Un 60% de la población rural de Ecuador consume agua contaminada, lo que genera perjuicios en su salud y su desarrollo. Por esta razón, Ayuda en Acción lleva trabajando en esta línea de trabajo en el país, trabajo al que se ha unido en los últimos años la empresa social AUARA.
El objetivo de la alianza era dotar de agua potable a las comunidades de Colón Eloy y San Agustín, ambas en la provincia costera de Esmeraldas. Durante el tiempo en que hemos trabajado conjuntamente, hemos trabajado en la rehabilitación y ampliación de sus sistemas de agua. Gracias a ello hemos conseguido que 2151 personas tengan acceso a agua limpia y segura, lo que permite llevar una vida digna. Más de la mitad de las personas que se beneficiarán de los resultados del proyecto son mujeres.
Para la comunidad de San Agustín el reto era si cabe más importante: por primera vez la población cuenta con acceso a agua potable. Esto genera, sin duda, un importante cambio para las vidas de las personas: “antes esperábamos horas por un poco de agua, hoy abrimos la llave y le damos la bienvenida a una vida mejor, dice Joaquín Porozo, de San Agustín.
Mucho más que agua
La colaboración entre Ayuda en Acción y AUARA ha ido más allá del acceso al agua potable. Se ha tratado de una intervención integral con enfoque socioambiental y de género. El proyecto ha permitido reactivar pozos, ampliar redes e instalar tanques de almacenamiento de agua, pero también se ha facilitado formación a las personas que son parte de las Juntas Administradoras de Agua Potable a través de la Escuela Nacional del Agua, proyecto impulsado por la ONG. A través de ella, reforzamos la gobernanza comunitaria y la proyección de fuentes hídricas.
Si hablamos de la rehabilitación de los sistemas de agua, podemos decir que la alianza con AUARA permitió poder extraer agua con bomba de un pozo profundo, el tratamiento de todo un sistema de agua, la dotación de tanques de diferente capacidad y, por supuesto, la nueva red de distribución hasta la comunidad de San Agustín.
El agua, un compromiso comunitario
Más allá de los resultados, la posibilidad de contar con agua limpia y segura en ambas comunidades ha permitido contar con una comunidad más concienciada con el cuidado de las fuentes de agua, así como con la responsabilidad sobre su uso: “Hacemos un llamado a seguir sumando esfuerzos por el derecho al agua como una vía para reducir desigualdades, proteger el ambiente y mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales. Agradecemos el apoyo de AUARA, quien ha invertido en este proyecto con la convicción del que el cambio es posible”, señalaba Fiorella Mackliff, directora de la oficina nacional de Ayuda en Acción en Ecuador.