Danlí, El Paraíso, Honduras. Lo que comenzó como un sueño en las comunidades rurales de El Paraíso se convirtió en un hito histórico cuando el municipio se vistió de gala para recibir el Congreso Nacional Hondureño Apícola “Apicultura Inclusiva y Resiliente”. Este encuentro no solo congregó a expertos nacionales e internacionales, sino que sirvió como el escenario perfecto para visibilizar una realidad transformadora. La apicultura, liderada por mujeres como Eliana Talavera, se está consolidando como una herramienta poderosa para la construcción de paz y la protección de los recursos naturales.
Administradora de la Cooperativa Frontera de Oriente y coordinadora de su Comité de Género, Eliana resume el sentir de las y los apicultores con una frase cargada de significado: “fue una oportunidad histórica para El Paraíso”. Pero más allá de las ponencias y los paneles, para ella el congreso representó la confirmación de un cambio profundo que ya venía gestándose desde sus territorios.
El liderazgo femenino que germina en las colmenas a través de la apicultura
La presencia de Eliana en el congreso no fue casualidad. Es el reflejo de un proceso de empoderamiento impulsado por el proyecto "Mujeres resilientes al cambio climático: áreas forestales para la seguridad climática y la consolidación para la paz en Honduras" (MUCAMPAZ). El proyecto, que ha puesto a las mujeres en el centro de la solución, cuenta con el financiamiento del Fondo de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas (PBF) y lo ejecutamos junto al Instituto de Conservación Forestal (ICF), ONU Mujeres, FAO y Sur en Acción.
“Desde que el proyecto MUCAMPAZ llegó a El Paraíso, nuestra cooperativa se transformó”, relata Eliana. “Recibimos formaciones que nos enseñaron a liderar y resolver conflictos, y fortalecimos nuestros proyectos económicos, como el apiario”. Este enfoque integral es clave: no se trata solo de producir miel, sino de hacerlo desde la cohesión social, el cuidado del entorno y la diversificación de los productos que ofrecen el bosque y la apicultura.
Proteger la miel para construir paz
El testimonio de Eliana conecta directamente los dos grandes ejes que marcaron el congreso: el liderazgo de la mujer y la protección de los recursos naturales. Para ella, el trabajo en apicultura es también un acto de conservación. El proyecto les ha brindado herramientas y formación forestal para hacer rondas y controlar incendios, entendiendo que proteger el bosque es proteger la fuente de vida de las abejas y, por ende, su sustento económico.
Gracias al aprendizaje colectivo y a la articulación entre actores, las comunidades han logrado avances significativos en restauración y conservación de los bosques, así como en la mejora de las microcuencas. La apicultura se ha consolidado como una alternativa productiva sostenible que contribuye a la educación ambiental, la prevención de incendios forestales y la protección de las fuentes de agua. “Nos apoyaron con materiales y colmenas. Yo actualmente tengo 10 colmenas, de las que obtengo unas 30 botellas de miel por colmena, y sé que hay productores que logran el doble. Ese es nuestro siguiente reto”, explica con la mirada puesta en el futuro.
Intercambios que tejen redes y oportunidades
Uno de los aspectos más valorados por Eliana y su cooperativa han sido los espacios de intercambio de experiencias, que han fortalecido las capacidades locales y permitido a los apicultores y apicultoras establecer nuevos vínculos comerciales. “Durante estos dos días conocimos las experiencias de otros productores, adquirimos nuevos conocimientos que ya estamos listos para replicar en nuestros apiarios”, compartió.
Estos encuentros no solo amplían las redes de contacto, sino que impulsan la diversificación de la producción, fortaleciendo así los medios de vida y la resiliencia territorial. “Hicimos contactos y encontramos nuevos clientes y proveedores”, agregó Eliana, evidenciando cómo el congreso se tradujo en oportunidades concretas para las familias apicultoras de la zona.
Un congreso que refleja una alianza por el futuro
El éxito del congreso fue posible gracias al trabajo articulado de la Mesa Apícola Región Centro Oriente, en coordinación con organizaciones como Socodevi, Heifer, Ayuda en Acción, el Instituto de Conservación Forestal (ICF), ONU Mujeres, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Sur en Acción, en el marco del proyecto MUCAMPAZ con el financiamiento del Fondo de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas (PBF). Además, el evento contó con el respaldo fundamental de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), CESAL, la UNAH-Campus El Paraíso, el Centro Regional Universitario de Danlí (UNPFM) y la Unión de Empresas Apícolas de Honduras (UNEAPIHL).
Este espacio, que reunió a especialistas internacionales como Dora E. Valencia Rivera (México), Mayra Alejandra Méndez Encinas (México), Emanuel Miranda Cubero (Costa Rica) y Georges Martin (Canadá), junto a expertos nacionales como Henry Rodas y César Quintanilla (Periodista y especialista en Cambio Climático), no solo fue un espacio de intercambio técnico. Para Eliana fue una plataforma de incidencia. “Lo más importante fue la incidencia que logramos a nivel nacional para poner en foco la importancia de las normativas y regular la venta de productos. Este congreso fue un gran paso para que el rubro sea más conocido; hicimos contactos y encontramos nuevos clientes y proveedores”, celebró.
El Congreso Apícola se consolida así como un referente nacional para el desarrollo del sector. Para Eliana y las mujeres de su cooperativa, la historia recién comienza. Con la miel como símbolo de dulzura, pero también de esfuerzo y resiliencia, están demostrando que la consolidación de la paz en Honduras pasa por el liderazgo femenino y la defensa de sus recursos naturales.
(*Artículo escrito por Lizzeth Ordóñez Ferrera, oficial de comunicación en Honduras)