En 37 comunidades rurales de Ecuador, el agua potable ha pasado de ser un deseo a una realidad para más de 11 000 personas. Tras décadas de espera, y gracias a la financiación de la iniciativa Sumar juntos de Banco Pichincha, Ayuda en Acción ha conseguido que el agua deje de ser un privilegio para convertirse en una oportunidad de desarrollo. Ha ocurrido en los departamentos de Carchi, Cotopaxi, Azuay y Morona Santiago.
Agua potable en Ecuador: los datos
En Ecuador, seis de cada diez personas de zonas rurales consumen agua contaminada. Esto supone que más del 36% de menores de cinco años en el país están afectados por la ingesta de agua no potable. Este hecho repercute obviamente en una peor salud, así como unas mermadas posibilidades de bienestar y desarrollo.
Con el objetivo de cerrar esta brecha surge el proyecto, nacido en 2024 con un firme propósito: transformar las vidas de miles de personas en las comunidades rurales.
Componentes del proyecto: más y mejor
No solo se trata de tener más agua, y de una mejor calidad. El proyecto tenía también un fuerte componente de capacitación comunitaria a través de las Juntas Administradoras de Agua Potable (JAAP). Ahora son ellas las encargadas de la gestión comunitaria de las fuentes del agua, así como de la prevención de enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada, lo que antes era una realidad frecuente.
Acceso a agua potable y capacitación: es solo la primera fase
El proyecto consta de varias fases. En 2026 se sumarán 42 comunidades rurales más, esta vez de Carchi, Cotopaxi, Imbabura, Azuay, Pichincha.
A lo largo de la historia de Ayuda en Acción, con 40 años de trayectoria en Ecuador, hemos construido, mejorado e intervenido más de 400 sistemas de agua potable en el país. Esto nos permite afirmar que son ya más de 165 000 personas las que han podido acceder a agua limpia y segura a lo largo de estos años. Y vamos a más.