Cuando una persona decide hacer testamento, puede que le asalten miles de preguntas. También, por supuesto, si opta por un testamento solidario, en el que destinar una parte a causas solidarias. Hoy te presentamos diferentes tipos de testamento: ológrafo, abierto y cerrado, para que tengas conocimientos a la hora de elegir cuál de todos es el que mejor se ajusta a tus circunstancias y necesidades.

¿Qué es un testamento ológrafo?


Un testamento ológrafo es aquel que ha sido escrito a mano por la persona que lo hace. Pero vamos a contarte algunos detalles que deberías saber si te estás planteando esta opción.

Definición sencilla y requisitos legales para un testamento ológrafo


Debe tener firma y fecha de cuando se escribió. No necesita la fe notarial para ser válido a la hora de escribirlo. Tampoco es necesario que haya testigos del mismo. Una vez escrito, debe presentarse en Notaría para se abierto y leído cuando la persona haya fallecido. También se puede dejar en custodia de una persona de confianza, pero igualmente cuando fallezca, debe llevarse a Notaría para su lectura.

Ventajas y desventajas del testamento ológrafo


Se trata de una opción sencilla si se prima la privacidad, pero debes saber que tiene más riesgo de que alguien lo impugne, ya que haberlo hecho sin asesoramiento profesional puede incurrir en errores que lo invaliden.

¿Cuándo es el testamento ológrafo una buena opción?


Se considera una buena idea optar por un testimonio ológrafo en situaciones de emergencia en las que no dé tiempo acudir a un notario. También puede ser una opción si no se tienen condiciones económicas favorables para hacer la gestión oficialmente, aunque los costes no suelen ser muy altos (alrededor de 60 euros). Y obviamente, es la opción preferida en casos de privacidad, ya que no tiene por qué enterarse nadie de su escritura.

¿Qué es un testamento abierto?


Un testamento abierto es aquel que se otorga ante notario recogiendo las últimas voluntades de la persona testataria. Puede ocurrir que el notario escriba las voluntades, o bien que se presente escrito manualmente, redactado o no por asesores legales. También pueden validar el otorgamiento del testamento otras autoridades establecidas en el Código Civil: diplomáticos, testigos, oficiales del ejército o capitanes de navío. Además, necesitarás contar con dos testigos.

Cómo se realiza un testamento abierto


Cuando se ha decidido hacer testamento abierto, ya sea de forma escrita o bien oralmente, es necesario ir a una notaría para entregar el documento o contar de palabra las voluntades. En el caso de ser un testamento solidario, especificarás qué parte quieres que vaya destinada a la organización u organizaciones que elijas.

En el testamento abierto, además de los deseos cuando se fallezca, se debe indicar el lugar y la fecha completa del otorgamiento, incluyendo la hora. Debe leerse en voz alta para que la persona testataria dé su consentimiento y, finalmente, se firma.

Beneficios y limitaciones de hacer un testamento abierto


El principal beneficio del testamento abierto sería que, al ser validado por un notario/a, se evitan posibles errores que derivaran en posibles impugnaciones. Además, facilita los trámites y localización para familiares y, en el caso de un testamento solidario, las organizaciones herederas, puesto que el testamento está ubicado y archivado donde debe.

Sin embargo, al tener que ser leído públicamente ante el notario, se pierde la cualidad de confidencialidad que en algunos casos, dependiendo de cada persona y situación, se busca a propósito.

¿En qué casos conviene más hacer un testamento abierto?


Es adecuado hacer un testimonio abierto cuando buscamos la máxima seguridad jurídica, así como claridad sobre las voluntades de la persona que está dejando su herencia. También se considera una muy buena opción en caso de no contar con conocimientos legales y tener realidades complejas, en su caso.
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¿Qué es un testamento cerrado?


Se trata de un documento realizado por la persona testataria de forma exclusivamente privada. Se entrega en notaría en un sobre cerrado que solo se abre una vez ocurrido el fallecimiento de la persona por un proceso de jurisdicción voluntaria. Ni siquiera el notario/a conoce el contenido del documento.

Ventajas y desventajas de un testamento cerrado


Aunque es un tipo de testamento que ofrece la mayor confidencialidad, existe el riesgo de cometer errores en su redacción y, con ello, ser impugnado por alguna de las partes. En el caso de haber una parte para una entidad social, se correría el riesgo de perderse, al no poder cumplirse las voluntades de la persona fallecida. Por último, si el documento no se entrega ante notario, corre riesgo de perderse o destruirse de forma voluntaria o involuntaria. En caso de querer tener la copia original en casa, ante notario puede entregarse una copia autorizada.

Situaciones en las que puede ser útil optar por un testamento cerrado


Es una opción idónea si tu principal objetivo es que nadie conozca los detalles de tu testamento, o si no quieres ser juzgado por tus decisiones o no ves seguridad en tu entorno para que el documento llegue tal cual quieres al momento de tu fallecimiento, sin exposición a posibles manipulaciones o pérdidas.

El valor social de hacer testamento solidario


Sea cual sea el modelo que elijas para tu testamento, has de saber que en todos los casos lo que prima es tu voluntad. Así mismo, en cualquiera de los tres tipos puedes optar por dejar una herencia a una ONG. Recuerda que en Ayuda en Acción tenemos un departamento específico que puede ayudarte para despejar todas tus dudas, sin ningún tipo de compromiso.
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