El proyecto Impulsa, desarrollado por Ayuda en Acción con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha acompañado durante el curso 2025/2026 a más de 4300 estudiantes de Formación Profesional y Educación Secundaria Obligatoria en seis comunidades autónomas, contribuyendo a mejorar sus oportunidades educativas y profesionales y apoyando especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad social.
La iniciativa se ha implementado en 30 centros educativos de Canarias, Andalucía, Extremadura, Comunidad Valenciana, Galicia y Principado de Asturias, promoviendo una intervención integral centrada en reforzar la empleabilidad juvenil, prevenir situaciones de abandono educativo y facilitar transiciones formativas y laborales más exitosas.
A lo largo del curso, el proyecto ha desarrollado un modelo de intervención basado en la colaboración estrecha con los centros educativos y en la conexión con el entorno social y empresarial de cada territorio. Esta metodología ha combinado acciones grupales, acompañamiento individualizado y actividades de articulación con recursos comunitarios, entidades sociales y empresas.
Desarrollo de competencias para el futuro
Uno de los pilares del proyecto han sido las sesiones grupales, que han llegado a un total de 270 grupos de alumnado. En estos espacios se han trabajado competencias fundamentales para la vida académica y profesional, como la inteligencia emocional, la comunicación, el trabajo en equipo, la toma de decisiones, la competencia digital y la capacidad emprendedora.
Además, Impulsa ha realizado más de 2000 acompañamientos individualizados, ofreciendo una atención personalizada a jóvenes que necesitaban apoyo específico para definir su itinerario educativo y profesional o para afrontar situaciones personales, familiares o sociales que podían afectar a su continuidad formativa.
Este acompañamiento se ha reforzado en momentos clave, como los periodos de prácticas en empresas y los meses de verano, etapas en las que muchos jóvenes afrontan decisiones importantes sobre su futuro académico y laboral.
Participación juvenil como motor de mejora
La voz de la juventud ha ocupado un lugar central en el desarrollo del proyecto. A través de actividades participativas y diferentes webinars, el alumnado ha podido compartir opiniones, propuestas y valoraciones sobre la intervención.
Como parte de esta apuesta por el protagonismo juvenil, en mayo se celebró un encuentro estatal en la sede de Ayuda en Acción en Madrid, que reunió a 22 representantes del alumnado procedentes de distintos territorios. Durante la jornada intercambiaron experiencias, identificaron retos compartidos y plantearon propuestas para seguir mejorando el proyecto, fortaleciendo así los espacios de participación y construcción colectiva.
Trabajo conjunto con profesorado y familias
Impulsa también ha impulsado espacios de colaboración con la comunidad educativa. Durante el curso se celebraron dos encuentros virtuales con profesorado para compartir experiencias, analizar desafíos comunes y explorar nuevas formas de fortalecer las actuaciones desarrolladas en los centros educativos, especialmente en ámbitos relacionados con la convivencia escolar y la movilidad del alumnado.
Por otra parte, más de 220 familias y personas adultas de referencia participaron en 43 actuaciones de información, formación y acompañamiento, contribuyendo a reforzar el apoyo a los procesos educativos y profesionales de la juventud.
Conexión con empresas y agentes del territorio
Uno de los grandes valores añadidos del proyecto ha sido su capacidad para conectar al alumnado con el entorno profesional. En total, 156 recursos externos, entre empresas, entidades sociolaborales, administraciones públicas y personas voluntarias, colaboraron en las distintas actividades desarrolladas.
Las Jornadas Impulsa-Conecta permitieron acercar a jóvenes a profesionales y empresas, favoreciendo el conocimiento de diferentes sectores productivos y oportunidades laborales. Paralelamente, las iniciativas de Aprendizaje-Servicio ofrecieron al alumnado la posibilidad de aplicar los conocimientos adquiridos en el aula a proyectos con impacto social, promoviendo valores como la solidaridad, la participación y la inclusión.
Más oportunidades para la juventud
Los resultados alcanzados durante el curso 2025/2026 consolidan a Impulsa como una herramienta eficaz para ampliar las oportunidades educativas y laborales de la juventud. Gracias a un enfoque integral, personalizado y conectado con el territorio, el proyecto ha contribuido al desarrollo de competencias clave, al fortalecimiento de la orientación académica y profesional y a la generación de nuevas expectativas de futuro para miles de jóvenes.
Con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Ayuda en Acción continúa trabajando para que las personas jóvenes, especialmente aquellas que enfrentan mayores dificultades, cuenten con los recursos, el acompañamiento y las oportunidades necesarias para construir su proyecto de vida y afrontar con éxito sus transiciones educativas y profesionales.