Tras más de tres años y medio de trabajo, el proyecto Pe1xan ha culminado dejando una huella profunda en las comunidades pesqueras del sur de Mozambique. Liderado por el Centro Tecnológico del Mar – Fundación CETMAR, en consorcio con Ayuda en Acción y la Dirección Provincial de Agricultura y Pesca (DPAP), y financiado por la Xunta de Galicia, el proyecto ha transformado la vida de miles de personas de los distritos de Namaacha, Boane y Moamba, en la provincia de Maputo. Estas comunidades, fueron seleccionadas tras ser identificadas en 2021 por su alta vulnerabilidad socioeconómica y alimentaria, así como por su fuerte dependencia de la cadena de valor de la pesca como medio de vida.
Tres resultados que transformaron la realidad local
Fortalecimiento de la gobernanza de las administraciones locales responsables de la pesca y acuicultura
El proyecto ha reforzado las capacidades técnicas, organizativas y de gobernanza de las autoridades locales del sector pesquero y acuícola en Namaacha, especialmente la Dirección Provincial de Agricultura y Pesca (DPAP) y los Servicios Distritales de Actividades Económicas (SDAE). A través de espacios de diálogo, se elaboró una hoja de ruta distrital que orienta las prioridades institucionales en asistencia técnica, control pesquero y fomento de la acuicultura.
Gracias a este proceso, las administraciones locales cuentan ahora con herramientas más eficaces y técnicos mejor capacitados, lo que ha permitido una gestión más transparente y participativa. Las comunidades se sienten más atendidas y empoderadas para involucrarse en la gestión de sus recursos, contribuyendo a una mayor sostenibilidad y productividad del sector.
Fortalecimiento de la cadena de valor de la pesca y acuicultura
El proyecto ha impulsado la mejora de la cadena de valor mediante formación técnica en artes de pesca, confección de redes y construcción de embarcaciones adaptadas al entorno, así como modelos sostenibles de pesca y acuicultura familiar. También se promovieron iniciativas de transformación y conservación del pescado, aumentando su valor comercial.
Además, se fortalecieron asociaciones de mujeres dedicadas a la comercialización, con formación en gestión empresarial y liderazgo. Estas acciones han dinamizado los mercados locales, incrementado los ingresos familiares y consolidado el papel de las mujeres como motor del desarrollo económico comunitario.
Mejora de la seguridad alimentaria y nutricional
Uno de los impactos más visibles ha sido la mejora de la alimentación en las comunidades. Jóvenes formados en nutrición lideraron campañas en hogares y escuelas que promovieron el consumo saludable de pescado mediante recetas locales y actividades participativas, fomentando también su comercialización local.
Estas acciones beneficiaron a 1303 familias (unas 6500 personas), generando cambios sostenibles en la dieta. El 88% de niños y mujeres gestantes consumen pescado regularmente, con mejoras en el peso infantil, el rendimiento escolar y la reducción de la anemia. El pescado se ha consolidado como un alimento esencial para la salud comunitaria.
El legado de Pe1xan se proyecta hacia el futuro
Pe1xan no ha sido un punto final, sino el inicio de un camino transformador. Gracias a los proyectos XaLissima I (2022), II (2024) y III (2025), liderados por Ayuda en Acción con la colaboración de CETMAR y financiados por Cooperación Galega, se da continuidad al trabajo iniciado, ampliando su impacto en el sur de Mozambique.
Estas iniciativas fortalecen el asociacionismo, los emprendimientos locales y las capacidades técnicas en pesca sostenible y acuicultura resiliente, con especial énfasis en mujeres y jóvenes. El desarrollo sigue avanzando, y el apoyo de Ayuda en Acción continúa siendo clave para que la semilla plantada por Pe1xan siga creciendo y generando oportunidades.
*(Artículo escrito por equipo de Ayuda en Acción en Galicia)
