Wantaura es el nombre que hemos dado a uno de nuestros últimos proyectos medioambientales en Honduras. Apoyados por la Unión Europea, MIMAT y la Fundación Madera Verde impulsamos un proyecto en la Reserva del Hombre y Biosfera del Río Plátano. Pero es más que un proyecto: es una iniciativa que honra una conexión sagrada entre pueblos originarios y naturaleza, al tiempo que se construye un futuro más justo y sostenible.
La Reserva del Río Plátano: un arca de biodiversidad
La Reserva del Río Plátano constituye uno de los ecosistemas más valiosos del planeta. Tradicionalmente ha estado protegida por comunidades Miskitas y Tawahkas, dos de los pueblos indígenas presentes en Honduras.
Considerada el pulmón verde de Centroamérica, esta reserva de 832 000 hectáreas alberga más de 700 especies de aves (el 70% de las aves del país, incluyendo el amenazado guacamayo verde), 120 especies de mamíferos como jaguares, tapires y monos aulladores, y una alta diversidad de orquídeas endémicas.
Declarado Patrimonio Mundial en Peligro por la UNESCO desde 2011, es también el hogar de cuatro pueblos indígenas (Garífuna, Miskito, Pech y Tawahka) que han mantenido su relación simbiótica con el ecosistema.
El cacao como herramienta de cambio
En este contexto, y dentro del proyecto, nace una propuesta de producción y venta comunitaria de cacao, impulsada por los propios pueblos indígenas. Azucena Rivas es productora misquita de cacao y miembro de APROCAPIM (Asociación de Productores de Cacao de Pimienta): “A través del cacao tenemos beneficios, damos oportunidades de empleo a jóvenes, mujeres y personas con discapacidad en diferentes etapas: cosecha, acarreo, clasificación, los cuales generan ingresos a las familias. Cada grano que cultivamos protege el bosque que lo nutre”.
Impacto comunitario de Wantaura
El proyecto Wantaura está transformando realidades en las comunidades Miskitas y Tawahkas. Concretamente, logramos fortalecer la seguridad alimentaria de 350 familias. Pero también impulsamos el empleo y la empleabilidad con cursos de agroforestería para 230 productores (entre ellos, 160 mujeres) o con apoyo para 40 jóvenes emprendedores que han impulsado negocios verdes.
Pero también miramos a otra parte de la población: preservamos conocimientos ancestrales gracias al trabajo coordinado con 372 adultos mayores e impulsamos la inclusión social con la integración de 80 personas con discapacidad que ahora están integradas en cadenas productivas.
Los tres pilares de Wantaura
El proyecto se asienta sobre tres pilares:
- 1. Gobernanza forestal con rostro indígena: estamos conformando el primer Comité de Protección Forestal intercultural, que combinará tecnología moderna con saberes ancestrales para crear y fortalecer el propio comité, pero también para proteger, restaurar y aprovechar los bosques de forma ecológica, implementar un plan de respuesta y mitigación ante desastres naturales y instaurar un programa de formador de formadores.
- 2. Derechos que germinan: protección de derechos humanos y territoriales en las zonas de acción del proyecto.
- 3. Economías verdes con identidad: promoveremos la agroforestería y la economía verde comunitaria a través de alianzas comerciales con organizaciones y actores empresariales externos. Pero también con el apoyo a la creación o crecimiento de grupos de productores locales y la realización de investigaciones para identificar modelos innovadores con tecnologías sostenibles.
