Mujeres en la ciencia: Por qué existe un día internacional

mujeres en la ciencia
8-2-2018

Autor : Inma D. Alonso, equipo de comunicación y contenidos

Científicas, matemáticas o ingenieras, las mujeres en la ciencia representan menos del 30% de los investigadores del mundo. En España, las mujeres ocupan el 25% de las plazas de catedráticas de universidad y profesoras de investigación en el Centro Superior de Investigaciones Científicas-CSIC, son el 28% de los profesionales que desarrollan su carrera en sectores de alta y media-alta tecnología y sólo un 7% de las jóvenes de 15 años manifiesta que quiera dedicarse a profesiones técnicas en el futuro (porcentaje que se triplica en el caso de los chicos).

Desde 2012, el 11 de febrero es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Una fecha en la que se reivindica el acceso y la participación plena y en igualdad de las mujeres y las niñas en este sector.

Y es que cada vez más estudios avalan que los estereotipos de género son la razón principal por la que la presencia de las mujeres en la ciencia es tan reducida. Por ejemplo, a los seis años, a una niña le cuesta más describirse a sí misma –o al resto de niñas– como “brillantes” y también son menos propensas a unirse a actividades consideradas para “muy inteligentes”, al contrario que sucede en el caso de los niños.

Otros factores son la ausencia de referentes femeninos en el ámbito de la ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería (carreras CTMI, traducción de las siglas STEM –Science, Technology, Engineering y Mathematics–) y la invisibilidad de muchos de sus logros; como muestra, las matemáticas afroamericanas que hicieron los cálculos que permitieron a Neil Armstrong pisar la luna o el hecho de que Marie Curie tuviera que compartir su primer premio Nobel (de Física) con su marido y otro colega porque nunca antes se le había otorgado a una mujer.

Mujeres en la ciencia: el momento es ahora

La sociedad actual se enfrenta a retos globales cada vez más complejos, como el cambio climático o la búsqueda de fuentes de energías alternativas y sostenibles. En este contexto, la tecnología y la ciencia se han convertido en herramientas clave para dar respuesta a muchos de dichos retos y no podemos permitirnos el lujo de prescindir de la mitad de la población para resolverlos. La ausencia de las mujeres en la ciencia supone la renuncia a todo su conocimiento, talento y potencial.

En Ayuda en Acción, el enfoque de género es transversal a todos nuestros proyectos, también en los tecnológicos. Por ejemplo, GEN10S ya ha formado en dos años a 5.354 estudiantes de los que el 49.27% son chicas. Y en nuestros Clubs de GEN10S, el 57% de las participantes son niñas, dato doblemente relevante si tenemos en cuenta que los clubs son una actividad extraescolar.

Cinco referentes de mujeres en la ciencia

Si hay una manera de cambiar los estereotipos de género es con ejemplos. Las mujeres son excelentes científicas, ingenieras o matemáticas y prueba de ello son los logros destacados que han alcanzado en el mundo de la tecnología y la ciencia a lo largo de la historia. Entre otras, destacamos:

Hipatia. Nacida en Alejandría en el 370 d.C. fue una filósofa y maestra griega reconocida por sus amplios conocimientos en matemáticas y astronomía. También fue inventora y es considerada como una de las precursoras de la presencia de las mujeres en la ciencia.

Ada Lovelace. Augusta Ada Byron fue una matemática y escritora británica del siglo XIX, conocida por los avances que realizó en la máquina calculadora mecánica –antecesora de los ordenadores actuales– y autora del primer algoritmo de programación.

Marie Curie. La científica polaca fue la primera mujer en ganar el premio Nobel y también la primera en conseguir el galardón en dos ocasiones (Física y Química), por sus estudios sobre la radioactividad –término que ella misma acuñó– y el descubrimiento de dos elementos químicos, radio y polonio.

Rosalind Franklin. La primera científica que consiguió capturar la imagen de una molécula de ADN. A esta química y cristalógrafa británica le debemos muchos de los avances en materia genética del siglo XX.

Margarita Salas. Bioquímica española, dos de sus descubrimientos principales son la direccionalidad de la lectura de la información genética  y el ADN polimerasa del fago Φ29, el cual posee numerosas aplicaciones en el campo de la biotecnología por ser un amplificador del ADN.

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