La deforestación en Honduras ha aumentado rápidamente y, de no tomarse medidas, se estima que en 55 años se perderá la mitad de los bosques del país. Las causas incluyen la débil aplicación de la normativa forestal, debilidades institucionales, factores socioeconómicos y el impacto del narcotráfico. En áreas de alto riesgo, han surgido conflictos intracomunitarios sobre el uso de los bosques, además de la presión de empresas que ocupan ilegalmente zonas protegidas. El cambio climático ha empeorado la disponibilidad y calidad de los recursos naturales, aumentando la competencia por la tierra y el agua. Las mujeres rurales enfrentan una mayor vulnerabilidad debido a restricciones culturales que limitan su participación en la gestión de los recursos y en procesos productivos, mientras sufren un aumento de la violencia, especialmente aquellas que lideran iniciativas de conservación y uso sostenible.