Un mes después del terremoto de Colombia, un sismo de magnitud 7,4 que sacudió el país con epicentro en San José del Palmar (Chocó), la emergencia no ha terminado: ha cambiado. Tras el terremoto en Colombia, que ha afectado a más de 406 000 personas y 193 000 familias en 16 departamentos, las cifras reflejan una tragedia que deja 331 fallecidos, más de 4400 heridos y más de 220 000 viviendas destruidas o averiadas. Nos mantenemos tras la emergencia en el terreno, acompañando a miles de personas que hoy enfrentan la incertidumbre de no saber cuándo ni cómo recuperarán sus vidas.
Nuestro trabajo en el terreno: coordinación y atención a los más vulnerables
A un mes del terremoto de Colombia, seguimos apoyando el proceso de estabilización mediante nuestro trabajo en el terreno. Como co-líderes del clúster de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) en el Valle del Cauca, departamento con más de 66 000 viviendas afectadas, coordinamos esfuerzos con administraciones locales y organizaciones internacionales para evitar duplicidades y garantizar una respuesta eficiente.
Lo que nos diferencia es nuestro enfoque integral y humano: centramos nuestro trabajo de resiliencia en responder a las necesidades específicas de los perfiles más vulnerables, como niñas, mujeres, personas mayores y comunidades rurales aisladas. Entregamos kits de higiene menstrual, facilitamos baños portátiles, ofrecemos contención psicosocial y gestionamos transferencias monetarias multipropósito que permiten a las familias cubrir necesidades inmediatas y reactivar sus economías locales.
Cuidar a nuestro equipo y llegar donde más se necesita
Sabemos que para cuidar bien de las comunidades, primero debíamos sostener a nuestro propio equipo local en Valle del Cauca y Cauca, que también vivió la tragedia en primera persona. Este acompañamiento interno fortalece una atención cercana y empática en el territorio. Gracias a alianzas estratégicas con la red Alliance2015 y Cesvi, desplegamos ayuda directa en zonas rurales dispersas, donde el restablecimiento de agua potable y servicios básicos sigue siendo un reto complejo.
Reconstruir vidas con dignidad gracias al esfuerzo colectivo
Hoy el desafío va más allá de la asistencia inicial. Se trata de acompañar a las comunidades a recuperar su autonomía y dignidad. La reconstrucción de la infraestructura esencial —incluyendo 913 colegios y 111 centros de salud afectados en el Valle del Cauca— requiere una visión a largo plazo.
Todo esto es posible gracias a la ayuda de todas las personas que siguen a día de hoy involucradas en la reconstrucción de las zonas más afectadas y de las personas que más lo han sufrido: desde los equipos de rescate y organizaciones locales, hasta cada donante y colaborador que mantiene viva la solidaridad.
En Ayuda en Acción reafirmamos nuestro compromiso de no dar un paso atrás hasta que cada hogar vuelva a ponerse en pie.