La escuela sin nombre y el maestro coraje de Bolívar

Ayuda en Accion, Bolivar, Ecuador
Víctor Borja imparte clases en la renovada Escuela “30 de Abril” en Bolívar, Ecuador. Foto: Irma Concha.

Cuando llegué la escuela no tenía nombre, el aula era de tablas. Cuando era verano entraba mucho polvo, en la temporada de invierno el techo filtraba agua y se humedecía todo, razón por la cual se me hacía imposible dictar las clases, los niños y niñas se enfermaban de tos y gripes. Otro problema era que la comunidad estaba desorganizada, existían conflictos familiares, no había una directiva… Además no había agua, las familias tenían que traer el agua en mulas y caminar unos 8 kilómetros, situación que dificultaba el aprendizaje de los niños y niñas”.

Así recuerda el profesor Víctor Borja su llegada en el año 2004 a la escuela “30 de Abril” de la comunidad Carimara (cantón de Echeandía, provincia de Bolívar), a la que ingresaba como docente para ocuparse de la educación y enseñanza de los niños y niñas de la comunidad. Víctor, de 47 años, casado y con cuatro hijos -Yesica, Jonathan, Deisy y Carlota- se enfrentó hace apenas diez años a una realidad desoladora: una escuela vetusta, construida en madera, sin nombre, sin acceso a agua potable y sin un saneamiento correcto. Y una situación tan difícil en la comunidad, que las familias preferían migrar a otros lugares.

La unión hace la fuerza

Ante este panorama, en alianza con la Dirección Provincial de Educación Intercultural Bilingüe de Bolívar (DIPEIB), realizamos procesos de capacitación en organización, salud y liderazgo; a través de los cuales la comunidad se motivó y organizó, conformando el Comité de padres de familia y el Gobierno estudiantil que mediante asambleas comunitarias inició la gestión de obras. Así, en el año 2006 y gracias al apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se financia la construcción de un aula escolar y de baterías sanitarias.

Para paliar la falta de agua, se conformó un comité que a través de la gestión comunitaria y con la firma de convenios entre varias instituciones (Fundación Ayuda en Acción, Grupo Social FEPP, Gobierno Provincial de Bolívar, Gobierno Local del cantón Echeandía y la Junta de Agua), se realizó la construcción del sistema de agua potable para 23 familias de la comunidad. Todo esto, gracias al liderazgo que Víctor construyó.

Otro logro importante se dio en el año 2008 y por la preocupación del comité de padres de familia, quienes realizaron las gestiones para darle un nombre a la Escuela, aprobándose el de: Centro Educativo Comunitario Intercultural Bilingüe “30 de Abril”, el mismo que en el año 2009 dentro del Programa de Escuelas Promotoras Saludables, ejecutado por el Distrito de Salud de Echeandía, la DIPEIB, el Cabildo de Camarón y Ayuda en Acción; fue considerado como modelo de réplica para las demás escuelas del cantón.

En este contexto y como parte de los espacios recreativos, en el año 2010 se implementan juegos con el propósito de que los niños y niñas desarrollen su psicomotricidad, y también se crea un centro de cómputo para mejorar el aprendizaje de los mismos. Aunque aún hay retos. La escuela se encuentra a 30 minutos de la cabecera cantonal. El acceso es difícil debido a que no se cuenta con transporte regular y la única manera de llegar por la mañana es con el lechero que va a la comunidad para recolectar la leche de los productores de la zona. Ya en la tarde, hay que esperar por algún coche que regrese o realizar el viaje a pie, que lleva algo más de dos horas.

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El área recreativa y de juegos se implementa en 2010 con el propósito de que los niños y niñas desarrollen su psicomotricidad. Foto: Irma Concha

De la mejora de la escuela a la sostenibilidad de la comunidad

Los campos de acción de esta iniciativa han incluido educación, medio ambiente, organización, promoción y provisión de los servicios de salud y nutrición. Es por esta razón que, con el mejoramiento de la infraestructura educativa, sanitaria, la atención médica, odontológica, el desarrollo de los eventos de capacitación en salud, la implementación de huertos escolares y la protección al medio ambiente con la reforestación de plantas nativas; se ha realizado un trabajo participativo en donde los principales actores han sido los niños, niñas, jóvenes y padres de familia, encabezados por Víctor, maestro de la escuela.

“Con la implementación de la Escuela Promotora Saludable, el apoyo de Ayuda en Acción y con el propósito de fomentar en la población el cuidado del medio ambiente, hemos participado en encuentros ambientales permitiéndonos relacionarnos en otros espacios y, sobre todo, que los niños y niñas vayan desarrollando sus habilidades y destrezas en el ámbito educativo. El trabajo ha sido en minga comunitaria, la comunidad está organizada y trabajando por un mejor mañana, y quiero ante todo agradecer a Ayuda en Acción por el apoyo, ya que las familias han cambiado su modo de vida y vivimos en un lugar más acogedor”, con estas palabras Víctor demuestra como en su cantón el esfuerzo y compromiso brinda recompensas que permiten a las personas desarrollarse en ambientes más amigables y saludables.