El Arrecife Mesoamericano, el segundo sistema arrecifal más grande del mundo, se extiende a lo largo de las costas. Este ecosistema alberga una enorme biodiversidad marina y provee servicios esenciales como protección costera, captura de carbono y sustento para miles de hogares que dependen de la pesca artesanal. Sin embargo, enfrenta serias amenazas debido a prácticas de pesca insostenibles, contaminación, extracción de manglares y el cambio climático, lo que degrada los hábitats marinos y reduce los medios de vida de las comunidades pesqueras. En Honduras, la pobreza y desigualdad agravan esta situación, afectando especialmente a las zonas rurales. A pesar de que la pesca artesanal representa la mayoría de la captura marina, sus actores son social y económicamente excluidos. Desde 2017, Rare trabaja con comunidades y autoridades locales para promover la gestión sostenible mediante el modelo de Áreas de Acceso Gestionado y Reservas, fortaleciendo capacidades y fomentando la participación comunitaria.