Nicaragua: un futuro en igualdad es posible

28-09-2021 Lectura 4 Minutos
Beatriz Alejandra Soto
Ayuda en Acción Nicaragua

En muchos países, la pandemia de la COVID-19 convive con otra mucho más arraigada: la provocada por la desigualdad de género.  Es el caso de Nicaragua, donde trabajamos desde 1993 por un presente y un futuro donde hombres y mujeres tengan los mismos derechos y oportunidades. La juventud es nuestra alidada fundamental para conseguirlo. ¿Cómo dibujan jóvenes como Kenner y Keyling el futuro de Nicaragua? Sigue leyendo para descubrirlo.

Nuevas masculinidades para construir futuro en Nicaragua

Kenner Herrera tiene 14 años y desde los nueve forma parte del programa de apadrinamiento de Ayuda en Acción. Estudia tercer grado en el instituto Rosa Montoya de El Cuá, al norte del país. Gracias al apoyo de nuestra organización, además de estudiar materias como las matemáticas o la geografía, jóvenes como Kenner están aprendiendo otra asignatura fundamental: la de la igualdad de género.

Participamos en talleres sobre prevención de la violencia. Ahora sé que hay diferentes tipos de violencia, como la física, económica, psicológica o la sexual. Quienes más la sufren son mujeres, niños, niñas y adolescentes.

Junto a las organizaciones locales, trabajamos para crear comunidades seguras. La formación a jóvenes y adolescentes sobre nuevas masculinidades es fundamental, como demuestra el testimonio de Kenner.

En las parejas muchas veces el hombre se cree predominante a la mujer. Solo por ser hombre ya cree que tiene el derecho a pegarle o dejarla encerrada en casa. Mi opinión es que el hombre, por ser hombre, no debe ser violento. Los hombres podemos ser más respetuosos y cariñosos para prevenir un futuro desastroso.

Tras dibujar su futuro, Kenner quiere dejar un mensaje claro: “si nos unimos, podríamos dibujar un futuro saludable donde no se practique violencia, donde los niños, niñas y adolescentes se sientan seguros en sus escuelas, donde las mujeres no se sientan presionadas por sus esposos”.

Prevención del embarazo adolescente

Otra cara de la desigualdad de género que lastra el futuro de Nicaragua son los embarazos adolescentes. La región de América Latina y el Caribe ocupa el segundo lugar en cuanto a maternidad adolescente, con 62 nacimientos por cada 1000 adolescentes entre 15 y 19 años, quienes a menudo viven en situación de pobreza y con un acceso insuficiente a servicios sociales básicos. Nicaragua se encuentra a la cabeza en cuanto a fecundidad adolescente junto a Guatemala, Panamá, República Dominicana y Guyana. 

Por suerte, las labores de sensibilización y prevención cada vez están calando más. Así lo explica la joven Keying Polanco, de 16 años:

Salir embarazada a temprana edad no es fácil, es una responsabilidad, no solo para la chavala, también para el papá. Los dos tendrían que trabajar en lugar de seguir estudiando, ni podrían aprender otros oficios, porque se debe dedicar a la crianza de su hijo. Yo le digo a las chavalas que se cuiden, que piensen en su futuro, porque un embarazo joven trae muchas consecuencias. Deben estudiar, prepararse. En el tiempo adecuado podrán tener su bebé.

Para acudir a su instituto, en la comunidad San Antonio Nº 1, Keyling debe caminar al menos media hora. “Algunas veces mis hermanos me van a dejar al colegio, pero casi siempre me toca caminar sola y aunque no me ha pasado nada, no deja de darme miedo”, comenta haciendo referencia al riesgo que corren las niñas, adolescentes y mujeres a diario en caminos rurales que suelen ser desolados y peligrosos.

América Latina y el Caribe ocupa el segundo lugar en cuanto a maternidad adolescente, con 62 nacimientos por cada 1000 adolescentes entre 15 y 19 años Click Para Twittear

Ante esta situación, Ayuda en Acción durante años ha promovido comunidades organizadas, unidas y sensibilizadas en temas de prevención de la violencia. Actualmente, contamos con 29 redes comunitarias para prevenir la violencia de género y proteger a la niñez y adolescencia. Con ellas estamos llegado a más de 200 adolescentes procedentes de 15 comunidades de los municipios de La Dalia y El Cuá.

Keying joven por un futuro igualitario en NicaraguaKeyling participa en el programa de apadrinamiento de Ayuda en Acción desde los 10 años. Durante el mismo, ha asistido a talleres sobre prevención de violencia y embarazos en la adolescencia. Desde hace tres años forma parte de la red de protección comunitaria y en 2020 empezó también a ser parte de la red de Vínculos Solidarios. Y es que para acabar con la desigualad de género se debe sensibilizar y fortalecer conocimientos entre todos los miembros de la comunidad.

¿Cómo se involucra a toda la comunidad para ser parte del cambio? Keyling nos da enseguida un ejemplo: “hay un fondo a cargo de la directiva de la comunidad que puede ser utilizado en casos de emergencias médicas o de violencia. Hace poco lo usamos para ayudar una amiga que iba a dar a luz pero no tenía recursos suficientes para ir al hospital. Después se reembolsa, se paga un interés y está disponible para otro caso de emergencia. Este fondo nos permite hacer frente económicamente a asuntos como estos”.

Keyiling ha desarrollado un gran liderazgo en su comunidad. Reconoce que las formaciones han logrado generar cambios no solo en su pensamiento, sino también en el de su familia y su comunidad. “Aún queda mucho por hacer y los casos de embarazos adolescentes sigue siendo altos en el municipio, pero en mi comunidad ya no tanto”, asegura optimista.

En Ayuda en Acción trabajamos para que más  jóvenes como Keyling y Kenner se conviertan en agentes de cambio en su comunidad. Gracias a su compromiso, estamos construyendo un futuro libre de violencia en Nicaragua. ¿Contamos también con el tuyo?