“El apadrinamiento te conecta directamente con una persona”

opiniones apadrinar un niño
11-1-2017

Silvia Cuevas es madrina de Ayuda en Acción desde hace 23 años, ¡toda una veterana! Hemos querido conocer un poco más cómo vive la experiencia de apadrinar un niño.

¿En qué momento de tu vida te planteas ayudar a otras personas?

Siempre estuve muy concienciada sobre la ayuda a los demás y cuando estaba estudiando la carrera, me comprometí: con el primer sueldo que ganara iniciaría mi colaboración.

¿Por qué decidiste apadrinar?

Decidí apadrinar hace ahora mismo ya 23 años. El apadrinamiento me parece una figura muy buena porque te conecta directamente con una persona. Sabes que no eres su madre ni su padre, pero ser consciente de que con tu pequeña aportación él o ella puede ir a la escuela, vivir con sus padres…eso te reconforta.

Actualmente para mí supone un gran esfuerzo la colaboración, pues mi marido lleva 9 años en paro, vivimos solo con mi sueldo y tengo 3 niñas. No obstante, sí que me esfuerzo por seguir con el apadrinamiento mes a mes. Os felicitamos, queda poca gente tan buena, los que hacéis el mayor esfuerzo sois vosotros.

¿Cómo nos conociste?

Os conocí por una campaña que hicisteis con la foto de una niña india. Su carita me atrapó y tuve su foto puesta en mi carpeta durante todos los años que estuve en la facultad, de hecho todavía la guardo.

¿Recuerdas el momento en el que recibiste su primera carta?

Sí que recuerdo cuándo me llegó la primera carta. Curiosamente, era de una niña que también se llamaba Silvia, como yo (bueno Silvia Eugenia). Me hizo mucha ilusión.

¿Qué es lo que más te gusta de lo que te cuenta en sus cartas?

Me gusta ver cómo progresan con la escritura, expresión de sus cartas y con sus dibujos.

¿Cómo vives el apadrinamiento?

Ahora son mis hijas las que esperan con mucha ilusión la carta de nuestro ahijado así que lo vivimos en familia, con la esperanza de que esto sea un aprendizaje en valores, una enseñanza de lo que es la solidaridad para cuando mis hijas sean mayores. Aunque para mí ahora es un gran esfuerzo la colaboración y me gustaría colaborar con más pero me resulta complicado.

Resume en una palabra qué es para ti apadrinar

Ayudar.

¿Qué le intentas comunicar en tus cartas?

Lo mismo que él me cuenta a mí. Antes era yo la que le escribía, y le contaba lo que hacía cómo era mi vida, pero desde hace unos años son mis hijas las que le escribe, ahora sobre todo la pequeña y le cuenta lo que hace en el cole, lo que le gusta, le habla sobre sus amigos…

¿Dónde guardas sus cartas?

Las guardo todas en una carpeta, bueno ahora son mis hijas las que las guardan.

¿Crees que es importante el vínculo que se crea con el niño?

Yo creo que sí, de hecho es lo que me da la confianza y la tranquilidad de saber que mi dinero llega.

¿A qué te gustaría que llegase tu niño apadrinado en el futuro?

A ser feliz. Que tenga una familia, que se sintiera seguro, que tuviera unas condiciones de vida, pero sobre todo que sea feliz.

¿Te gustaría ir a visitarlo?

Me encantaría, de hecho cuando me plantee el apadrinamiento me imaginé que algún día iría al país del niño apadrinado para conocerle personalmente. Pero las circunstancias no me lo permiten.

¿Por qué nos elegiste?

Elegí Ayuda en Acción porque cuando en el último curso de mi carrera (económicas, en ETEA Córdoba) ya hice un trabajo sobre el mundo en desarrollo y me informé en detalle de la actividad que desarrollaba esta ONG, por lo que tenía claro que elegiría esta Organización cuando pudiera, y así fue.

Para que te gustaría que sirviera tu experiencia

Me sirve personalmente porque no todo es “nosotros”, y pensando en mi familia, me gustaría que esto les sirviera para que el día de mañana ellas fueran solidarias.

Si tuvieras que recomendar a alguien el apadrinamiento qué le dirías:

Cuando yo les cuento a mis amigos, a la gente cercana lo positiva que es la experiencia su respuesta es: “Si, pero ¿cómo sabes si tu dinero llega?, yo no me fio”, y yo siempre les digo lo mismo, que eso son excusas para no dar el paso y apadrinar, porque es más fácil quedarse cruzado de brazos. Yo les digo que las pruebas de que funciona y el dinero llega son los propios niños que te dan las gracias por todo, que te cuentan lo que hacen porque tú les ayudas, y los resultados que todos los meses están al alcance de todos los socios.

¡Muchas gracias Silvia!