Productores de Miel Alcalá (APROMIEL), y transmitió la idea a otros productores de diferentes comunidades para que se unieran en la producción de miel. Lideró APROMIEL asociación durante 6 años, lo que le permitió asumir nuevos retos. Asumió el liderazgo de su comunidad y actualmente es Subcentral de Alcalá.

En un principio sus procesos productivos de miel eran tradicionales, las recolectas se hacían de abejas y colmenas silvestres; pero con el apoyo de instituciones como PASOS y Ayuda en Acción, con equipamiento y formaciones en transformación y comercialización, comenzó la actividad apícola con dos cajas; luego realizó prácticas más técnicas de manejo de abejas y de producción de miel. Todo ello sumado a su interés y dedicación para trabajar, lo llevaron a incrementar su apiario a 26 cajas; convirtiéndose finalmente en su principal actividad productiva y fuente de ingreso en la actualidad.

Desde que recibimos el apoyo de Ayuda en Acción y PASOS hemos aprendido a manejar nuestros apiarios, tenemos equipos y herramientas para el manejo de las colmena. La dotación de la centrifugadora también ayudó mucho para obtener una cosecha de miel limpia. Los equipos con que ahora contamos, hace que toda la familia trabaje en tema de miel, porque nos daba miedo que nos piquen las abejas, todos se escapan por eso. Las capacitaciones que nos dieron en temas de cosecha y manejo de las cajas, nos sirvieron para no echar a perder miel y mantener la calidad, por eso estoy muy agradecido al proyecto y las instituciones”.

La producción de Benito en sus apiarios es de aproximadamente 720 kg al año, de los cuales, 600kg entrega a APROMIEL, dos veces al año, generando un ingreso de 2.000 euros. El saldo de la producción de miel lo destina para consumo familiar.

Entre sus mayores logros como directivo de APROMIEL, comenta: “Hemos logrado construir nuestra propia planta de acopio y transformación de miel. Fue una gran ayuda porque antes trabajábamos en un cuarto alquilado, que no era presentable y la gente por eso dudaba hasta de comprarnos el producto. El haber conseguido las centrifugadoras y ahumadores para los socios, me llenó de satisfacción. También tenemos un sacheteadora de miel, que es un equipo que ahora nos ayuda para vender sachets de miel al desayuno escolar de Alcalá y otros municipios como San Lucas”. Además, las organizaciones les han formado para obtener otros productos derivados de la miel, como: champús, caramelos, propóleos que se fabrican para vender en las ferias locales, estos espacios son importantes para exponer y vender nuestros productos.

Afirma que los productores, como asociación, logran vender cerca a 2.500 kg de miel; los venden a distribuidores de la ciudad de Sucre a granel (frascos de entre 1.000 y 500 gr) y en las ferias locales donde hay bastante demanda, debido a que el producto destaca y marca la diferencia con otros, por su pureza; los ingresos de venta anual ascienden a 6.000 euros.

Don Benito en uan de las ferias locales donde vende sus productos

Estoy muy agradecido con el apoyo de Ayuda en Acción y la Fundación PASOS, porque me capacitaron para mejorar mis conocimientos en temas apícolas, lo que me ha ayudado para trabajar como técnico de campo con el proyecto Biocultura, en el municipio de Presto, donde capacitaba y brindaba asistencia técnica a productores que estaban iniciando la producción de miel. También pude conocer otras ciudades como Cochabamba y Santa Cruz cuando me llevaron a participar en ferias nacionales y ruedas de negocios, donde aprendí a negociar y conocer a nuevos cliente”, concluye Benito.