Consecuencias de la pobreza infantil

consecuencias de la pobreza infantil
17-11-2017

Autor : Alberto Casado, responsable de campañas de Ayuda en Acción

De vez en cuando conviene recordar algunos asuntos que no por ser obvios dejan de ser importantes y, por tanto, necesarios de volver a mencionar para seguir teniéndolos en mente con el fin de, al menos, darnos la oportunidad de recolocarlos entre nuestras prioridades o, simplemente, darnos la oportunidad de volver a reflexionar sobre ellos.

Muchas veces hemos hablado de los diversos rostros de la pobreza infantil y de cómo ésta se traduce en la vida diaria de millones de niños y niñas en el mundo. La pobreza infantil afecta no solo al presente de la infancia que la sufre, sino que tiene consecuencias que se proyectan en el medio y en largo plazo. Las consecuencias de la pobreza infantil son múltiples y afectan a prácticamente todos los derechos de los niños. En este post les queremos hablar de cinco consecuencias de la pobreza infantil.

Consecuencias de la pobreza infantil: un presente y futuro de desigualdad

 

1- Mortalidad infantil

Esta es la primera y la más grave, por definitiva, de las consecuencias de la pobreza infantil. Cada año, casi 6 millones de niños mueren antes de cumplir cinco años, generalmente, por enfermedades que son fácilmente evitables como son las diarreas provocadas por el agua en mal estado. En determinadas regiones del planeta como África Subsahariana, 1 de cada 12 niños no llega a cumplir cinco años. Estas muertes son causa directa de la pobreza y la exclusión. El no disponer de medios para evitar estas consecuencias fatales tiene su explicación en el abandono y la exclusión en la que viven millones de niños y niñas. La imposibilidad de disponer de agua potable y segura es un ejemplo sencillo de cómo un gesto, para nosotros tan cotidiano, como es el abrir un grifo y que salga agua limpia– toda la que queramos – es en el mundo global en el que vivimos, un privilegio que 1.800 millones de personas no tienen hoy en día.

2- Mala salud en el presente con consecuencias en su desarrollo futuro

Otra de las consecuencias de la pobreza infantil es la mala salud, comenzando por el retraso en el crecimiento que viene ocasionado generalmente por la mala alimentación o el hambre. Cerca de 156 millones de menores de cinco años sufren retraso del crecimiento.

Como mencionábamos anteriormente, el consumo de agua en mal estado y la ausencia de saneamientos públicos son vectores determinantes en la mala salud de millones de niños y niñas. No hay que olvidar que casi 950 millones de personas defecan al aire libre, lo cual incide directamente en la contaminación del agua que se bebe en los suburbios de las grandes ciudades. Otras enfermedades como la tuberculosis, con 1,5 millones de muertes al año, o la malaria, con más de 300.000 muertes de niños por año, están también directamente relacionadas con la pobreza.

La mala, escasa o ausencia prolongada de alimentación es otro de los factores de la pobreza que incide directamente en la mala salud y que puede ocasionar enfermedades crónicas en el futuro. La malnutrición, el hambre, la desnutrición son consecuencias de vivir en situación de pobreza. Las adversidades que un niño sufre en sus tres primeros años marcan su desarrollo cognitivo y esta puede ser la diferencia en que tenga o no un buen desempeño escolar.

consecuencias de la pobreza infantil

3- Sin educación, sin futuro

La imposibilidad de acceder a una educación de calidad y de asistir al colegio con regularidad y aprovechamiento es otra de las consecuencias de la pobreza infantil. Para apreciar la magnitud de las cifras de la falta de educación en el mundo, si juntáramos a todos los niños que no van a la escuela en un solo país sería el 4º país más poblado de la tierra, con 275 millones de pequeños ciudadanos que no tienen la oportunidad de asistir a clases. Solo China, India y Estados Unidos tendrían más habitantes. Pero si juntamos en un país a aquellos niños que sí acuden a la escuela, pero que la enseñanza que reciben es tan deficitaria que no les servirá en el futuro, estaríamos hablando del tercer país más poblado del mundo, con 500 millones de habitantes y que se colocaría en este ránking ficticio por delante de Estados Unidos.

Como ya hemos mencionado anteriormente, la pobreza también marca el desarrollo cognitivo de los niños y niñas y es otro de los determinantes del fracaso escolar. Está comprobado que la falta de educación es causa y consecuencia de la pobreza infantil. Un círculo vicioso que hace que los niños pobres no puedan asistir o recibir una buena educación y que, por este mismo motivo, seguirán sufriendo las consecuencias de la pobreza en el futuro. Sin educación hay un presente devaluado y un futuro destinado a pobreza y exclusión.

4- Trabajo infantil

El trabajo infantil es siempre un resultado y una de las consecuencias de la pobreza infantil. Actualmente, hay 152 millones de niños y niñas que, arrastrados por la pobreza y la exclusión en la que viven, se ven forzados a trabajar antes de cumplir con la edad mínima que la ley prescribe (entre los 14 y 16 años, dependiendo del país).

El trabajo peligroso que pone en riesgo su salud, su seguridad y su desarrollo físico y moral. El empleo en actividades delictivas tales como el tráfico de drogas, la explotación sexual, la mendicidad organizada, la pornografía, o la venta de niños y niñas para desempeñar trabajo doméstico en condiciones de esclavitud son algunas de las llamadas, peores formas de trabajo infantil que la infancia sufre a diario como una de las consecuencias de la pobreza infantil.

Ningún niño o niña trabaja por gusto, sino empujados por el contexto de pobreza en el que viven. Familias que necesitan que los menores aporten a la renta básica familiar, niños de la calle, huérfanos abandonados que son presa de las mafias de todo tipo de trata son las víctimas de esta forma de violencia que es la pobreza.

5- La violencia, compañera de la pobreza infantil

Según los últimos datos, 570 millones de niños y niñas viven en una situación de pobreza extrema, esto es, disponen de menos de 1.25 dólares diarios para cubrir cualquiera de las necesidades que puedan tener, una cantidad que es menos de lo que cuesta un billete sencillo de metro en Madrid. En este contexto de carencias, la violencia aparece como otra de las consecuencias de la pobreza infantil, un elemento diario con el que niños y niñas tienen que convivir.

Los matrimonios forzosos al que son sometidas millones de niñas, la mutilación genital femenina o los abusos y violencia sexual son también consecuencias de la pobreza infantil que se ceban en las niñas. La trata, un negocio que mueve más de 30.000 millones de dólares anuales es otra forma de violencia alentada por la pobreza. Los llamados “niños de la calle”, los niños soldados o la esclavitud sexual que sufren las niñas en multitud de conflictos armados son situaciones en donde la pobreza y la exclusión tienen mucho que ver.

Mortalidad infantil, mala salud, falta de educación, trabajo infantil y violencia son 5 consecuencias de la pobreza infantil que desde Ayuda en Acción tratamos de evitar desde hace más de 35 años.

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