Por qué las ONG deben tener un código de conducta

Código de conducta Ayuda en Acción
7-5-2019

Autor : Begoña Rodríguez Pecino - Equipo de comunicación y contenidos de Ayuda en Acción

Quién eres, cómo actúas, qué dices, qué opinan otros de ti… La reputación es un activo muy valioso que marca la vida de las personas y las organizaciones. Tanto que, igual que favorece grandes éxitos, también provoca fulminantes fracasos en proyectos que parecían ir viento en popa. Las ONG no vivimos ajenas a esta realidad y los recientes escándalos en el sector prueban que al famoso empresario Warren Buffet no le falta razón cuando afirma que “se necesitan 20 años para construir una reputación y 5 minutos para arruinarla”.

En Ayuda en Acción nos mueve un fuerte compromiso con la promoción de la ética y las buenas prácticas como nuestra seña de identidad. Por eso contamos con una herramienta de compliance con la que toda empresa u organización debería contar: un código de conducta. Este código es fundamental no solo para preservar nuestra reputación sino, como ONG, para proteger la vida y dignidad de todas las personas por y para las que trabajamos. Te contamos sus claves:

¿Qué es un código de conducta?

Un código de conducta, también llamado código ético, es un documento que refleja las normas y políticas internas de una persona jurídica, ya sea organización u empresa. Sería algo así como las reglas del juego que marcarán los valores, principios y fundamentos morales, éticos y jurídicos por los que deberá regirse todo el equipo.

¿Por qué es importante?

El código de conducta es el pilar fundamental de cualquier programa de compliance. El compliance es el término para designar al conjunto de procedimientos y buenas prácticas adoptados por las organizaciones para identificar y clasificar los riesgos a los que se enfrentan y establecer mecanismos internos de prevención, gestión, control y reacción frente a los mismos.

Se trata del documento normativo de mayor categoría para cualquier organización, pues sirve para apuntalar todos sus compromisos éticos. En él no solo se aclaran qué valores y principios deben impregnar su trabajo sino, lo que es muy importante, qué conductas son intolerables.  Se trata siempre de normas de obligado cumplimiento, líneas rojas que, de ser cruzadas, activarán medidas disciplinarias o incluso acciones judiciales si fuera necesario.

¿Qué partes forman un código de conducta?

Aunque cada organización deberá ajustar el documento a su propio ADN, algunos elementos fundamentales de un código de conducta son:

  • Introducción: en ella deberá presentar brevemente a la compañía y explicar por qué se instaura un código de conducta.
  • Alcance: este apartado sirve para aclarar que se trata de normas destinadas no solo al personal propio, sino a todo aquel que interactúe con la organización (empresas colaboradoras, personal externo, proveedores, clientes, distribuidores…) y cuyas prácticas puedan repercutir en su buen hacer.
  • Declaración de principios éticos: deberán declararse solemnemente los valores, principios y derechos humanos imperantes en la organización. Aquí es muy importante incluir una declaración de “tolerancia cero” frente a cualquier tipo de irregularidad.
  • Imagen y reputación corporativa: aquí deberá definirse una política de uso de la marca y la imagen corporativa.
  • Conflictos de interés de los empleados y sus familiares: en esta sección se detallarán cuáles son estos conflictos de interés y competencia desleal.
  • Ofrecimiento y aceptación de obsequios e invitaciones: la oferta o aceptación de regalos puede suponer un riesgo penal corporativo, por lo que debe reglarse esta cuestión detalladamente.
  • Cumplimiento y régimen disciplinario: debe redactarse un sistema disciplinario a medida para la organización y que nunca pueda contradecir lo establecido en la ley o en los convenios colectivos.
  • Denuncia de las irregularidades: es obligatorio que un empleado o colaborador que identifique una conducta irregular. En esta sección del código se incluyen los procedimientos y vías para realizar estas denuncias.
  • Identificación de un Compliance Officer o un órgano de compliance: deberá señalarse qué figura será la encargada de que se cumpla tanto el código ético como el conjunto de apartados que conforman el programa de compliance.

Si quieres saber más acerca de este tipo de códigos, puedes consultar el código de conducta de Ayuda en Acción, elaborado en marzo de 2018 y estructurado según las secciones que te recomendamos, así como el código de conducta de la Coordinadora de ONGD de España. También encontrarás más consejos para su elaboración en la Guía de implementación de Compliance para Pymes de la World Compliance Association, en cuya elaboración hemos participado.