6 cosas que sabemos de la solidaridad

15-7-2016

Ocurre que en un mundo cada vez más global es cada vez más difícil discernir de quién son los problemas; el cambio climático nos afecta ya a todos pues condiciona nuestro presente y nuestro futuro; la desigualdad también, pues los últimos años en España nos han enseñado que no estamos tan lejos de lo que pensábamos de la pobreza y la exclusión; la respuesta solidaria de la ciudadanía a los refugiados tiene también que ver con lo que todos esperaríamos de los Gobiernos en una situación parecida… en palabras clásicas, nada de lo humano nos debe ser ajeno.

como ser solidarios
Eso es lo que pensamos en Ayuda en Acción, que la solidaridad nos concierne a todos y todas. Creemos que ser solidario es una actitud; más que una actitud, un rasgo de la personalidad, una manera de ser y de actuar ante la vida. Una forma de aunar generosidad con empatía; de pasar a la acción para resolver problemas y contribuir a mejorar situaciones adversas, todo ello con la mirada puesta en las personas como sujetos de derecho.

A veces la sociedad nos hace creer – erróneamente- que ser solidarios tiene que ver con donar grandes cantidades de dinero a proyectos contra la pobreza, el hambre o la desigualdad. Sin embargo, la solidaridad que nosotros conocemos en Ayuda en Acción es distinta y nos la han enseñado los centenares de miles de personas que en algún momento de su vida han colaborado en los 35 años que Ayuda en Acción lleva trabajando. Podíamos destacar muchos aprendizajes sobre la solidaridad, casi tantos como personas han colaborado con nosotros, pero nos vamos a detener en 6 de ellos.

1. Todos tenemos, al menos, una causa que ya hemos descubierto o que nos está esperando: la vida en el barrio, los mayores, la infancia, la lucha por la igualdad de las mujeres, los refugiados, la salud, la educación, los pájaros de un determinado valle en peligro… y si todavía no nos hemos puesto a ello es porque o bien aún no la hemos encontrado, o no sabemos cómo podemos ayudar, o dudamos si nuestra ayuda contribuye realmente a la solución del problema.

solidaridad

2. Muchas personas apoyan más de una causa: nuestra experiencia nos dice que, generalmente, las personas solidarias apoyan a distintas causas y confían en distintas organizaciones o asociaciones para hacerlo.

3. La solidaridad se ejerce de muchas formas; voluntariado con personas ancianas, en refugios de animales, activismo on line, colaborando económicamente con alguna organización… la mayoría de nuestros colaboradores no son personas de grandes recursos económicos, sino personas que deciden aportar un poco de lo que tienen para apoyar a otros que tienen mucho menos. También hay personas que en muchos casos, en un determinado momento de su vida han sufrido situaciones similares, directa o indirectamente, a las de la causa que apoyan, como por ejemplo ancianos y ancianas que pasaron años muy difíciles en nuestro país y que donan parte de su pensión. Familias con hijos que se ponen en el lugar de otros padres y madres en situación de exclusión…

formas de ser solidario

4. La solidaridad no se suele expresar públicamente; ocurre que en nuestra experiencia con nuestros padrinos, cuando les agradecemos su colaboración ya sea en tiempo o en dinero, no suelen darle importancia. Es más, generalmente sienten que dan poco y que les gustaría hacer o dar más. Las personas solidarias lo viven de una forma natural y para ellos es una actitud tan normal (o rara) como levantarse en el metro para ceder el asiento a una persona mayor.

5. La sensación de estar en el lado correcto de los problemas; vivimos en un mundo en el que la televisión, las redes sociales, la radio…nos muestran a diario y minuto a minuto las grandes catástrofes y dramas que viven millones de personas en nuestro planeta. Sentimos en la mayoría de las ocasiones que tenemos muy poco que aportar en la solución de los mismos, tendemos a ver como irresolubles las guerras, el cambio climático, la pobreza infantil, la violencia contra las mujeres y dudamos que con nuestra aportación se consigan resultados.

Un mundo en el que la resignación lleva a la inacción y a relativizar ciertos problemas; no hay solución, siempre ha sido así, yo no puedo hacer nada…Lo cierto es que lo que mejora, solo lo hace porque hay un grupo de personas que trabajan y luchan para que los problemas se arreglen y las injusticias se eliminen o por lo menos, disminuyan. Nada se arregla solo. Las personas solidarias creen en el poder de las personas como comunidad y también, desde su escala de valores, se posicionan en el lado correcto al lado de quien sufre, de quien no tiene voz…

solidaridad

6. La solidaridad se enseña, se aprende, se hereda…y se contagia: Como cualquier valor, la solidaridad se inculca a los hijos a través del ejemplo. Familias que llevan tiempo colaborando con nosotros, abuelos, hijos y nietos que siguen implicados con nuestra organización y que nos cuentan que la aprendieron de sus padres y madres y que intentan transmitirla a los más pequeños, colaborando y apoyando cualquiera de las causas que consideran justas.

La solidaridad se pega, ¡comparte la tuya con los demás!