“Tenemos escondida una bolsa de pobreza en España y los políticos deberían tomar medidas cuanto antes”

Tener cajas de galletas en las aulas se ha convertido en una costumbre. Tenemos escondida una bolsa de pobreza en España muy importante y los políticos deberían tomar medidas cuanto antes. De los 40.000-50.000€ que recibíamos antes en ayudas para comedor, ahora recibimos 15.000. En material escolar, ha pasado de 8.000 a 2.700€”. Son palabras de Luis Esteban Jiménez, Director del CEIP Francisco Arranz de Madrid, uno de los centros que estamos apoyando a través de nuestro proyecto de acción social en España. Alineados con él, los directores, profesores, trabajadores sociales, padres y madres de los centros con los que trabajamos para dar apoyo a más de 1600 niños y niñas de forma directa (7200 indirectos), tienen mucho que decir sobre la realidad que están viviendo muchas familias en nuestro país. Sobre las consecuencias que la crisis y los recortes sociales y en educación están provocando en millones de niños y niñas en España.

“Al quitar esas ayudas, perjudican ya no sólo a las familias sino a los niños, son los grandes perjudicados en esto, apunta Sonia Gómez-Gordo, que forma parte del Consejo Escolar CEIP CEMU de Madrid, “la educación es un derecho y se le debe dar la oportunidad a todo el mundo. No es justo que unos puedan y otros no”. La comunidad educativa se topa día a día con la dura realidad que la crisis y los recortes han provocado en parte de su alumnado. Es algo que las administraciones no ven porque no hay contacto directo”, señala Laura Calles, trabajadora social del Colegio San Antonio Capuchinos, también de la capital, donde el 98% del alumnado es inmigrante y la exclusión y desigualdad en las ayudas es más patente. “Los más afectados son los inmigrantes, los grandes ignorados y excluidos donde hay muchos casos de desnutrición: ellos no tienen a nadie en España y son los que más ayuda necesitan”, destaca Luis Esteban Jiménez.

Las denuncias se repiten de un punto a otro de la geografía española. En el CEIP Pintor Joan Miró de Baleares, su director Joan Rado Ferrando refleja que “por un lado, la situación de las familias ha empeorado y, por otro, las ayudas de las administraciones han sido cada vez menores. Es difícil mantener un nivel de calidad y un nivel mínimo de bienestar de los niños que les haga posible una educación en igualdad de condiciones al resto de la población”. Luis Esteban Jiménez denuncia además que “la escuela pública está muy abandonada”, empatizando completamente con la marea verde. “Por lo general, en colegios públicos hay un 10% de familias que necesitan ayuda”. Y muchos profesores se implican por propia voluntad, “la ayuda que les damos y el trabajo que hacemos con ellas ni lo paga nuestro sueldo, ni lo ve la administración”, concluye.

Colegio San Antonio, becas comedor, pobreza infantil

Becas de comedor

A través del proyecto y en lo que va de curso, Ayuda en Acción ha cubierto 217 becas de comedor, 129 becas de desayuno, 37 becas de almuerzo y 71 becas de merienda. Era una de las necesidades más acuciantes que nos trasladaban desde los centros. “En el día a día es muy fácil observar. Desde por la mañana, que ves que vienen muertos de sueño y más que sueño es hambre o que no han podido desayunar… o a la hora del patio, que bajan sin tener nada que comer y vienen a pedir”, (Marina Calvaneras Bonnet, profesora CEIP Pintor Joan Miró). “Otros siguen la dieta del avecrem, compuesta por macarrones o legumbres con apenas la sustancia o sabor que aportan las pastillas de caldo” (Luis Esteban Jiménez, director del CEIP Francisco Arranz). “El profesorado compra galletas y bollos para los niños. Las becas de comedor son prácticamente inexistentes y los apenas 40€ al mes no ayudan” (Laura Calles, trabajadora social del Colegio San Antonio Capuchinos). “Antes, muchos padres recibían becas de comedor lo que te permitía un desahogo económico y en tiempo. Al recortar esas becas cambian las prioridades y los hábitos de vida… los niños son conscientes, ven que hay cambios y eso les afecta”. (David, Consejo Escolar CEIP CEMU).

Material escolar

Ayuda en Acción ha cubierto 1346 becas de libros de texto y material didáctico en los 21 centros que forman inicialmente el proyecto. “En nuestro colegio, cerca de un 50% de las familias nos dicen que no van a comprar libros porque antes está la comida que tienen que dar a sus hijos” (Joan Rado Ferrando, director CEIP Pintor Joan Miró). “El sistema de préstamos de libros implementado por la administración es absurdo. En cuatro años no perduran y son completamente fungibles” (Laura Calles, trabajadora social del Colegio San Antonio Capuchinos). “He venido en el año 95 y hasta ahora han cambiado un montón las cosas. Compro los libros poco a poco, no puedo comprar de golpe. Mi hijo el primero está en el bachillerato y cada libro cuesta 50 o 60€ y son trece asignaturas”  (Kinza Baioia, madre CEIP CEMU).

Actividades extraescolares

Hasta la fecha, se han concedido 612 becas para excursiones. “Hay niños que se quedan sin ir a excursiones porque sus familias no pueden permitirse esos 3€ que vale la excursión (Brígida Gómez, madre CEIP Pintor Joan Miró). “Ahora piensas más en el mañana, que en hoy” (Hamid Ben Krich, padre CEIP CEMU).

El apoyo de las empresas

Catorce empresas se han sumado al proyecto y, a través de contribuciones económicas, la colaboración de sus empleados y las donaciones realizadas por sus clientes, se están reforzando áreas que afectan a la salud y al desempeño escolar de los niños. Actualmente, Clínica Baviera está cubriendo revisiones oftalmológicas gratuitas en los centros y Visionlab proporcionará gafas a los niños que lo necesiten. Travel Club, Fundación Mutua Madrileña, Gas Natural Fenosa, la Fundación Barclays, el Grupo VIPS, TNT Express, la Fundación ReBross, Sodexo, Magna, Omron, Ibercaja y Expertus se han implicado enormemente para contribuir al proyecto.