Películas para educar en valores a jóvenes

12-6-2017

Autor : Carmen Junquera: Equipo de campañas y contenidos.

Aquí está la segunda entrega de nuestro particular cine de verano: 3 películas dirigidas a jóvenes entre 15 y 20 años. ¡Qué las disfrutéis!

1. Cadena de Favores

Pasea la vista por el mundo que te rodea y cambia lo que no te guste”.

Cadena de favores es un film que trata sobre “la fe en la bondad de la gente”. Eugene, un particular profesor de Ciencias Sociales, propone a sus alumnos un trabajo muy especial: ideas para mejorar el mundo. Trevor, el niño protagonista, presenta un proyecto que se llama “cadena de favores”, se trata de una especie de pirámide en donde uno hace favores a tres personas, y éstas, a su vez, deben ayudar a otras tres.

Trevor es un joven con problemas en casa; su padre –alcohólico– le abandonó cuando era pequeño y su madre, además de pasar todo el día fuera de casa, también tiene problemas con la bebida. Trevor decide probar su proyecto en su hogar, eligiendo a su madre como una de las personas a ayudar, sin embargo, los resultados no son los esperados hasta que…

¿Qué aprendemos de Cadena de favores?

1. El valor de la educación: Eugene es un profesor que cree en la educación reflexiva. En sus clases intenta enseñar a sus alumnos a pensar por sí mismos, les hace reflexionar sobre las personas, la sociedad y el mundo que les rodea. Mostrándoles que, con pequeños gestos, se puede mejorar el mundo.
Está claro que un niño/a no puede cambiar los problemas políticos o económicos de un país pero si puede ayudar a solucionar los “microproblemas” con los que se topa a diario, como por ejemplo, el acoso escolar.

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2. La película también aborda el tema –cada vez más en auge en nuestra sociedad– de la apariencia física. A través del personaje del profesor –con quemaduras en la cara– nos hace reflexionar sobre la excesiva importancia que le damos al aspecto físico de una persona. Solemos olvidar que hay que cuidar y alimentar nuestro mundo interior con ingredientes como el sentido del humor, la constancia, originalidad, generosidad, espontaneidad… conceptos que deberíamos potenciar y priorizar, por encima de estar más o menos guapos, gordos, morenos, etc. Entendemos que la atracción hacia una persona no sólo se basa en lo atractivo de su envoltorio –que tarde o temprano se estropeará– sino en el conjunto de cualidades que la hacen única y especial.

Arlene a Eugene :“No me importan tus quemaduras, no tengo ni idea de lo que te pasó pero me gustas

La inseguridad de Eugene hace que Arlene, la madre de Trevor, piense que no le atrae como mujer, sin embargo, no llega a comprender que el problema del profesor es mucho más profundo que sus heridas. Eugene tiene miedo a ser rechazado -otro problema habitual en nuestra sociedad-.

3. Valor al esfuerzo y no al resultado:

El mundo es una mierda”
“No, no lo es, has hecho un buen trabajo, estoy orgulloso de ti Trevor, y si te sirve de consuelo, califico el esfuerzo no el resultado

Otro concepto que se plantea en el film es el valor del esfuerzo, la fuerza de la perseverancia. Una persona que se ha esforzado en poner en marcha un proyecto -de la manera como lo ha hecho Trevor- pero que, en principio, no ha conseguido el resultado esperado, no se le puede reprochar nada porque lo ha dado todo para alcanzar sus objetivos.

4. Por último, el valor de la bondad, entendida como “hazle al otro lo que te gustaría que hicieran contigo”, o “hazle lo que te gustó que te hicieran a ti”. En Cadena de favores, el “favor” no se entiende como un deber sino como una actitud solidaria, generosa, concibiendo al otro ser humano desde la empatía y desde el amor hacia al prójimo.

También aprendemos que existen las segundas oportunidades pero que para ello debemos aceptarnos, ser valientes y saber perdonar.

Compañerismo, perseverancia, valentía, humildad, bondad, amor al prójimo, sacrificio, entrega, altruismo y confianza son conceptos con los que te encontrarás durante todo el film.

2. Billy Elliot

Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro. Siento como electricidad. Sí, como electricidad

Billy Elliot es un niño de 11 años que tendrá que luchar contra los estereotipos y prejuicios de su familia y su pueblo. El padre de Billy le obliga a apuntarse a clases de boxeo cuando lo que él quiere es ser bailarín profesional. Desafiando las órdenes de su padre comienza a ir a escondidas a clases de ballet. Un relato desarrollado durante la huelga de 1984 en Inglaterra, donde los mineros (como el padre de Elliot) luchaban para que el gobierno de Margaret Thatcher no cerrase los pozos, en una comunidad con grandes prejuicios sociales.

¿Qué aprendemos de Billy Elliot?

1. Que para conseguir nuestros objetivos hay que ser valientes ya que la mayoría de las veces encontraremos obstáculos por el camino. Como Elliot, que tiene que luchar constantemente contra los estereotipos y prejuicios sociales para conseguir llegar a lo que quiere ser en la vida.

2. Que no existen profesiones de hombres o mujeres. Con esfuerzo y dedicación cualquier persona puede formarse en lo que le gusta y apasiona. En relación a esto, el film describe perfectamente los estereotipos de género, los rasgos, conductas, valores y actitudes que son consideradas en la sociedad como características de cada sexo.

3. Que hay que creer en uno mismo. La confianza en la propia capacidad es otra de las lecciones de la película. En un pueblo donde los hombres están destinados a trabajar en los pozos mineros y practicar boxeo, las niñas a estar en casa e ir a clases de ballet, Billy desafía todas las convenciones sociales y se convierte en un gran bailarín. Enfrentándose a su propia familia y miedos.

4. La existencia del miedo a lo diferente. La película muestra cómo las personas rechazamos ciertos comportamientos por desconocimiento o incultura.

Valores como la constancia, perseverancia y superación están presentes durante toda la película. Elliot se machaca durante los ensayos para mejorar la técnica y precisión de su baile. Su entrega y dedicación le permiten conseguir desde pequeños logros, como que la profesora le imparta clases gratuitas, hasta la admisión en la Real Academia de Ballet en Londres.

3. Amélie:

Amélie Poulain es una inocente y creativa camarera parisina que a sus 23 años decide dar un giro a su vida -hasta entonces aburrida y monótona- y comenzar a realizar actos solidarios para ayudar a los demás.
Amélie empieza ayudando a las personas que tiene a su alrededor; al trabajador de la verdulería –al que su jefe humilla cada vez que puede–, a la vendedora de tabaco para que con amor olvide sus enfermedades imaginarias– o a su propio padre para que comience a vivir su vida y viaje por el mundo.
Nuestra original camarera experimenta que ayudando a los demás comienza a estar más contenta, a ser feliz. Su vida cambia totalmente, lo percibimos a través de la gran evolución que vive el personaje. Al terminar la película, Amélie es alegre, divertida, hasta graciosa… se desvanece la imagen de mujer solitaria, introvertida y tímida que nos hicimos de ella en las primeras secuencias.

¿Qué aprendemos de Amélie?

1. En una sociedad cada vez más individualista, existen personas como la protagonista que se preocupan por los demás, realizando acciones altruistas y que son claras defensoras de la solidaridad.

2. Nosotros en Ayuda en Acción contamos con muchos/as EdAmelies, personas que nos ayudan a realizar proyectos, a mejorar las condiciones de niños y adultos, a luchar por la igualdad de las mujeres y que sobre todo, creen que un mundo mejor es posible. Como diría Amélie:

Es mejor ayudar al prójimo que a un gnomo de jardín”.