Sequías, lluvias irregulares, enfermedades, pobreza… La suma de todos estos factores está provocando un aumento de la precariedad en las condiciones de vida de la población de Arsi (Etiopía). Muchas comunidades dependen de la agricultura y las consecuencias del cambio climático son cada vez más devastadoras para las tierras y el ganado. La migración es una de las respuestas a este problema, sobre todo entre las personas jóvenes, pero: ¿hay otra forma de mejorar las condiciones de vida de estas comunidades?