La solidaridad es un valor que deberíamos practicar e inculcar a nuestros hijos e hijas todo el año. Pero es en Navidad cuando parece estar más presente que nunca. De modo que estas fechas pueden ser una estupenda oportunidad para empezar a practicarla e incluirla en nuestros propósitos de Año Nuevo. Existen muchas formas de celebrar una Navidad solidaria, solo tienes que encontrar la que más se adapta a tus circunstancias.
Felicitar la Navidad con una tarjeta solidaria
Aprovecha estas fechas para felicitar a tus clientes o enviar unas palabras de cariño a tus amigos y familiares. A todos nos alegra recibir buenos deseos, y si lo haces con una tarjeta solidaria, además, ellos no serán los únicos a los que sacarás una sonrisa. Existen diversos organismos que comercializan productos de este tipo y cuyos fondos se destinan a mejorar la vida de las personas.
Ofrecer tu tiempo a quien lo necesite
No hace falta hacer un desembolso económico para ayudar a los demás. Hay algo mucho más valioso que puedes entregarles: tu tiempo. ¿Cómo invertirlo? Hay muchas opciones. Desde campañas de recogida de alimentos a actividades para los mayores que están solos. Infórmate con las ONG que trabajan en tu pueblo o ciudad, y consulta en tu Ayuntamiento. O apuesta por acciones mucho más cercanas. Puedes ofrecerte para cuidar una tarde a los niños de esa amiga que necesita un respiro, o para hacerle algún recado a ese vecino mayor al que cada vez le cuesta más subir las escaleras. Los bancos de tiempo son también una opción interesante para ofrecer tu tiempo a desconocidos de tu entorno que puedan necesitar tu ayuda. Las actividades que se ofrecen y que se necesitan son diversas, desde dar clases de informática a ayudar a mover unos muebles.
Donar ropa o juguetes para una causa solidaria
Repasa tu armario. Es posible que tengas prendas de abrigo en buen estado que ya no usas y que, sin embargo, pueden ayudar a pasar el invierno a otras personas. Además, los libros que no vas a volver a leer y no quieres conservar pueden tener un hueco en alguna biblioteca. Y donarlos es otra estupenda manera de aportar valor a la comunidad, y ampliar el acceso a la cultura.
Lo mismo ocurrirá con las cosas de tus hijos. Puedes explicarles cómo donando algunos juguetes que pueden hacer felices a otros niños y niñas que no tienen tantas cosas como ellos. Después, podéis elegir conjuntamente aquellos de los que os vais a deshacer. Hay muchas organizaciones dispuestas a recibirlos, y de este modo su aportación no será solo una forma más de celebrar una Navidad solidaria, sino también una bonita manera de educarles en la empatía.
Escribir una carta solidaria a los Reyes Magos o Papá Noel
Esta es una estupenda herramienta para celebrar una Navidad solidaria. En ella podéis incluir, por ejemplo, libros infantiles que ayuden a trabajar valores como la empatía y la solidaridad. Los cuentos de Elmer, un elefante de colores distinto a los demás, enseñan a valorar y respetar al que no es como nosotros. Y ‘Tan diferentes como iguales’ es una preciosa historia antibullying protagonizada por Lula, una tortuga que llega nueva a la escuela.
También podéis apostar por juguetes cuyos fondos se destinen a una causa solidaria, muchas ONG los tienen a la venta.
En la tradición del Elfo también puedes introducir una actividad como la de escribir una carta a Papá Noel. Es una de las actividades que te proponemos si te descargas el calendario de actividades del Elfo Solidario.

Usar las redes sociales para una Navidad solidaria
Las redes sociales son una herramienta. Y como tal, no son buenas o malas en sí mismas, todo depende del uso que hagamos de ellas. Así que, ¿por qué no usarlas para ayudar a los demás?
Desde hace algún tiempo, Facebook pone a nuestro alcance varias opciones para recaudar dinero entre nuestros contactos, y destinarlo a una ONG o una causa solidaria. Ayuda en Acción es una de las organizaciones aprobadas como receptora de esta iniciativa, y crear una campaña para ayudarnos es muy fácil. En nuestro blog te explicamos cómo. Una vez que la campaña ha terminado Facebook nos entregará el importe íntegro de la recaudación. Y ese dinero servirá para ayudar a los países más desfavorecidos, pero también a las personas en riesgo de exclusión social de nuestro país.
Extender la Navidad Solidaria más allá de fin de año
No limites tu solidaridad a las fechas navideñas: inclúyela en tus propósitos para el nuevo año. Existen muchas maneras de practicarla en las pequeñas acciones del día a día. Ayudando a algún vecino, echando una mano a ese compañero de trabajo que está desbordado, invitando a merendar con tus hijos a ese niño del cole que está pasando apuros económicos…
Y si te interesa ayudar también más allá de tu círculo, infórmate sobre nuestros programas de voluntariado. Si te unes a nosotros, vivirás una experiencia única. Podrás poner tu granito de arena para cambiar el mundo y el mundo te cambiará a ti.
¡Anímate a celebrar una Navidad solidaria, y a practicarla cada día!
