El Salvador no escapa de la alerta sanitaria por coronavirus

03-04-2020 Lectura 3 Minutos

Primero amarilla, luego naranja y, finalmente, roja. La alerta sanitaria por coronavirus en El Salvador ya es una realidad. Actualmente cuenta con más de 1640 casos confirmados y más de 30 personas fallecidas a causa de la enfermedad COVID-19. Además, más de 4.200 personas están viviendo en albergues habilitados como centros de contención por poseer síntomas de contagio. Así trabajamos desde Ayuda en Acción para frenar esta emergencia:

El Salvador no escapa de la alerta sanitaria por coronavirus

Algunas de las principales medidas tomadas hasta el momento para frenar la propagación del virus son:

  • Cuarentena a nivel nacional.

  • Cierre de fronteras.

  • Suspensión del libre tránsito.

  • Cierre de centros escolares, universidades y empresas.

En el país centroamericano, uno de los más pobres de América Latina, ya se han dejado notar los primeros síntomas de parón, e incluso retroceso, en la calidad de vida de muchas personas. Por un lado, ha comenzado a sentirse el desabastecimiento de material en los centros de salud: faltan productos básicos para luchar contra la enfermedad, como mascarillas, guantes, alcohol, gel o alcohol.

Por otro, el frenazo de la economía ha provocado falta de alimentos, servicios y acceso a la canasta básica de productos para el día a día. ¿Las más afectadas? Aquellas personas que trabajan en el sector informal y cuya seguridad alimentaria depende de lo que produzcan y vendan diariamente. En esta situación viven siete de cada 10 salvadoreños.

El 70% de los trabajadores en El Salvador lo hacen en el sector informal. Son los más perjudicados por la crisis generada por el COVID-19 Clic para tuitear

Frente al coronavirus, #SomosAyuda

Para hacer frente a la pandemia global, hemos puesto en marcha un plan de respuesta humanitaria en 11 países de América Latina con los que ayudaremos a 500 000 personas en situación de riesgo y vulnerabilidad. En El Salvador estamos presentes desde 1990. Gracias a nuestra amplia experiencia en el país, conocemos las principales necesidades de las comunidades rurales y empobrecidas con las que trabajamos. Sabemos que son las más golpeadas por esta alerta sanitaria y por eso hemos comenzado ya nuestra respuesta humanitaria. Se desarrolla en Santa Ana, Chalatenango, La Unión, Cuscatlán, La Paz, San Vicente, Usulután y Ahua. ¿Qué hacemos?

  • Realizamos una campaña de sensibilización para que las familias de nuestras comunidades entiendan qué es el coronavirus y qué medidas de prevención deben adoptar para protegerse.

  • Apoyamos con suministros médicos y obras de rehabilitación al Ministerio de Salud, los centros de salud y las unidades epidemiológicas. También responderemos ante necesidades logísticas durante la pandemia. La asistencia médica de calidad es una de las principales carencias en buena parte el país.

  • Formamos al personal sanitario en medidas de prevención frente al coronavirus.

  • Distribuimos kits de higiene y de alimentos.

  • Realizamos actividades educativas, recreativas y de apoyo psicosocial a infancia y familias en confinamiento.

  • Formamos a pequeños emprendedores y emprendedoras para que puedan recuperarse del golpe económico causado por esta crisis.

  • Damos orientación a las instituciones para la prevención de la violencia de género e intrafamiliar, que podría dispararse durante el confinamiento.

Apoyo a la infancia

Testimonio de Saul en El SalvadorUna parte central de nuestro trabajo en todo el mundo es la defensa de los derechos de la infancia más vulnerable, especialmente en contextos de emergencia humanitaria como el que vivimos. En El Salvador, gracias a nuestro programa de apadrinamiento, podemos prestar apoyo a niños y niñas como Saúl. Su testimonio nos llega desde Citalá, al norte del país. A sus 8 años, es muy consciente de los retos que el coronavirus está originando en su vida y la de su familia:

“Tenemos tareas de la escuela y no hemos podido entregarlas porque no tenemos señal telefónica y tampoco de Internet. En la comunidad no tenemos computadoras en las casas para hacer las tareas y enviarlas. El maestro no ha podido venir porque vive lejos y tiene que estar en su casa, el transporte solo pasa una vez por semana y solo pueden salir las personas para comprar algunos alimentos  dos veces por semana”.

Con la madurez que imponen las situaciones difíciles, Saúl ayuda hoy más que nunca a su familia a salir adelante y nos da las gracias por nuestro apoyo constante a la comunidad. Pronto, asegura ilusionado, podrá volver a jugar con sus amigos y escribir  las esperadas cartas a sus padrinos y madrinas.

Hoy, más que nunca, #SomosAyuda frente al coronavirus en El Salvador. Con tu apoyo, seguiremos trabajando junto a familias como la de Saúl para que nadie se quede atrás en estos tiempos difíciles.