En Mozambique, solo existe un punto de agua por cada 300 personas. Eso significa que miles de familias aún dependen de fuentes contaminadas, exponiendo a los niños al cólera y frenando el desarrollo de comunidades enteras.
La historia de Paulino
Tiene cuatro años y vive en Pitaya, una comunidad al norte de Mozambique. Muchos días despierta sin saber si habrá algo para comer. Cuando el hambre aprieta, Paulino no tiene fuerzas y su cuerpo se resiente. Su infancia, como la de muchos niños y niñas de su comunidad, está marcada por la escasez.
Gracias al apoyo recibido por parte de Ayuda en Acción…
✅ Su familia puede empezar a sembrar y cosechar nuevos cultivos.
✅ Reciben formación para mejorar sus técnicas agrícolas.
✅ Está aumentando el rendimiento de su huerto.
Hoy, la vida de Paulino y de sus hermanos ha cambiado: comen mejor y más variado. Vuelve a tener energía para jugar, crecer y vivir su infancia con mayor tranquilidad.



