En Malmiza, más de 22 mil personas tienen hoy una vida más digna

“Soy María Guevara, tengo 80 años y he visto mucho por aquí.  Soy partera y  llevo años ayudando a las embarazadas de mi comunidad.  Hace años atrás  atendía el parto en sus cocinas, utilizando lo que tenía la familia.

Desde que las instituciones me capacitaron, ahora,  la atención que brindo ha cambiado mucho. Tengo cuidado con la limpieza,  puedo identificar las señales de peligro de la wawa (bebé en quechua) y de la madre y así tengo menos pérdidas.

Ahora tenemos  salas de parto tradicional, donde trabajamos con las enfermeras y médicos, y así las mujeres asisten a los centros de salud y tienen más confianza cuando nosotras estamos con ellas”.

Maria es un de las 22.578 personas que participaron en el programa de desarrollo territorial del municipio de Tinguipaya, en Potosí, que concluyó este mes de octubre, luego de 13 años de trabajo. Este programa fue implantado con apoyo de la Fundación Ayuda en Acción y la Organización No Gubernamental boliviana Pastoral Social Caritas Potosí (PASOCAP), con una inversión que asciende a 3.230.648 dólares.

Gracias al trabajo armónico de toda la población y de las autoridades comunales y municipales, hoy se cuenta con mejores escuelas y centros de salud; y los niños y niñas utilizan las nuevas tecnologías a través de los telecentros educativos y de los materiales didácticos elaborados.

El desarrollo productivo del municipio avanza positivamente: los productores y productoras están emprendiendo y generando mayores ingresos para sus familias a través de la producción de haba y su transformación en productos derivados. 

Mujeres-participantes-del-programa-en-Potosi--Foto-Katherine-Argote

Educación básica y alternativa de calidad

Uno de los objetivos para los que trabajamos durante estos  años fue el de conseguir  que todos los niños y niñas pudieran asistir a la escuela y recibir una educación de mejor calidad, que los prepare para la vida. Por eso pusimos especial interés en cambiar las condiciones educativas, mejorando la infraestructura y dotando de equipamiento y material didáctico a las escuelas; a la vez que capacitamos a los maestros y maestras, mejoramos las condiciones para garantizar su permanencia en la zona  y ampliamos la oferta educativa.

La labor realizada en el ámbito educativo ha hecho posible que el 70% de los niños y niñas estén matriculados en la escuela primaria y alrededor del 90% en la educación preescolar; que el analfabetismo de la población mayor de 15 años se redujera al 20%; que el índice de permanencia de los maestros en la zona sea del 80% y que el lugar cuente con 26 maestros interinos profesionales que imparten educación de mayor calidad.

Tics-Educacion-Foto-Katherine-Argote

Por el derecho a la salud, respetando nuestras costumbres

Por la falta de agua potable las enfermedades diarreicas eran muy frecuentes, así como la desnutrición y la mortalidad materna e infantil, gracias al Programa de Desarrollo Malmiza, se logró la incidencia de la enfermedad a un 10%; el 90% de la población tienen acceso al servicio de salud; el 55% de las mujeres embarazadas acceden a los centros de salud para sus controles prenatales. Actualmente, el 100% de las familias de este municipio dispone del servicio de agua potable y se encargan del mantenimiento.

Alimentos garantizados para todas las familias

Uno de los principales problemas que teníamos en 1998 era que la producción era tan escasa que muchas veces ni siquiera alcanzaba para garantizar la alimentación de las familias. Por ello la capacitación técnica, la recuperación de terrenos para cultivo, la construcción de sistemas de riego, y la conformación de microempresas para la comercialización agrupada han sido pilares de este proyecto.

En estos  años, conseguimos que las familias campesinas incrementen su producción, no sólo para el consumo, sino también para obtener excedentes  cuya comercialización garantiza ingresos económicos aceptables para la zona. Algunos resultados alcanzados fueron:

  • 33 sistemas de micro riego en construidos en  30 comunidades, beneficiando a 1864 familias.
  • Se recuperaron 25 hectáreas de terreno que ahora están protegidas contra la erosión y se habilitaron para cultivos.
  • 32 reservorios de agua para riego (Thapis) fueron construidos, los que  benefician a 80 familias de 16 comunidades.
  • El rendimiento de la producción de papa se triplicó en los últimos 4 años, y el de haba se duplicó en ese mismo período.
  • 5 organizaciones campesinas están consolidadas y sus miembros cuentan con conocimientos y habilidades para entablar mejores negociaciones en beneficio de sus asociados.

Con todo ello, los ingresos familiares se incrementaron (en promedio) de 188 a 672 euros.

Fotos--DEL-Kathreine-Argote

Otros logros alcanzados 

  • Construimos sistemas de agua potable para el 54% de las personas que no tenían acceso a este servicio.
  • Las enfermedades respiratorias en niños menores de 5 años se redujeron de 17% al 3%.
  • Redujimos el abandono escolar al 7%.
  • Se construyó y equipó una estación para transformar haba seca, la cual está dando 5 productos  que cuentan con certificación sanitaria adecuada, habilitándolos para comercialización a nivel nacional.

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