Educación y discapacidad en África: la vida a través de los ojos de Selam

04-02-2019 Lectura 2 Minutos
Noemí García Cabezas
Comunicación y contenidos

La vida de Selam nunca ha sido fácil: con apenas seis años su madre murió y su padre no podía hacerse cargo de ella. Por si fuera poco, tiene una pequeña discapacidad en uno de sus ojos. Sin embargo, la fuerza de Selam es imparable y a día de hoy es una de las mejores estudiantes de su escuela. Con 16 años, estudia séptimo grado en una de las escuelas de primaria de su comunidad: Kamashi.

Esta joven, a su edad, podría estar ya en trámites de casarse, pero para Selam el colegio es su vida: le gusta estudiar y allí pasa la mayor parte del día. Su única queja llega siempre por la misma razón: ¡no tiene tiempo para leer! Y es que, como es normal en esta región del mundo, las tareas de la casa suelen estar a cargo de las mujeres y las niñas.

Desde Ayuda en Acción ofrecemos apoyo escolar a niños y niñas que necesitan un refuerzo, como es el caso de Selam, a causa de su discapacidad visual, que sin embargo no le ha frenado nunca a la hora de imaginarse en un futuro cercano: quiere ser enfermera, porque conoce bien las necesidades que tiene la gente con la que vive y quiere ayudarles.

Gracias a casos como este, los padres y madres de Janamora han comenzado a darse cuenta de la importancia que para las niñas tiene el hecho de contar con una educación, sin tener que quedar relegadas a las tareas domésticas. Porque la educación no solo se imparte en la escuela en aquellos lugares donde trabajamos, sino que es extensible a toda la comunidad a través de talleres de sensibilización y formación que impliquen a todas las personas en el desarrollo de su propio pueblo.

Selam en la escuela no solo aprende lengua, matemáticas o geografía. También aprende valores que le ayudan a generar la autoestima necesaria en niñas que, de otra forma, no podrían soñar con un futuro como el que hoy imagina Selam.

263 millones de niños y jóvenes en el mundo no pueden ir al colegio.