Navidad y tradición siempre van de la mano. Y una de las tradiciones de todas las fiestas por estas fechas es sin duda la del amigo invisible. En este post vamos a darte algunos datos y algunas ideas que te animarán a que este año participes en este juego de una forma muy especial.
El origen del amigo invisible
Hablábamos de tradición y amigo invisible, pero seguro que no sabes de dónde viene este simpático juego que seguro que has hecho alguna vez en tu vida. Consiste en repartir a suerte quién debe regalar a quién, sin que la persona que recibe el regalo sepa quién es quien le regala. De ahí que sea invisible, aunque en realidad sea más bien un secreto. Por eso en muchos lugares cambia de nombre para llamarse “el amigo secreto”.
El origen del juego del amigo invisible se remonta a finales del siglo XIX en Venezuela. Por aquella época al parecer a las mujeres casadas o comprometidas no se les permitía tener amigos, tan solo compadres. Por eso, crearon este juego para reunirse entre amigos y amigas y poder intercambiarse regalos alrededor del 20 de diciembre. Desde ahí se extendió a países vecinos y de ahí, al resto del mundo.

Hay muchas formas de hacer este juego: hay quienes optan por no desvelar nunca quién hace el regalo y otros grupos en los que tener un amigo invisible no significa un solo regalo sino una multitud de detalles y sorpresas desde que el juego comienza hasta que se entrega el regalo final. Hoy en día, además, ya existen numerosas aplicaciones para hacer el reparto de forma virtual sin tener que reunir a todo el grupo para ello, algo que sobre todo este año azotado por la pandemia de la COVID-19 se vuelve casi un imposible.
El amigo invisible: de la ilusión a la decepción hay un hilo muy fino
A todos y todas seguro que alguna vez nos ha pasado. Que nuestro amigo invisible acierte con el regalo todos los años es muy difícil. A veces nos regalan algo que ya tenemos, otras veces cosas que no nos representan y otras, algo que nunca llegaremos a usar.
En Ayuda en Acción somos conscientes de ello y por eso hace años hicimos una encuesta para preguntar sobre esta tradición. En ella participaron más de 2500 personas y nos confirmó aquello que sospechábamos: el 70% de los regalos del amigo invisible acaban por no usarse. Así es que nos preguntamos si esos regalos, al final, no eran en cierto modo totalmente invisibles.
Por eso empezamos a pensar cómo hacer un regalo que aunque no se toque, sea más visible que nunca. Y pensamos que el mejor regalo es el apadrinamiento, un regalo que transforma vidas y que además, nunca se olvida. El mejor regalo, además, para los más pequeños de la casa.