Escuelas digitales resilientes: hacia la transformación de la educación

30-09-2020 Lectura 5 Minutos
Mar Pérez-Olivares
Comunicación y contenidos

Escuelas digitales resilientes. Así es como se llama un nuevo proyecto que hemos puesto en marcha este año en el marco de nuestro programa Aquí también. Con él buscamos apoyar y preparar a los centros educativos para que sean capaces de afrontar crisis como la de la COVID-19 y garantizar el derecho una educación de calidad, inclusiva y en igualdad de oportunidades a todo el alumnado.

Escuelas digitales resilientes: el proyecto

Arrancó en mayo con el apoyo de INCO y Google.org y en él están participando docentes y equipos directivos de 37 centros educativos que forman parte de nuestro programa Aquí también en España. Ellos, además, se encuentran con la dificultad añadida de estar ubicados en barrios o zonas en los que la mayoría de su población se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social.

Tenemos un grupo importante de alumnos que no trabajaban en condiciones óptimas puesto que lo único que tenían en casa era un móvil para toda la familia. Si el padre o madre tenía que salir y se llevaba el móvil, el niño/a no podía trabajar. Y cuando tenía acceso a él, en muchas ocasiones lo tenían que compartir con otros hermanos escolarizados (Enrique Calderón, director del CEIP Juan XXIII de Sevilla).

#Fase 1: Diagnóstico

El primer paso era conocer las necesidades, dificultades y fortalezas de los centros educativos. Pero también analizar su capacidad de resiliencia (o adaptación) durante el periodo de confinamiento. A partir de cuestionarios y entrevistas individualizadas nuestro equipo obtuvo información muy valiosa.

  • Conectividad y equipamiento. El 88% de las familias no dispone de conectividad suficiente en sus hogares. Solo el 3% del alumnado dispone en casa de ordenadores o tabletas para continuar su proceso educativo. En el caso de los centros, más de la mitad (62%) tienen dispositivos, pero son insuficientes.escuelas resilientes digitales

  • Competencias digitales. El 62% del alumnado no es capaz de trabajar con documentos en red o adjuntar archivos a un correo electrónico. Esta cifra alcanza el 91% si se evalúan a los padres y madres.

A raíz del cierre de la escuela en marzo, nosotros no solo tuvimos que repartir portátiles e Internet al alumnado, sino que también hemos tenido que explicarles paso por paso cómo funcionaban (Antonio García, director de la Escola Alexandre Galí de Cornellá).

  • En cuanto a liderazgo y gobernanza, la mayoría de los equipos directivos no presentan grandes dificultades. Sin embargo, casi la mitad de ellos manifiestan problemas estructurales o coyunturales que dificultan la toma de decisiones.

  • La mayoría de los centros (72%) utilizan una metodología mixta, es decir, combinan la enseñanza analógica con el uso de plataformas digitales. Trabajan poco las competencias digitales del alumnado en clase y son pocos los que generan contenidos propios.

Durante el confinamiento, hemos utilizado mucho las nuevas tecnologías, en especial, para la comunicación entre familias y profesorado. Pero no se puede considerar que hayamos llevado a cabo una enseñanza online, puesto que el trabajo ha seguido siendo analógico. Por ejemplo, las familias se imprimían las fichas que les mandaban los profesores o las copiaban a mano. Después hacían una foto y nos la enviaban (Virginia Nitovili, CEIP José Antonio Labordeta de Zaragoza).

  • Plan de digitalización. Cerca de la mitad de los centros no disponen de un plan de digitalización, pero han comenzado a diseñarlo. Si disponen de él, no han llegado a implementarlo.

El 62% del alumnado de centros que participan en el proyecto Escuelas resilientes digitales no es capaz de trabajar con documentos en red o adjuntar archivos a un email. Clic para tuitear

  • Participación en redes virtuales. Todos los centros reconocen su utilidad, pero solo el 9% de ellos afirma pertenecer a algún tipo de alianza o red que apoye o impulse su proceso de digitalización.

  • El 82% de los colegios o institutos que han participado en el diagnóstico tienen un nivel alto de resiliencia. Han logrado adaptarse a la situación y han conseguido una mayor cercanía con las familias durante el proceso. Destacan la implicación y compromiso del profesorado. Este se ha visto en una situación en la que, además de maestros han debido actuar como trabajadores sociales, psicólogos e incluso formadores digitales para enseñar a familias, alumnos y alumnas a utilizar dispositivos digitales.

Me ha sorprendido mucho la implicación de las familias y nuestro alumnado durante el confinamiento. Porque, a pesar de las dificultades que estaban viviendo y la falta de medios y de capacidad han conseguido a base de un esfuerzo importante que los niños respondieran académicamente (Enrique Calderón, director del CEIP Juan XXIII de Sevilla).

#Fase 2: co-diseño

Una vez identificadas las necesidades, tocaba ver de qué manera podíamos ayudar a los centros educativos a avanzar en su transformación digital. Por ello, en la segunda fase de nuestro proyecto Escuelas digitales resilientes contamos con su participación para diseñar de forma conjunta siete prototipos.

Conectividad en los hogares. Este prototipo, ya implementado, empezó durante el confinamiento con las ayudas a la conectividad que Ayuda en Acción proporcionó a más de 2.100 niños y niñas. Gracias a las tarjetas SIM con conectividad y al préstamo de ordenadores y tabletas, pudieron continuar con su proceso formativo durante el cierre de los centros el pasado curso escolar.

Modelo de gestión de banco de dispositivos. El próximo mes de octubre iniciaremos un proyecto piloto en el IES Artabe de Bilbao. El objetivo es establecer un modelo de gestión de préstamo de tabletas y ordenadores para familias, donde esté toda la información centralizada. De esta forma, tanto el centro como Ayuda en Acción tendremos ubicados y conoceremos el estado de todos ellos.Campus STEAM: escuelas resilientes digitales

Campus STEAM. Con el objetivo de ofrecer un ocio educativo de calidad donde además el alumnado pudiera reforzar sus competencias digitales, surgía este prototipo que también hemos conseguido implementar. Durante el verano hemos desarrollado dos Campus STEAM en Son Gotleu (en Palma) y en el municipio asturiano de Ribera de Arriba.

EnRED, refuerzo educativo con voluntariado digital. Este prototipo del proyecto Escuelas digitales resilientes busca proporcionar refuerzo escolar digital a través del equipo de voluntarios y voluntarias de Ayuda en Acción. A la vez, se pretenden reforzar habilidades sociales y motivar el gusto por aprender del alumnado. Con este prototipo contribuiremos a mitigar las brechas educativas que se acentuaron tras el cierre de los centros escolares.

Espacios de calma en remoto. Espacios de calma es un proyecto de atención psicosocial dirigido a alumnado en situación de vulnerabilidad que comenzamos el año pasado en dos centros educativos en Madrid. Este año pretendemos extenderlo a colegios de A Coruña, Oviedo y León. Con la puesta en marcha de este proyecto en formato online y telefónico pretendemos garantizar la continuidad de la intervención en el caso de que las medidas de prevención contra la expansión de la COVID-19 impidan su desarrollo presencial.

Talleres con la comunidad educativa para la generación del cambio hacia la transformación digital. A través de ellos mejoraremos las competencias digitales de profesorado, familias y alumnado.

Desarrollo de un modelo de educación digital en centros públicos. Acompañaremos a varios centros educativos en su proceso de transformación digital a medio y largo plazo. A través de esta experiencia, diseñaremos modelos que sean replicables en otros centros en España y en otros países.

#Fase 3: red

Con el proyecto Escuelas Digitales Resilientes queremos dar un paso más y apoyar a los centros que participan en el programa Aquí también para que creen sus propias redes de cooperación. A través de la plataforma de escucha del proyecto, los equipos directivos y docentes de todos los centros educativos seguirán en contacto para compartir buenas prácticas y retos comunes.


Sabemos que la educación es la herramienta más importante para generar oportunidades a la infancia y adolescencia. También es el arma más importante que tienen a su alcance para romper el círculo de la pobreza. Por ello, desde nuestro nacimiento en 1981 trabajamos para garantizar una educación de calidad a la infancia y adolescencia más vulnerable. En España lo hacemos desde el año 2013 gracias al apoyo de socios, socias, donantes y empresas colaboradoras a través del programa Aquí también, donde trabajamos codo a codo con cerca de un centenar de centros educativos.

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