COVID-19 y ODS: ¿estamos en un punto de no retorno?

10 años ODS
15-6-2020

Autor : Mar Pérez-Olivares

Es un hecho. La pandemia de la COVID-19 está teniendo un fuerte impacto en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La ONU lo advierte: de nosotros dependerá que esta situación nos lleve a un punto de no retorno o, por el contrario, suponga un impulso para alcanzar en diez años un mundo en el que nadie se quede atrás.

¿Cómo está afectando la COVID-19 a los ODS?

ODS 1. Fin de la pobreza

Todavía es pronto para saber con certeza cómo afectará la pandemia a la lucha contra la pobreza, pero ya empezamos a conocer las primeras estimaciones. El Banco Mundial afirma que la crisis económica supondrá un paso atrás en todos los avances logrados en los últimos cinco años. Y estima que, por primera vez desde 1998, habrá un aumento en las tasas anuales de pobreza.

ODS 2. Hambre cero

La pandemia de la COVID-19 también está impactando fuertemente en la seguridad alimentaria. Por un lado, las medidas de contención del virus han afectado a la producción, distribución y disponibilidad de alimentos. ODS HAMBRE CEROPero también en el seno de las familias que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad. Sin posibilidad para salir a trabajar y sin acceso a prestaciones como las de desempleo –no olvidemos que un alto porcentaje de estos hogares se dedican a la economía informal–, han dejado de tener recursos que destinar a la cesta de la compra.

Pero la mala noticia está por llegar. Cuando hay una crisis, el hambre se dispara. Y esta será una de las peores consecuencias que tendremos que afrontar tras el paso del coronavirus.

ODS 3. Salud y bienestar

Estamos ante una emergencia sanitaria. Y como tal, está afectando fuertemente a los sistemas sanitarios de todo el mundo y poniendo de manifiesto sus deficiencias. Pero la huella de la COVID-19 en el tercero de los ODS no termina aquí. La OMS ya ha advertido que esta pandemia y las medidas de confinamiento podrían tener graves consecuencias para la salud mental de la ciudadanía y, en especial, en la del personal sanitario debido al estrés sufrido durante los peores meses de la crisis.

ODS 4. Educación de calidad

En este contexto, ¿cómo es posible garantizar este derecho a todos los estudiantes cuando no todos tienen recursos suficientes para acceder a las herramientas necesarias para ejercerlo? Según la UNESCO, 1.500 millones de niños y niñas han estado o están desconectados de la escuela debido a la emergencia sanitaria.

Y es que no hay que olvidar que, para acceder a la enseñanza online, se necesitan dispositivos y conexión a Internet, dos herramientas que no están al alcance de las familias más vulnerables. Sin acceso a la educación, el alumnado sin recursos se queda sin opciones para romper el círculo de la pobreza.

ODS 5. Igualdad de género

La crisis de la COVID-19 afecta de manera directa y clara al quinto ODS por muchas razones. En el ámbito sanitario y laboral, las mujeres representan el 70% de las trabajadoras de la salud y asistencia social, por lo que han sido las que han estado más expuestas al virusMujer Perú - IGUALDAD DE GÉNEROTambién son las que ocupan más puestos de trabajo de la economía informal, especialmente azotada a raíz de las medidas de confinamiento.

Las mujeres invierten casi el doble de tiempo que los hombres en tareas domésticas y cuidado de personas dependientes y menores. El cierre de las escuelas y los centros de día ha supuesto una carga adicional para ellas, poniéndoles muy difícil una dedicación más plena a sus responsabilidades profesionales.

Especialmente preocupante ha sido aumento dramático de las víctimas de violencia machista. Que, en muchos casos, han tenido que convivir con sus agresores durante las medidas de confinamiento.

ODS 6. Agua limpia y saneamiento

Abrir un grifo y tener agua. Parece un gesto simple pero no está al alcance de todos. En el mundo, 1 de cada 3 personas viven sin agua potable. Este recurso es clave para frenar la expansión de la COVID-19.

ODS 8. Trabajo decente y crecimiento económico

El aumento del desempleo ha sido una de las primeras consecuencias de la emergencia sanitaria y, según la ONU, ha sido el segundo ODS más damnificado por la COVID-19 y la Organización Internacional del Trabajo ya alertaba en su último informe de que el coronavirus destruirá 305 millones de puestos de trabajo durante el segundo semestre de este año.

ODS 13. Acción por el clima

Sin duda el medioambiente ha sido el gran ganador de esta crisis. La reducción de los desplazamientos, el descenso de la producción o la suspensión de las grandes concentraciones de personas, han dado un respiro a nuestro planeta. Sin embargo, no podemos bajar la guardia ya que podría haber un efecto rebote ahora que las medidas de confinamiento se están relajando.

Es tiempo de actuar

Tan solo quedan 10 años para llegar a 2030. La fecha marcada en nuestro calendario para alcanzar el objetivo de tener un mundo sin hambre, sin pobreza, sin desigualdades… En definitiva, un lugar donde nadie se quede atrás. Desde la ONU lo tienen claro: la pandemia del coronavirus nos brinda una oportunidad para convertir esta crisis en un impulso para alcanzar los ODS. ¿Cómo lograrlo? A través de nuestra hoja de ruta: los propios Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y esto es porque están íntimamente ligados y si, por ejemplo, construimos alianzas fuertes (ODS 17) o garantizamos el acceso a la educación (ODS-4), lograremos reducir los efectos negativos de la COVID-19 en la consecución de otros como son los relativos a la erradicación de la pobreza o del hambre.

Lograrlo también está en tu mano. Puedes hacerlo a través de tus redes sociales, siendo activista y sumándote a acciones de voluntariado digital. O colaborando con alguna de las muchas ONG que, como Ayuda en Acción, estamos trabajando para combatir las consecuencias del coronavirus.