En los distritos peruanos de Andahuaylas, Talavera, Ocobamba y Kishuara, 255 socios y socias ahorran, se conceden créditos entre sí y fijan de forma conjunta sus propias normas. Lo hacen a través de 20 Uniones de Crédito y Ahorro (UNICAs), con el acompañamiento de Ayuda en Acción y en alianza con COFIDE, el Banco de Desarrollo del Perú. Es una forma de educación financiera rural que se construye desde las propias comunidades. ¿Quieres saber más sobre nuestro trabajo en Perú? Quédate a leer.
Cómo funciona una UNICA: ahorro y crédito gestionados por la comunidad
Las UNICAs son organizaciones comunitarias autogestionadas. Sus integrantes aportan un capital inicial, establecen conjuntamente sus normas y administran los recursos que después utilizan para conceder préstamos entre sus propios miembros.
Todo empezó con el proyecto “Abriendo paso: generación de capacidades técnico-financieras en el distrito de Talavera”, que pusimos en marcha desde Ayuda en Acción en octubre de 2024. Desde entonces se han conformado y consolidado 20 UNICAs en los distritos de Talavera, Ocobamba, Kishuara y Andahuaylas.
Los resultados hasta ahora: ahorro, créditos y confianza
Hoy, estas organizaciones cuentan con 255 socios y socias y han acumulado un capital social de 192 500 soles, aproximadamente 44 000 euros. Además, han concedido 396 créditos por un importe total de 458 800 soles, cerca de 105 000 euros.
Uno de los principales resultados es que mantienen una tasa de morosidad del 0 %, reflejo de la confianza, la responsabilidad compartida y la disciplina financiera construida dentro de las comunidades.
Los créditos se destinan principalmente a fortalecer las actividades agrícolas y los pequeños negocios familiares. Así, las familias pueden invertir en sus cultivos, adquirir insumos o responder a necesidades económicas sin depender de mecanismos informales de financiación.
Del ahorro a la parcela: la cadena productiva de la palta (aguacate)
El trabajo no se limita al acceso a servicios financieros. Desde Ayuda en Acción acompañamos la creación y consolidación de las UNICAs, fortalecemos las capacidades financieras y organizativas de sus integrantes y brindamos asistencia técnica para mejorar la producción y las oportunidades económicas de las familias.
Una parte importante de este acompañamiento se centra en la palta —o aguacate—, uno de los principales cultivos de la zona. En las Escuelas de Campo para Agricultores, productores y productoras aprenden directamente en sus parcelas y analizan conjuntamente los problemas que afectan a sus cultivos.
Hasta el momento se han desarrollado ocho sesiones sobre poda, fertilización basada en análisis del suelo, manejo integrado de plagas y sistemas de riego. En ellas han participado 207 productores que cultivan más de 60 hectáreas de palta. El rendimiento medio ha alcanzado los 1650 kilos por hectárea, lo que supone un incremento del 3 % en la productividad.
Mujeres que participan y lideran
La participación de las mujeres es otro de los avances del proyecto: el 40 % de los cargos directivos de las 20 UNICAs está ocupado por mujeres.
Su presencia en los espacios de decisión contribuye a que puedan intervenir directamente en la gestión de los recursos, orientar las inversiones familiares y asumir responsabilidades dentro de sus organizaciones. De este modo, la educación financiera se convierte también en una herramienta para fortalecer su autonomía y liderazgo en el ámbito rural.
Una jornada para compartir lo aprendido
Para conocer los avances y poner en común los aprendizajes, Ayuda en Acción y COFIDE desarrollaron una jornada territorial que reunió a productores agrícolas, autoridades locales, representantes del sector privado y miembros de la academia.
La jornada culminó con un encuentro con representantes de las UNICAs y de organizaciones productivas, autoridades locales, instituciones públicas, empresas y universidades. Allí se compartieron resultados, se escucharon experiencias en primera persona y se analizó cómo ampliar el modelo a otros territorios y cadenas productivas. También se puso de manifiesto que la educación financiera rural necesita alianzas que combinen financiación, conocimiento técnico, presencia territorial y fortalecimiento de las organizaciones comunitarias.
Durante el despliegue territorial se compartieron además experiencias sobre nuevas tecnologías agrícolas, mejora de los procesos productivos y articulación entre productores, instituciones públicas, empresas y centros académicos. Estos espacios permiten que los conocimientos técnicos respondan a las condiciones reales del territorio y puedan ser aplicados por las propias familias.
Isabel Cajías , directora de Ayuda en Acción en Perú y Bolivia, lo resume así: “Las UNICAs han demostrado que la educación financiera no solo facilita el acceso al crédito, sino que fortalece la organización comunitaria, genera confianza y crea condiciones para un desarrollo económico sostenible. Desde Ayuda en Acción aportamos nuestra experiencia de trabajo en los territorios para conectar las capacidades financieras con el fortalecimiento productivo y el acceso a nuevas oportunidades”.
La alianza entre Ayuda en Acción y COFIDE
El proyecto forma parte del Fondo Inclusivo de Desarrollo Empresarial Rural (FIDER), un fideicomiso impulsado con recursos del Ministerio de Economía y Finanzas de Perú y administrado por COFIDE para financiar el Programa Inclusivo de Desarrollo Empresarial Rural (PRIDER).
En esta alianza, COFIDE aporta el instrumento financiero y la experiencia acumulada por el PRIDER. Ayuda en Acción, por su parte, lidera la implementación territorial acompañando a las comunidades, fortaleciendo sus capacidades financieras y organizativas y conectando el acceso al crédito con la asistencia técnica y el desarrollo productivo.
La experiencia de Andahuaylas muestra que una herramienta financiera genera un impacto mayor cuando se adapta a la realidad de las comunidades y se articula con sus capacidades, sus actividades productivas y sus organizaciones locales. Con este trabajo conjunto, seguimos acompañando a las familias rurales para que mejoren sus ingresos, fortalezcan sus medios de vida y protagonicen su propio desarrollo.