Crisis en Colombia: emprendimiento como oportunidad para las mujeres

28-09-2021 Lectura 3 Minutos
Noemí García Cabezas
Comunicación y contenidos

La brecha de la pobreza se hace más profunda para las mujeres en Colombia, pero la enfrentamos con emprendimiento. Ellas asumen más responsabilidades en el hogar y ganan menos en sus trabajos fuera de casa, en el caso de que tengan o lo conserven tras el impacto de la pandemia y la reciente crisis en el país. Hoy viajamos a Nariño con Marina, una mujer indígena, joven y al frente de una familia.

En Colombia las cosas se han puesto complicadas. La falta de trabajo y de acceso a educación, salud o alimentación, no ayudan. En Nariño, concretamente, el desempleo antes de la pandemia se situaba en un 6,3%, cifra que sobrepasó el 9% tras el impacto del coronavirus en la economía. Marina fue una de las afectadas por la pérdida de empleo. No solo perdió su trabajo como empleada doméstica, sino también la única fuente de ingreso para su familia, compuesta por ella y sus cuatro hijos, dos aún menores de edad. Empezar de cero, con 39 años, fue para ella la única solución.

Marina ha empezado su vida desde cero. Ayuda en Acción le acompaña en su proceso hacia un futuro con oportunidades. Click Para Twittear

Hogares monomarentales en Colombia: en riesgo en cada crisis

En Colombia el 40% de los hogares cuentan con mujeres cabezas de familia. Supone un importante aumento respecto a la última cifra conocida en 2005, cuando se registraba un 29,9%. Son mujeres que compatibilizan sus profesiones con el cuidado de la casa y la educación de sus hijos e hijas.Marina Arteaga, mujer colombiana

Marina es, como decíamos, una de esas mujeres. Vive en la comunidad indígena de Pastos, donde la familia y la vida comunitaria son ejes centrales. A veces se reúnen para hacer trabajos comunitarios, una forma ancestral de organización que llaman Minga. La unidad y el apoyo mutuo son fundamentales en comunidades como la suya. Eso le impulsó a dar el salto al emprendimiento: sabía que, en todo caso, tenía una comunidad en la que apoyarse si las cosas salían mal.

Tras muchos meses de desempleo, aposté por crear un pequeño negocio de venta de comida rápida. Tenía miedo porque nunca había tenido algo propio y porque tampoco tenía el dinero necesario. Pero lo logré rodeada por los míos.

Ahora Marina tiene que multiplicar las horas del día para hacer frente a sus tareas. Su puesto de comidas le aporta una serie de ingresos pero no los suficientes. Por eso, tuvo que ponerse a trabajar también como cocinera. A ello hay que sumarle el trabajo doméstico y de cuidados en su propio hogar.

Formación y empoderamiento para el emprendimiento en Ipiales

Junto con la OIM y USAID, hemos puesto en marcha el proyecto “Ipiales te acoge”. Tiene el objetivo de mejorar la convivencia y fortalecer el tejido económico, social y cultural en la región, que acoge un alto número de personas migrantes, fundamentalmente procedentes de Venezuela. Marina es parte de este proyecto junto con otras 500 personas. De ellas, 97 son personas migrantes que tienen que empezar su vida casi desde cero.

Gracias al proyecto, Marina pudo capacitarse no solo en cuestiones específicas del negocio que quería comenzar. También recibió formación para el emprendimiento y el empoderamiento.

A veces vemos las cosas más fáciles de lo que parecen, pero la realidad es diferente. Con los cursos que recibí gracias a Ayuda en Acción ahora me considero una mujer más independiente que además sabe cómo manejar su negocio, ¡incluso las finanzas!

Pero los sueños de Marina, como los de otras muchas mujeres como ella, no terminan aquí y ahora. Ella sueña con un futuro en el que tenga un pequeño local de restauración en el que deleitar con sus platos a quienes coman en su negocio. A pesar de la situación de crisis que se vive últimamente en Colombia, sabe que su ciudad natal guarda algo para ella. “En cada lugar, siempre hay algo que ofrecer”, nos dice sonriente.