Un pozo de agua en Mozambique, una fuente de oportunidades para Fátima

04-04-2019 Lectura 2 Minutos
Noemí García Cabezas
Comunicación y contenidos

La falta de agua en la localidad de Milamba (Mozambique) plantea un serio problema para el desarrollo. Los pozos de agua son vitales en lugares donde el acceso a agua potable no es seguro, tanto por los beneficios que genera para las personas, como para el sostenimiento de la propia comunidad.

En el mundo, 663 millones de personas no tienen acceso a agua potable, la mayoría en África (319 millones de personas). En Mozambique, en concreto, más del 60% de la población no tiene acceso a agua potable, tomando como base la definición de la Organización Mundial de la Salud: aquella que se usa para fines domésticos e higiene personal, así como para beber y cocinar. Se estima que una persona tiene acceso a agua potable si la fuente se encuentra a menos de un kilómetro de distancia y se puede obtener al menos 20 litros por persona y día.

En Milamba, la localidad donde vive Fátima, los pozos de agua existen, pero no están en buenas condiciones para asegurar que no se propaguen enfermedades como la diarrea, que para la infancia puede llegar a ser mortal. En todo el mundo mueren al año alrededor de 1,6 millones de personas (la mayoría niños y niñas) por enfermedades asociadas al agua no potable; en África Subsahariana, la falta de agua potable genera cada día la muerte de 4000 niños y niñas.

Los pozos de agua, solución a problemas sanitarios y de desarrollo

Los pozos de agua aseguran una disminución de los problemas de salud pública, junto con otras acciones que puedan ponerse en marcha, como la dotación de servicios de saneamiento y la gestión de recursos hídricos. Solo con ello, podrían reducirse en un 10% las enfermedades en el mundo. De ello habla elObjetivo de Desarrollo Sostenible número 6, sobre el que basamos nuestro trabajo en esta línea.

Pero la falta de agua, no plantea únicamente problemas sanitarios, sino también de desarrollo, especialmente para las mujeres y niñas como Fátima. Ella tuvo que abandonar la escuela hace tres años para encargarse de ir a buscar agua para su familia. En África Subsahariana la mayoría de los hogares deben buscar agua en fuentes lejos de sus casas; en el 85% de los casos, son las mujeres quienes se ocupan de ello, lo que les supone el 25% de su jornada. Esto les impide ir a la escuela, formarse y tener opciones de futuro, así como tener voz en su propia comunidad.

En Ayuda en Acción trabajamos para paliar la falta de agua y proporcionar acceso a agua potable de forma segura y sostenible, a través dela construcción y mejora de pozos de agua, entre otras acciones. En Milamba estamos trabajando en la mejora y acondicionamiento de pozos de agua, apoyamos a las comunidades locales en la gestión de sus propios recursos, asegurando las posibilidades de futuro con la educación de calidad como uno de los principales objetivos.

Tú también puedes ser parte del futuro de Fátima y su comunidad apoyando el proyecto #AguaParaFátima.

¿Imaginas crecer sin oportunidades de futuro? Nosotros no.