Resiliencia ambiental para lograr seguridad alimentaria en Mozambique: nuestro trabajo con la ONG VIDA

22-12-2020 Lectura 4 Minutos
Ayuda en Acción
Portugal

Separado de la ciudad de Maputo por un río, el distrito de Matutuíne es una de las regiones más pobres y marginadas de esta provincia mozambiqueña. Aquí las familias se enfrentan cada día a dos duras batallas: contra el cambio climático y la falta de seguridad alimentaria. Sus medios de vida están en peligro y por tanto, aumenta su vulnerabilidad. Ayuda en Acción trabaja en la zona junto con la ONG portuguesa VIDA para fortalecer estas comunidades para aumentar su capacidad de resiliencia en ambas áreas. Hoy te contamos cómo lo hacemos.

La agricultura sostenible es la clave para luchar contra los efectos del cambio climático

“Matutuíne ha sufrido mucho por el cambio climático y cada vez es más difícil practicar la agricultura”, nos explica Sara Sangareau, de VIDA. Se trata de un distrito en el que la mayor parte de las tierras agrícolas son arenosas y la tierra no es muy fértil. Además, el acceso al agua es limitado y cuando esta se encuentra, su calidad no es óptima. A esta dificultad se suman los efectos generados por el cambio climático: largas sequías o grandes inundaciones. Todo esto afecta seriamente a la producción agrícola de las comunidades. La mitigación de los efectos del cambio climático y su adaptación a la práctica agrícola son dos aspectos cruciales. Solo consiguiéndolo las comunidades que dependen de la tierra serán más resilientes.

En el año 2011 comenzamos con VIDA un proyecto de creación de asociaciones agrícolas. Queríamos trabajar de forma conjunta para aumentar su capacidad de producción. Pero también nos pusimos por objetivo aprender nuevas prácticas agrícolas y técnicas de cultivo adaptadas al clima. Este proyecto continuó hasta 2018, cuando concluyó con un objetivo conseguido: habíamos contribuido a la creación de la Unión de Asociaciones Agrícolas de Matutuíne (UAAMAT) y a la construcción de su sede: la Casa de la Agricultura.

Alimentación Mozambique

Sin embargo, nuestro trabajo no terminó ahí, ya que ahora apostamos por la agroecología: “lo que intentamos hacer ahora es trabajar con las comunidades en una nueva metodología de cultivo, que consiste en mejorar el suelo con la introducción de materia orgánica, una práctica que es barata y fácil de replicar para las familias”, nos dice Sara.

La inseguridad alimentaria es que las personas no saben realmente si podrán alimentar a sus familias o con qué frecuencia podrán hacerlo. Y esto ocurre en el distrito, sobre todo porque la agricultura es muy difícil (Sara Sangareau, ONG VIDA).

A fin de que las comunidades de Matutuíne sean más resilientes desde el punto de vista ambiental y alimentario, VIDA también creó un Centro de Experimentación Ambiental en Djabula, una de las localidades del distrito. El objetivo de este centro era ensayar técnicas y prácticas agrícolas adaptadas al clima que pudieran ser adoptadas por las comunidades.

Tenemos lechos agroforestales, hemos hecho la plantación, tenemos un vivero de árboles nativos para poder plantar en las comunidades… Antes de nosotros hubo mucho trabajo en alianza con instituciones educativas: la propia comunidad científica puede probar allí en condiciones reales”(Sara Sangareau, ONG VIDA).

Red de activistas, clave para la resiliencia y la seguridad alimentaria

Además de la resistencia ambiental y alimentaria, este proyecto también se centra en el empoderamiento de la comunidad mediante la capacitación y el intercambio de conocimientos. Para ello, el proyecto cuenta con el apoyo de una red de unos 50 activistas voluntarias, formada por mujeres de entre 40 y 50 años. Ellas pertenecen a otras asociaciones campesinas. Tratan de ayudar a combatir la vulnerabilidad de familias que, como ellas, dependen de la agricultura y no tienen las condiciones necesarias para garantizar su seguridad alimentaria.

Estas activistas se encargan de fortalecer los conocimientos de estas comunidades vulnerables en materia de nutrición y atención básica de la salud. Una de sus labores es identificar los casos que necesitan apoyo médico para que los servicios de salud puedan ayudarles. Esta red de mujeres desempeña un papel fundamental en el empoderamiento de las comunidades. Pero también en su capacitación: transmiten información fiable y mensajes claros sobre cuestiones que afectan a su vida cotidiana.

Estas mujeres son iguales a las demás personas a las que están apoyando, la única diferencia es que han sido empoderadas. Lo que está en juego es su empoderamiento dentro de las comunidades y el hecho de que saben más y esto puede contribuir a mejorar la vida de sus compañeros (Sara Sangareau, ONG VIDA).

Con la llegada de la COVID-19, todas estas actividades se ralentizaron para que los equipos pudieran adaptarse a esta nueva realidad. La red de activistas fue una de las iniciativas más afectadas por la pandemia: “redujimos las reuniones y terminamos con las que agrupaban a mujeres de comunidades alejadas entre sí para no mezclar a las activistas”.

El futuro de los proyectos de seguridad alimentaria en Matutuíne

Para VIDA, la continuación de este proyecto es esencial para garantizar la seguridad alimentaria de las comunidades de Matutuíne, así como su respuesta y adaptación al cambio climático. Según Sara Sangareau, la red de activistas seguirá siendo uno de los ejes centrales del proyecto., Estas mujeres deben ser “actores reconocidos en los servicios de salud y la acción social”, dice.

La cuestión de la resiliencia del medio ambiente seguirá siendo también uno de los pilares de nuestro trabajo conjunto. También proponemos contribuir a la reforestación del distrito: “tenemos un vivero forestal donde estamos multiplicando árboles nativos. Queremos recuperar algunas áreas que están degradadas”.

*Este artículo se ha publicado previamente en portugués en la web de Ajuda em Açao. Puedes consultarlo aquí. 

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