Hoy, desde la Campaña Mundial por la Educación (CME) coalición que lideramos con orgullo junto a Educo, Entreculturas, Madre Coraje y Plan International, hemos alzado la voz en el Congreso de los Diputados. La educación no puede ser un privilegio que se pierde al cruzar una frontera.
Presentamos el informe “Educación negada, futuros truncados: adolescencias en movilidad ante la emergencia educativa en Centroamérica”. Los datos son una llamada de auxilio que no podemos ignorar: en la región, solo uno de cada dos adolescentes logra terminar la secundaria.
Una crisis invisible en las aulas
Según el informe sobre la emergencia educativa en Centroamérica, en países como El Salvador, Guatemala y Honduras, la combinación de violencia, pobreza extrema y desplazamiento forzado está rompiendo los sueños de toda una generación. Cuando un joven se ve obligado a migrar o es desplazado, su trayectoria escolar se fragmenta.
Como bien señaló nuestra compañera Paula San Pedro (Educo) durante la presentación: “No hay datos claros. En una misma clase conviven niños que han retornado, refugiados o migrantes que rechazan ser estigmatizados. Si el profesorado no conoce sus necesidades específicas, es imposible que las políticas se adapten, y esto nos aboca al abandono escolar”.
¿Qué obstáculos enfrentan estos jóvenes?
En Ayuda en Acción vemos a diario que la exclusión no es solo falta de pupitres. Es un ciclo que se refuerza con:
- Barreras administrativas: dificultades extremas para matricularse sin documentos específicos.
- Falta de apoyo psicosocial: adolescentes que huyen de la violencia y no encuentran un entorno seguro para sanar.
- Desastres climáticos: que interrumpen las clases y empobrecen aún más a las familias.
- Infrafinanciación: la educación en emergencias apenas recibe el 3% de la ayuda humanitaria mundial. Es insuficiente.
El rostro femenino de la migración
No podemos olvidar la perspectiva de género. El informe sobre la emergencia educativa en Centroamérica denuncia que ser adolescente, mujer e indígena en situación de movilidad añade capas de vulnerabilidad. Julia López (Plan International) lo dejó claro: el 20% de las mujeres que migran en la región son niñas y adolescentes, y más de la mitad lo hacen buscando protección. Se enfrentan a riesgos de violencia sexual y embarazos tempranos que las expulsan definitivamente del sistema.
El compromiso político en España
Durante el acto de presentación del informe sobre la emergencia educativa en Centroamérica en el Congreso de los Diputados, contamos con un coloquio entre representantes de SUMAR, PSOE y PP, quienes coincidieron en que la educación es la herramienta fundamental para combatir la violencia y permitir que los jóvenes sean "sujetos de su propia historia".
Desde la cooperación española, se refuerza la idea de un triple nexo entre ayuda humanitaria, desarrollo y paz, con un enfoque feminista que garantice que ninguna niña se quede atrás.
Nuestro compromiso desde Ayuda en Acción
Durante el acto, nuestro director de Incidencia, Alberto Casado, recordó que detrás de cada cifra hay una vida interrumpida: "No podemos permitir que el lugar donde nace un adolescente o su necesidad de buscar refugio sentencie su derecho a aprender y prosperar', subrayó ante los grupos parlamentarios.

Como parte de la CME, nacida en 1999, seguimos movilizándonos para que el Derecho a la Educación no dependa del código postal ni del estatus migratorio. No descansaremos hasta que los gobiernos y donantes prioricen una financiación flexible e inclusiva.
La educación salva vidas. No permitamos que más futuros se trunquen por el camino.