En el marco del proyecto "Intensificación y escalamiento de la fruticultura, agroecología biotech y agricultura digital: mejorando la producción ecológica de frutas y sus contribuciones a la protección del medio ambiente en los Valles", apoyado por AECID e implementado por Ayuda en Acción junto a Somos Dron y la Fundación Proinpa, un grupo de mujeres bolivianas está dejando una huella en la fruticultura sostenible. No solo lo hacen a través del uso de drones, sino también mediante la aplicación de tecnologías innovadoras que benefician tanto al medio ambiente como a las comunidades rurales.
Aviadoras del futuro: del aprendizaje a la difusión
La asociación de mujeres "Aviadoras del futuro" (AVIF) es un claro ejemplo del impacto que la innovación puede tener en las zonas rurales. Tras meses de formación en el pilotaje de drones de uso fitosanitario, estas jóvenes se han convertido en líderes en el manejo sostenible de cultivos frutales, como manzanas, duraznos y vid, utilizando bioinsumos en lugar de químicos convencionales para la fumigación. Esta técnica no solo consigue mejorar la producción, sino que también protege el medio ambiente, optimizando los recursos disponibles en zonas de difícil acceso.
"Gracias a Ayuda en Acción me formé como pilota de dron agrícola junto a otras mujeres. Hoy aplicamos esta tecnología en los cultivos de durazno y manzana de la comunidad, reduciendo el uso de químicos y mejorando la fumigación con bioinsumos. Me siento feliz y orgullosa de liderar una organización femenina que promueve el uso responsable de drones en la agricultura", expresa Esperanza González, productora de San Lucas. Esta joven está plenamente convencida del valor de esta tecnología en la vida rural, y sobre todo, a favor de las comunidades rurales y sus familias, porque les permite mejorar no solo las condiciones de producción y calidad del producto final, sino también mejorar sus condicones de vida.
Lo más destacado de su labor no es únicamente el uso de drones, sino el modelo integral que han logrado establecer. "Aviadoras del futuro" se ha consolidado como una asociación que no solo brinda servicios de fumigación con drones, sino que también ofrece formación a otras personas interesadas en aprender a operar esta tecnología agrícola.
"Nos formamos durante tres etapas y vimos cómo este tipo de drones no solo sirven para fumigar, sino que también mejoran nuestra seguridad y reducen el esfuerzo físico en terrenos difíciles. Hoy, desde la organización, promovemos el uso de bioinsumos y enseñamos a más mujeres a utilizar esta herramienta. Me siento segura, capaz y orgullosa de lo que hemos logrado", afirma Alizon, pilota de Cotagaita, quien ahora impulsa junto a sus compañeras el crecimiento de AVIF.
El beneficio directo de este proyecto se extiende más allá del grupo de mujeres formadas como pilotas de drones. Se estima que muchas familias productoras de frutales en los Valles Interandinos presentarán mejoras en sus cultivos gracias al uso de bioinsumos. Esto reduce el uso de pesticidas convencionales y genera un incremento en la producción de frutas saludables.
"Lo nuestro no es solo vender un servicio, sino compartir el conocimiento. Con nuestros drones fitosanitarios, buscamos proteger la salud de las plantas y de quienes las cultivan. Queremos que más personas conozcan este emprendimiento tecnológico liderado por mujeres rurales", agrega Esther, miembro activa del grupo AVIF.
Un proyecto que se convierte en motor de cambio
Las "Aviadoras del futuro" han demostrado que la tecnología no solo tiene el poder de aumentar la productividad, sino de hacerlo de manera sostenible. Con una inversión en formación que se traduce en más de 10 horas de capacitación, este proyecto ha generado un impacto real tanto en la economía local como en la conservación del medio ambiente. Además de los beneficios tangibles en los cultivos, el proyecto ha demostrado el poder de la innovación como motor de cambio.
Una formación de pilotas de drones como la que reciben estas mujeres tiene un valor estimado de 3000 euros por persona. Esta inversión no solo garantiza la mejora en la producción agrícola, sino que también posiciona a las mujeres como agentes clave en la transición hacia una agricultura más moderna y ecológica.
En su participación en la Feria Junt@s Emprendemos – Feria de MyPES, organizada por la Unión Europea, las "Aviadoras del futuro" demostraron cómo la tecnología de drones puede ser utilizada para generar un impacto positivo en la sostenibilidad ambiental. En la feria, además de mostrar dicho impacto, se visibilizó a mujeres jóvenes de comunidades como referente de liderazgo e innovación. Allí también recibieron invitaciones y contactos de productores interesados en replicar esta experiencia en otras regiones del país.
