Alfabetización en castellano: mucho más que un proyecto de integración lingüística

22-10-2020 Lectura 4 Minutos
Pilar Lara
Delegación de Andalucía

“Mire seño, hoy mi madre ha traído un pastel a clase”, dice a modo de saludo un niño de ocho años al entrar en el cole. En este centro educativo de Los Pajaritos (Sevilla) las madres también van a clase, en su caso para recibir formación en alfabetización en castellano de la mano de Ayuda en Acción.

¿Qué barreras encuentran las personas migrantes cuando no conocen el idioma?

Ir a un supermercado y saber si el tomate en lata que estás comprando es entero o triturado puede ser una tarea complicada si no entiendes las palabras de la etiqueta. Los dibujos ayudan, pero no siempre. Esto puede valer para cualquier otra situación cotidiana en la que el idioma que se habla –sea el país que sea–, nos resulte completamente desconocido.

Lo que para muchas personas es una anécdota de algún viaje al extranjero, para las familias migrantes que llegan a nuestro país sin conocimientos de español es el día a día. La anécdota se vuelve aislamiento, inseguridad y desánimo.

Por eso Ayuda en Acción trabaja para proporcionar a las mujeres migrantes unas nociones básicas de castellano a través de clases de alfabetización. Esto les ayuda mejorar su integración no solo lingüística, sino también social.

El idioma es una barrera para familias migrantes que viven en nuestro país. Ayuda en Acción ha puesto en marcha talleres de alfabetización para mujeres Clic para tuitear

Talleres de alfabetización en castellano de Ayuda en Acción

La mayor parte de las personas que participan en nuestros talleres son mujeres migrantes. Ellas se encuentran con la dificultad añadida de estar condicionadas por aspectos culturales que las relegan al espacio doméstico y a las tareas de cuidado. A través de nuestros talleres facilitamos:

• Entornos seguros. Impartimos formación en alfabetización –español nivel 1 y 2– en los centros educativos en los que estudian sus hijos e hijas. Así, les ofrecemos un entorno que ya conocen, en el que confían y que, tanto ellas como sus familiares, ya han aceptado previamente.

• Horarios compatibles con su día a día. Hacemos coincidir la formación con el horario escolar. Son jornadas no excesivamente largas que les permiten compatibilizar las clases con sus respectivas responsabilidades. Además, ponemos a su disposición espacios dentro de los colegios para el cuidado de sus hijos e hijas más pequeños. Así, de lo único de lo que se deben preocupar es de aprender.Alfabetización castellano en Sevilla

• Espacios de convivencia. Con una metodología participativa y fomentando el aprendizaje, fortalecemos las relaciones entre ellas facilitando espacios en los que compartan sus experiencias vitales. El momento del desayuno o un espacio de descanso en mitad de la clase, tienen una importancia fundamental para ellas.

• Redes de apoyo mutuo. Ellas tienen en común mucho más que la necesidad de aprender un idioma. Todas son madres, viven en el mismo barrio y sus hijos e hijas son compañeros y compañeras del colegio. Esto supone un punto de encuentro que facilita la empatía, ayudando a la creación de redes red de apoyo mutuo que puede mantenerse a lo largo de la vida escolar de los menores y que le facilita su integración en el barrio.

• Dando ejemplo. La mejor manera de demostrar que el apoyo mutuo es importante es dando ejemplo. Por eso trabajamos en red con otras asociaciones con saberes y estructuras distintas a la nuestra. Lenguas y Mundos en Sevilla, Fundación San Ezequiel Moreno en Zaragoza, Babelia en Alicante… Todas ellas son organizaciones con las que trabajamos, mano a mano, por la integración lingüística y social de las familias migrantes.

Un impacto positivo

¿Qué relación tiene todo esto con la alegría de un niño de ocho años que le dice exultante a su profesora que hoy su madre ha traído un pastel al cole?

Al desarrollar las clases de alfabetización dentro de los centros educativos de primaria conseguimos, además, mejorar la autoestima de estas mujeres y cambiar la percepción que de ellas tienen sus hijos e hijas. Por tanto, este pastel y el orgullo que se percibe en esa frase del pequeño simbolizan:

• La implicación en su aprendizaje. Esta formación está favoreciendo, en términos de integración, la ruptura de la brecha generacional y cultural que se producen las familias migrantes. Esto permite a las madres implicarse en la formación de sus hijos e hijas y ejercer una parentalidad positiva.

• El ejemplo que supone para los menores. En contextos en los que la educación no es siempre una prioridad, el hecho de que las personas adultas sigan estudiando, se esfuercen y acudan con regularidad al colegio es sin duda un gran ejemplo para sus hijos e hijas. Las y los docentes de los coles en los que desarrollamos este programa coinciden en la importancia tan positiva que este ejemplo de superación tiene para el aprendizaje de los menores. Muchos de ellos apuntan que han notado una mejora en el rendimiento académico de los estudiantes cuyas madres acuden a nuestros talleres.

• La participación de las familias en la comunidad educativa. Partiendo de las clases de alfabetización, adquieren más conocimientos del centro educativo en su conjunto, se informan e interesan por las actividades y tutorías que se desarrollan en el mismo.

banner-espana-1

Por eso, cuando alguien me habla de alfabetización en castellano de mujeres inmigrantes yo pienso en un bizcocho y un té. También pienso en la valentía y la fortaleza que debe tener una persona para cambiar de país, convivir con otra cultura y enfrentarse a un proceso de aprendizaje desde cero.

Desde Ayuda en Acción continuamos trabajando con programas de integración lingüística y cultural, tan importantes durante este contexto de pandemia. Y lo hacemos con la puesta en marcha de proyectos como:

  1. “Alfabetización y castellano para familias en Alicante”, ejecutado el curso 2019-20 gracias a Obra Social La Caixa.

  2. “Redes en Acción: reduciendo la desigualdad en el ámbito educativo de niños, niñas y familias de Málaga y Sevilla”,  que se desarrolla en Andalucía con la colaboración de la Fundación Bancaria La Caixa y la Fundación Cajasol.

  3. “Equidad e innovación educativa para la inclusión social en 5 barrios de Zaragoza”, desarrollado en esta ciudad gracias, igualmente, a la Obra Social La Caixa.