Los manglares son guardianes silenciosos contra el cambio climático a través de su capacidad de almacenar carbono azul, que ayuda igualmente a mitigar los efectos del calentamiento global. Estos ecosistemas también protegen las costas de desastres naturales, son un hábitat vital para cientos de especies y aseguran el sustento de comunidades enteras que dependen de ellos a través de la pesca artesanal.
Sin embargo, los manglares también están amenazados por la sobreexplotación y el cambio climático. Por esa razón, Ayuda en Acción y el proyecto “Mujeres por el manglar” han dado un paso crucial para conservar estos ecosistemas y garantizar un futuro más sostenible al desarrollar la primera investigación sobre carbono azul en Ecuador.
La investigación no solo reafirma la importancia de los manglares como reservas de carbono, sino que también resalta la urgencia de protegerlos para prevenir y poner los medios necesarios para preservar la calidad de vida de las comunidades que dependen de ellos, especialmente de las mujeres, quienes han encontrado en la recolección de conchas y cangrejos un medio de vida esencial.
Investigación de carbono azul en Ecuador
A nivel latinoamericano, los manglares de países como Brasil y Colombia almacenan un promedio de entre 2,5 g y 3,5 g/100g de carbono azul. Mientras que, en el caso de Ecuador, específicamente en los manglares de Bunche en Esmeraldas se registra 1,1435 g/100g debido a actividades camaroneras y la tala indiscriminada, evidenciando la necesidad de restauración y manejo adecuado.
Por esta razón, Ayuda en Acción ha desarrollado capacitaciones sobre buenas prácticas pesqueras para más de 500 familias de la zona, quienes se han beneficiado de proyectos productivos sostenibles como la pesca responsable y el comercio justo, fortaleciendo así su economía mientras protegen el medio ambiente.
La investigación de carbono azul se centró en los manglares de dos localidades (Bunche y Salima) en el cantón Muisne, provincia de Esmeraldas, y también se realizó un censo pesquero que identificó cerca de 200 especies de peces, como atún, pez espada y dorado. También se realizó un monitoreo de la cantidad de concha prieta y cangrejo azul que existe en ambos manglares, ya que su recolección es la principal actividad económica de las mujeres. Por esa razón ellas son protagonistas de esta iniciativa.
Las mujeres son las principales guardianas del manglar. Por eso hoy cuentan con acuerdos de uso y custodia de los manglares entregados por el Ministerio del Ambiente para su conservación y aprovechamiento racional y sustentable. Esto implica que su rol es crucial para la protección de estas zonas. Por esta razón Ayuda en Acción ha centrado sus esfuerzos para capacitarlas en pesca sostenible y comercio justo.
Resultados destacados de la investigación
- - Diferencias en las reservas de carbono azul: los manglares de Salima presentaron niveles significativamente más altos de carbono azul en los sedimentos (2,7225 g/100g) en comparación con Bunche (1,1435 g/100g). Este hallazgo resalta el impacto de actividades como la acuicultura en la disminución de reservas de carbono en Bunche. En un manglar sano, el carbono en sedimentos debería estar por encima de los 350 a 850 Mg C/ Ha, por lo tanto, los manglares de Muisne se encuentran en un nivel muy bajo de carbono azul.
- - Impacto de actividades humanas: la actividad camaronera y la tala intensiva han afectado negativamente a la estructura y capacidad de almacenamiento de carbono de los manglares, especialmente en Bunche.
- - Capacidad de almacenamiento en Salima: los manglares de esta localidad tienen una mayor densidad arbórea y altura basal, lo que contribuye a su mayor capacidad para almacenar carbono.
- - Resultados del censo pesquero: el censo pesquero realizado en el marco del proyecto identificó aproximadamente 200 especies de peces, incluidas especies emblemáticas como el pez espada y el marlín rayado, que enfrentan amenazas debido a la sobrepesca y la disminución de los ecosistemas marinos. Además, se reportó una disminución en las capturas y la necesidad urgente de implementar buenas prácticas pesqueras y estrategias de conservación.
El Dr. Enrique Peña, investigador de la Universidad del Valle de Colombia, que colaboró con esta investigación, menciona que “es nuestra responsabilidad proteger los manglares, no solo por su importancia ecológica, sino también por el impacto directo en la calidad de vida de las comunidades costeras, esperamos que estos datos pongan en evidencia esta realidad”.
Iniciativas para conservación y gestión de manglares
Ayuda en Acción ha implementado diversas iniciativas para la conservación y gestión sostenible de los manglares.
- 1. Capacitación comunitaria: talleres sobre captura de carbono, buenas prácticas pesqueras y gestión sostenible. Esto ha fortalecido las capacidades locales para proteger el manglar mientras se mejora la calidad de vida de las comunidades. Por ejemplo, las personas ahora entienden cómo las prácticas de pesca responsable pueden beneficiar tanto al medio ambiente como a sus ingresos.
- 2. Monitoreo y tecnología: el uso de drones y vehículos submarinos no tripulados ha permitido mapear el estado de los manglares y realizar censos pesqueros precisos, identificando áreas clave para la conservación y el manejo sostenible.
- 3. Apoyo a proyectos productivos sostenibles: se han promovido iniciativas como la implementación de centros de acopio para productos del mar, que ofrecen alternativas económicas sostenibles para los pescadores artesanales, especialmente para las mujeres que recolectan conchas y cangrejos.
Rosa Torre, representante de la Asociación ASOPESBUNCHE en Esmeraldas, menciona que “gracias al apoyo de Ayuda en Acción, hemos aprendido a cuidar nuestros manglares y a aprovecharlos de manera responsable. Esto no solo protege nuestra tierra, sino que también asegura el sustento para nuestras familias.”
Por su parte, Eduardo Michuy, Coordinador de Cadenas Productivas Sostenibles de Ayuda en Acción en Ecuador, menciona que “esta investigación es crucial para entender cómo actividades como la pesca y tala afectan a los manglares y su capacidad de almacenar carbono. Los resultados obtenidos deben servir como base para impulsar políticas públicas que prioricen la protección de estos ecosistemas. Esa es nuestra intención con esta iniciativa”.
Esta investigación se realizó en el marco del proyecto “Mujeres liderando la producción resiliente al cambio climático y la gestión sostenible de los manglares y de la reserva marino-costera Galera San Francisco”, financiado por Generalitat Valenciana e implementado por Ayuda en Acción y su socio local Cefodi.
¿Qué se ha conseguido hasta el momento?
El proyecto, hasta la fecha, ha conseguido cumplir diferentes hitos:
- 1. Se reforestaron más de cinco hectáreas de manglar en Muisne (Esmeraldas) y se implementaron dos viveros locales.
- 2. Se ha movilizado más de 1500 estudiantes de las unidades educativas de Muisne para realizar limpiezas de playas y manglares, quienes a recolectado decenas de toneladas de basura.
- 3. Se ha desarrollado un estudio de densidad de cangrejo y concha prieta en Salima y Bunche, y un censo pesquero para determinar la situación de estas especies frente al cambio climático y la sobreexplotación.
- 4. Se ha capacitado a seis organizaciones de pescadores en producción sostenible y comercio justo para que implementen sistemas de trazabilidad, y economía verde.
- 5. Se ha realizado un estudio de diagnóstico de brechas de género en Muisne, y se ha promovido el empoderamiento económico y social de las mujeres.
En Ayuda en Acción estamos comprometidos con la lucha contra el cambio climático y el empoderamiento de las mujeres, por eso este proyecto está centrado en ellas como agentes de cambio y protagonistas de esta causa”, declaró finalmente Fiorella Mackliff, directora de Ayuda en Acción en Ecuador.