“Los niños con cáncer, unos se van y otros se quedan”

El rosa que tiñe las paredes del centro de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) contrasta con el blanco radiante del hospital del Estado de Oaxaca, situado a tan solo unos metros. Las instalaciones de AMANC son un oasis de color, pero también de juegos y desconexión para quienes residen en ellas: niños y adolescentes que reciben tratamiento contra el cáncer, y para sus familiares, padres y madres con pocos recursos que no pueden costearse un alojamiento durante el tiempo que permanecen cuidando a sus hijos en el hospital.

Esta es la historia Benni y Soledad, dos hermanos que batallan por acabar con la leucemia. Y de Estrella, a punto de superarla. “Los niños con cáncer, unos se van y otros se quedan”, recuerda que le dijo el doctor Elia De Los Santos, madre de Estrella, pero siempre “hay esperanza”. Su hija, Benni y Soledad son solo tres de los 600 nuevos casos de esta enfermedad que se detectan cada año en México entre menores de 18 años. Unos datos contra los que luchamos a diario, también hoy, en el Día Mundial contra el Cáncer.