La violencia armada, los desastres climáticos y la movilidad humana han dejado a 1,4 millones de hondureños en situación de necesidad. Una nueva alianza entre Ayuda en Acción en Honduras y UNICEF, financiada por el Fondo para Honduras (RHPF), llevará asistencia multisectorial a las comunidades más afectadas del país, en el marco de una intervención conjunta que busca llegar a unas 400 000 personas, entre ellas más de 65 000 menores.
Honduras, una crisis que no da tregua
Honduras se enfrenta a una de las crisis humanitarias más complejas de la región. La convergencia de tres factores (violencia armada, choques climáticos y movimientos migratorios mixtos) ha generado un escenario de vulnerabilidad extrema para miles de familias.
Según datos de la Red Humanitaria de Honduras, alrededor de 1,4 millones de personas continúan enfrentando necesidades humanitarias en el país, con especial severidad en los 33 municipios priorizados, donde confluyen múltiples factores de riesgo. Más de 423 000 personas se han visto obligadas a desplazarse internamente en algún momento de su vida, afectando al 4,5% de la población total. La sequía prolongada, las inundaciones recurrentes y la violencia generan además graves brechas en el acceso a servicios básicos como agua potable, salud y educación, afectando especialmente a la infancia.
Una respuesta coordinada y a gran escala
Agua segura y saneamiento básico, protección infantil, salud y nutrición. Estos son los pilares del proyecto humanitario que acaba de ponerse en marcha en 33 municipios de 13 departamentos hondureños, en las zonas donde las necesidades son más urgentes. La iniciativa cuenta con la articulación de otros socios de la sociedad civil nacional e internacional, que en coordinación con UNICEF suman esfuerzos para responder a la crisis humanitaria que atraviesa el país.
Con una asignación de 63,2 millones de dólares para Honduras del Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe, el Sistema de Naciones Unidas en Honduras, junto con las organizaciones socias, ha diseñado una intervención sin precedentes.
La respuesta comenzó oficialmente el 1 de junio de 2026 y se extenderá durante seis meses, abarcando 33 municipios y 761 comunidades altamente vulnerables en los departamentos de Atlántida, Colón, Gracias Dios, Ocotepeque, El Paraíso, Santa Bárbara, Yoro, Choluteca, Copán, Comayagua, Cortés, Francisco Morazán y otros municipios priorizados por su alto nivel de vulnerabilidad. El programa se alinea con el Plan de Respuesta Humanitaria 2026 y cuenta con el acompañamiento técnico de UNICEF en Honduras.
El compromiso de Ayuda en Acción en Honduras
Como parte de nuestro compromiso con la niñez y las comunidades más vulnerables, desde Ayuda en Acción hemos trazado metas concretas para nuestra intervención.
- En el sector de agua, saneamiento e higiene, garantizaremos acceso a agua segura para 110 600 personas mediante el mejoramiento de los sistemas de abastecimiento. Además, capacitaremos en buenas prácticas de higiene a 29 836 personas y entregaremos kits de higiene, filtros purificadores y kits de TANDAs que beneficiarán a un total de 7278 familias, mejorando así sus condiciones de vida. También intervendremos en 92 escuelas o centros de salud, rehabilitando sus módulos sanitarios y garantizando el acceso al agua.
- En protección infantil, brindaremos servicios integrales a 7000 menores, con gestión individualizada de 4225 casos de violencia, abuso, explotación y desplazamiento. Adicionalmente, 39 108 personas serán informadas sobre las rutas de prevención y atención para la protección de la infancia.
- En salud y nutrición, contrataremos a 21 profesionales del área, entre médicos generales, licenciadas y auxiliares de enfermería, y promotores de salud, quienes complementarán las acciones institucionales. Realizarán búsqueda activa de mujeres embarazadas para garantizar su atención, evaluarán nutricionalmente a 2749 menores de cinco años para identificar posibles casos de desnutrición, y verificarán que cuenten con sus esquemas de vacunación completos. Todo ello se complementará con jornadas de promoción de salud y nutrición, activando los clubes de salud y de embarazadas en las comunidades.
Fortalecer capacidades locales para el futuro
El proyecto pone especial énfasis en el fortalecimiento de las capacidades institucionales y comunitarias, convencido de que la transformación sostenible solo es posible cuando las propias comunidades y sus autoridades locales asumen el liderazgo. Por eso, desde Ayuda en Acción trabajaremos de la mano con SENAF, SESAL, SANAA, SEDUC, Juntas Administradoras de Agua, municipalidades y CODEMs, asegurando que las intervenciones no sean un alivio temporal, sino una inversión con futuro.
La capacitación de 400 técnicos/as permitirá que estas entidades cuenten con herramientas propias para enfrentar futuras crisis y dar continuidad a los avances logrados.
Este enfoque multisectorial e integrado responde a la complejidad de las necesidades de la población hondureña. No se trata solo de entregar ayuda, sino de construir mecanismos locales que permitan a las comunidades enfrentar futuras crisis con mayores herramientas y resiliencia. La coordinación entre actores evita duplicidades y maximiza el impacto de cada dólar invertido, garantizando que los recursos lleguen a quienes más los necesitan.