Aguacate y mango en Etiopía se encuentran entre las frutas más cultivadas del país. Son apreciadas no solo por su potencial para generar ingresos, sino también por sus ricos beneficios nutricionales. Estas frutas son una parte importante de la dieta rural, ya que aportan vitaminas, minerales y grasas saludables esenciales que ayudan a combatir la malnutrición en muchas comunidades.
La zona de Wolaita, en el sur de Etiopía, tiene un clima favorable que ha propiciado el cultivo del aguacate durante décadas, principalmente con variedades locales. Sin embargo, estas variedades tradicionales suelen tardar muchos años en dar frutos y, por lo general, producen rendimientos más bajos. Esto ha limitado la capacidad de los agricultores para mejorar significativamente sus medios de vida.
Muchos pequeños agricultores de la zona se enfrentan a retos como la mala calidad de las plántulas, el acceso limitado a la formación y las dificultades para acceder a mercados rentables.
Proyecto Oro Verde: una alternativa con aguacate y mango
Para solucionar estos problemas, Ayuda en Acción ha puesto en marcha el Proyecto Oro Verde en Wolaita. A través de él, se introducen variedades híbridas de aguacate y mango en Etiopía. Pero no nos quedamos ahí: iniciamos formación en prácticas agrícolas climáticamente inteligentes.
Lo que comenzó como un pequeño proyecto se ha convertido en una importante fuerza para mejorar la seguridad alimentaria, los ingresos y la resiliencia frente a las crisis climáticas en la zona de Wolaita.
El proyecto se centra en los distritos de Boloso Sore, Boloso Bombe y Damot Woyde, donde presta apoyo a 5000 pequeños agricultores, beneficiando indirectamente a unas 25 000 personas.
A través de Oro Verde se colabora estrechamente con organizaciones locales de agricultores, productores de plántulas, exportadores, agroprocesadores y centros de formación para fortalecer toda la cadena de producción y comercialización.
Árboles híbridos de aguacate y mango en Etiopía: ¿qué beneficios tienen?
Los árboles frutales híbridos de aguacate y mango ofrecen varias ventajas:
- 1. Maduran más rápido.
- 2 Producen más fruta.
- 3. Son más resistentes a las plagas, las enfermedades y la sequía.
Desde el punto de vista nutricional, los mangos híbridos aportan altos niveles de vitaminas A y C, esenciales para la salud inmunológica, la reparación de la piel y el crecimiento y desarrollo de los niños. Los aguacates híbridos, por su parte, están repletos de grasas saludables para el corazón, fibra, potasio y ácido fólico, que favorecen la salud cardiovascular, la digestión y el funcionamiento del cerebro. Al adoptar estas variedades mejoradas, los agricultores no solo ganan más, sino que también mejoran la calidad de los alimentos que consumen sus familias.
Testimonios de agricultores de aguacate
Workinesh Kaficho, madre de cuatro hijos de Kindo Koysha, conoce de primera mano esta transformación basada en la hibridación del aguacate y el mango en Etiopía. Recuerda cómo su familia luchaba contra la escasez de alimentos y la malnutrición antes de unirse al proyecto.
Tras recibir plántulas híbridas de aguacate y mango, así como la formación en agricultura climáticamente inteligente, su huerto comenzó a producir fruta en solo 18 meses. Hoy en día, con lo que gana por cosecha, puede alimentar mejor a su familia, pagar la educación de sus hijos y reinvertir en su granja.
Su marido, inspirado por el éxito de su mujer, invirtió 22.000 birr (136 euros) en la compra de un buey para aumentar la productividad de la granja, a pesar de que no participaba directamente en el proyecto: “Ahora siempre hay comida en nuestra mesa. La gente viene a aprender de nuestra experiencia”, afirma con orgullo.
Un factor importante para el éxito del proyecto ha sido el acceso a materiales de plantación de calidad y a herramientas agrícolas modernas. Las parcelas de demostración, que forman parte de un enfoque de agricultores modelo, permiten ver las mejores prácticas.
El proyecto también ha intruducido el injerto, una técnica que rejuvenece los árboles de aguacate más viejos y reduce significativamente el tiempo que tardan en dar frutos.
En colaboración con el Centro de Investigación Agrícola Areka y Selam Seedling Enterprise, el proyecto ha rehabilitado 1500 árboles de aguacate con una tasa de éxito del 75 %. También ha formado a jóvenes rurales en agricultura y emprendimiento, dotándoles de valiosas habilidades para crear sus propios medios de vida.
Más allá de la producción, el proyecto fortalece toda la cadena de valor de aguacate y mango en Etiopía. Al reunir a productores, exportadores, funcionarios gubernamentales e instituciones financieras, las plataformas multiactores fomentan la cooperación en cuestiones como la financiación agrícola, la fijación de precios y el desarrollo sostenible de los mercados.
“Antes, solo luchaba por sobrevivir. Ahora, pienso en cómo crecer más, ganar más y ayudar a otros a hacer lo mismo”, finaliza Workinesh.
*(Artículo escrito por Mihret Wasihun, responsable de comunicación y visibilidad en Ayuda en Acción en Etiopía)
