¿Cómo ha afectado la COVID-19 a nuestros proyectos en América Latina?

COVID America Latina
16-7-2020

Autor : Begoña Rodríguez Pecino

Con una ola de contagios que no deja de crecer, América Latina es hoy el epicentro de la pandemia de COVID-19. Descubre cómo estamos adaptando nuestros proyectos para que nadie se quede atrás en esta crisis.

El impacto del coronavirus en América Latina

El epicentro actual de la pandemia se encuentra en América Latina y El Caribe. Esto no solo significa que esta zona sea la más castigada en cuanto a fallecimientos y contagios, sino que las consecuencias van mucho más allá:

  • La región experimentará su mayor contracción económica del último siglo.

  • Las mujeres, la infancia y los pueblos indígenas sufrirán desproporcionadamente la pandemia.

  • Aumentará el desempleo: según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), podrían perderse 8,5 millones de empleos.

  • Se agrandarán las brechas de pobreza extrema y desigualdad.

En América Latina podrían perderse 8,5 millones de empleos y los pueblos indígenas sufrirán desproporcionadamente la pandemia. Son algunas de las consecuencias no sanitarias de la pandemia #COVID19. Clic para tuitear

¿Cómo adaptamos nuestros proyectos en América Latina a la COVID-19?

Las cifras de contagios y fallecimientos por la COVID-19 en América Latina se concentran en los grandes núcleos urbanos. Sin embargo, en las zonas rurales más aisladas y empobrecidas, donde trabajamos, las consecuencias negativas de la pandemia ya se han dejado notar. Medidas como los confinamientos prolongados, las restricciones de movilidad, la suspensión de las clases o el freno de la actividad económica están poniendo en peligro los medios de vida de miles de familias.

Por eso, desde que comenzó esta crisis, en Ayuda en Acción nos hemos adaptado para contribuir a reducir las brechas de pobreza y desigualdad que se han agrandado en la región. ¿Quieres saber cómo lo hemos hecho? Aquí tienes algunos ejemplos:

El vínculo solidario en tiempos de COVID-19:

Si hay un modelo de cooperación que nos caracteriza es el vínculo solidario: una apuesta por la infancia y sus familias donde toda la comunidad participa y los niños y niñas son los protagonistas. Nuestro compañero Neftalí Cruz, responsable de Vínculos Solidarios en El Salvador, nos da algunas claves para entender cómo trabajamos en el contexto actual con la infancia apadrinada del país:

¿Cómo está afectando la pandemia a la infancia del país?

El Salvador está viviendo ahora el pico más alto de contagios. Las familias siguen resguardadas en sus casas y, aunque están autorizadas algunas actividades agrícolas, de pesca y extractivas, estas se han visto muy afectadas por las recientes tormentas tropicales Amanda y Cristóbal. Los niños y niñas se encuentran entre quienes más están sufriendo. No solo su alimentación se ha puesto en peligro, también otros derechos como el derecho a la educación o el derecho al ocio. Las clases presenciales están suspendidas desde el 11 de marzo y muchos alumnos y alumnas no tienen medios suficientes para continuar su educación a distancia.

¿Cómo respondemos a las necesidades de la infancia apadrinada y sus familias?

Lo hacemos siempre respetando todas las medidas de prevención y seguridad, así como garantizando la salud tanto de las comunidades como de nuestros equipos en terreno. Para hacer frente a la emergencia, hemos entregado más de 5.800 kits de alimentos y otros tantos kits de higiene en las comunidades. A través de estas visitas, realizadas gracias a un permiso especial de las autoridades, hemos podido conocer de primera mano la situación de las familias y comprobar que todos los niños y niñas se encontraban bien.

Además, gracias a los Comités de Vínculos Solidarios podemos tener un seguimiento continuado sobre el estado de las comunidades. Están formados por más de 700 personas voluntarias que trabajan coordinadas en todo momento con nuestros equipos en terreno. Esto nos permite actuar ante nuevas necesidades o dificultades que puedan surgir, como por ejemplo una inundación o un problema de salud en algún niño o niña.

Por otro lado, aunque algunas de nuestras acciones de Vínculos Solidarios se hayan suspendido para evitar la propagación del virus, hemos desarrollado otras muchas alternativas dentro de una campaña sobre derechos de la infancia y COVID-19. En ella se incluyen actividades y materiales sobre temas como la prevención de la violencia contra la infancia o el impulso de las medidas contra el contagio, entre otras muchas.

¿Qué ha sucedido con el tradicional intercambio de cartas con los padrinos y madrinas?

El cumplimiento de las medidas de cuarentena como la restricción de la movilidad, la distancia física o la prohibición de las reuniones grupales ha impedido que realizáramos las jornadas donde recogemos las cartas de los niños y niñas. Tan pronto vuelva a ser seguro, retomaremos estas comunicaciones. Mientras tanto, nuestros padrinos y madrinas están informados regularmente de la situación del programa.

Teletrabajo

Nuestra respuesta a las nuevas realidades de la pandemia también afecta a nuestra forma de trabajar. Para poder garantizar la salud y protección de todo el equipo humano que forma Ayuda en Acción, nuestros equipos están teletrabajando. Te lo cuenta Jorge Cattaneo, director general adjunto de la organización:

Proyectos adaptados a la nueva realidad

Nuestros proyectos de cooperación también se han adaptado para dar respuesta a la COVID-19. Un ejemplo lo tenemos en Honduras. Allí desarrollamos desde 2017 “Prawanka”, un proyecto con el que apoyamos a las comunidades indígenas de la Muskitia para que accedan a ingresos y empleos sostenibles. Cuando comenzó la emergencia, detectamos que las economías de la zona no podían sostenerse si no se atendían dos necesidades acuciantes: alimentación e higiene.

Por eso, hemos adaptado la intervención para poder dotar de alimentos, semillas y kits de higiene a más de 3.000 familias miskitas. Lo mejor es que no solo han sido beneficiarias últimas de la ayuda. También han podido mejorar sus ingresos porque han participado en todo el proceso:  por ejemplo, en los kits de alimentos se han incluido frijoles cultivados por familias de Ahuás y barras de cacao que producidas por mujeres de Wampusirpi.

Hoy, más que nunca, #SomosAyuda frente al COVID-19 en América Latina. Entra en nuestra web y descubre más detalles sobre nuestro trabajo en la región.