¿Quiénes son los MENA?

27-3-2019

Autor : Begoña Rodríguez Pecino - Equipo de comunicación y contenidos de Ayuda en Acción

Recorren miles de kilómetros para llegar a España y lo hacen solos, sin familiares ni tutores. Huyen de situaciones extremas como la pobreza, el maltrato, la guerra o la trata. Y, lo que es peor, tienen menos de 18 años. Son los conocidos como “MENA”, Menores Extranjeros No Acompañados y, a menudo, su nueva vida en nuestro país no les permite escapar del desamparo y la vulnerabilidad. Te contamos las claves para entender su situación:

¿Quiénes son los MENA?

MENA (Menores Extranjeros No Acompañados) es la sigla que se utiliza para denominar a los niños, niñas y adolescentes, menores de 18 años y de origen extranjero que están en España sin el cuidado o acompañamiento de ningún adulto.

¿Cuántos MENA hay en España?

España es la principal puerta por la que las personas migrantes llegan a Europa. Según datos de UNICEF, nuestro país registró el año pasado 65.300 llegadas, de las cuales más de 6.000 corresponden a niños, niñas y jóvenes no acompañados que llegaron por la frontera sur. Se trata de una cifra que durante los últimos dos años ha crecido más del 150%.

¿De qué países proceden?

La mayor parte de los MENA que llegan a España proceden de países del Magreb, fundamentalmente Marruecos y Argelia. Sin embargo, para algunos el viaje es mucho más largo y llegan solos desde Europa del Este, África Subsahariana, Siria o Bangladesh.

¿Cómo es su viaje a España?

En su camino a España, estos menores recorren las mismas rutas migratorias que los adultos. Durante su viaje, que puede durar meses o incluso años, se exponen a múltiples abusos y violaciones de sus derechos: violencia, trata, explotación, violaciones… E incluso a la muerte.

¿Por qué huyen de su país?

Los motivos para escapar de su país e intentar construir una vida mejor lejos de sus fronteras son muy variados. Entre los más comunes se encuentran: la pobreza, la guerra, las catástrofes naturales, la falta de oportunidades, la desestructuración familiar, la desprotección institucional y la persecución.

¿Existe un plan para su acogida?

Cuando llegan a suelo español, se activa el llamado Protocolo Marco de Intervención con Menores Extranjeros no Acompañados. Dicho protocolo, cuyo contenido está basado en normas como la Ley de Extranjería, la Ley de Infancia y el Código Civil, no se cumple en todas las ocasiones, ni tampoco se aplica del mismo modo en las distintas comunidades autónomas. Como consecuencia, el menor se enfrenta a diversas carencias durante su estancia en España que aumentan su vulnerabilidad y que ya han sido señaladas por organismos como el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, que emitió un informe al respecto el año pasado.

¿Qué problemas encuentran durante su estancia?

Su edad y la falta de apoyo adulto ya sitúan automáticamente a los MENA en situación de riesgo. Por desgracia, el proceso de identificación y tutela estatal que experimentan durante su estancia en España tampoco ayuda a paliar dicho riesgo. Los principales problemas empiezan con su identificación como menores o mayores de edad cuando llegan indocumentados.

El principal riesgo al que se enfrentan aquellos que erróneamente hayan sido considerados mayores de edad (algo muy común cuando se trata de adolescentes entre 16 y 17 años) es la expulsión del país. Debido a la Ley de Seguridad Ciudadana, que permite las llamadas “devoluciones en caliente”, las personas migrantes en situación irregular pueden ser expulsadas sin apenas tramitación. Esta práctica, contraria a los principios y normas internacionales de los derechos humanos, impide detectar a posibles refugiados, víctimas de trata o menores.

Otra posibilidad al determinar su mayoría de edad es que se dicte una orden de expulsión. Esto implica que puedan ser trasladados a un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) y luego ser devueltos a su país o que se escapen para vivir en la calle de forma irregular y sin permiso para trabajar.

Cuando las pruebas determinan que se trata de menores de edad y no es posible la devolución con sus familias en su país de origen, comienza un proceso de acogida tampoco exento de dificultades. Algunos ejemplos son los centros de menores especializados que a menudo no cuentan con suficientes medios para asegurarles una asistencia digna; o la falta de apoyo a su integración una vez cumplen la mayoría de edad.