El apadrinamiento es una forma diferente e inolvidable de colaborar con la infancia más necesitada. ¿En qué consiste? Fundamentalmente, un grupo de niños y niñas ejercen como portavoces para contarte lo que con tu ayuda se hace en la comunidad en la que viven. Una vez decides apadrinar, recibirás dos cartas al año de los niños y niñas apadrinados. Y tú, por supuesto, puedes escribirles. Es más, deberías hacerlo. ¿Por qué? Sigue leyendo y lo entenderás. Además, sabrás cómo escribir una carta a un niño apadrinado.

La importancia de escribir cartas a un niño apadrinado


Cuando apadrinas, comenzarás a ver la realidad de la comunidad a la que apoyas desde los ojos y las palabras de la infancia. Tendrás la foto de los niños y niñas que apadrines, sabrás sus nombres, a qué escuela van, en qué curso están, cómo van sus estudios… Y por supuesto irás conociendo, carta a carta, a diferentes personas e instituciones de su comunidad. Verás cómo gracias al apadrinamiento un mundo diferente se abre ante sus ojos.

Y es que tu carta no será solo un papel: es una herramienta que sirve para mejorar su autoestima, ya que sienten que alguien de lejos se preocupa por ellos, brindándoles oportunidades para construir un futuro prometedor.

Gracias a tu relato conocerán otro mundo, les inspirarás a cumplir sus sueños y algún día poder contarte que lo consiguieron con tu ayuda.

El vínculo que se crea entre padrinos y madrinas, y grupos de niños y niñas apadrinados es fuerte, aunque no lo creas. Para unos, prevalece la satisfacción de saber que estás ayudando a determinar el futuro de la infancia. Para los otros, este vínculo es, además de todo lo anterior, un enlace de cariño y profundo agradecimiento que, créenos, no van a olvidar nunca.

Si son niños de América Latina, además, puede que sea más fácil para ti puesto que compartimos el mismo idioma. Pero en caso de que sean niños de África, no hay problema en que escribas en castellano, ya que tenemos un equipo para ayudar en la traducción de las cartas. No obstante, si te manejas en inglés, es mucho mejor escribir la carta en su idioma.

Qué aportan tus cartas a los niños y niñas apadrinados


Sin embargo, los niños y niñas apadrinados poco sabrán de ti a menos que les escribas. Piensa que la mayoría viven en comunidades rurales y en muchos casos aisladas o lejanas a grandes núcleos de población. Para ellos, recibir cartas supone todo un acontecimiento. Mucho más si vienen de lejos y de gente tan importante como quienes están ayudando a crear su futuro. Quizás no lo creas, pero cuando reciben carta es motivo de celebración y de orgullo: la enseñan a sus familiares, a sus amigos y amigas del colegio… Guardan las cartas en el lugar más preciado.

Tus cartas generarán ilusión que tal vez ninguna otra cosa lo consiga. Por eso es muy importante que sepas, cuando apadrinas, que aunque no es obligatorio, tu carta a un niño apadrinado solo generará beneficios.

Para ti puede que solo implique unos minutos de tu tiempo, pero para ellos significará mucho en su infancia y su desarrollo emocional.

Cómo escribir una carta a un niño apadrinado


Cuando por fin tomas la decisión de escribir una carta a un niño apadrinado, tal vez no sepas cómo empezar. No te preocupes, porque es muy fácil. Escribe de una forma clara, con un tono cercano y respetuoso. ¿Qué tal si empiezas por contarle quién eres, a qué te dedicas o con quién vives? Ten en cuenta que a veces son niños muy pequeños, de cinco o seis años: adaptar tu lenguaje a ellos es fundamental.

Ten en cuenta también la letra. Puedes escribir a ordenador, pero seguro que agradecen que sea a mano, para conocer un poco más de ti (¡también tu letra!). Es importante que cuando escribas intentes hacer tu caligrafía lo más clara posible.

Es importante, además, que conozcas algunos detalles culturales para evitar malentendidos. En América Latina, aconsejamos utilizar siempre mejor el término “amigo” o “amiga” ya que padrino o madrina tienen connotaciones culturales y legales vinculantes, y su uso quizás puede dar lugar a confusión tanto entre los niños como con sus propias familias.

Cómo se envían y reciben las cartas durante el apadrinamiento


Las cartas que escribas, puedes enviarlas a través de correo electrónico (esta opción ahorra costes y asegura su llegada al 100%). En nuestra carta de bienvenida, una vez seas padrino o madrina, te explicaremos cómo hacer.

Es importante que sepas que nunca tendrás la dirección exacta de la vivienda de los niños y niñas apadrinados. Obviamente, esto es así por cuestiones de seguridad. Somos nosotros, Ayuda en Acción, quienes recibimos las cartas en nuestras oficinas nacionales, y quienes realizamos después el proceso de entrega con las familias, en unas jornadas que se llaman de vínculo solidario.

Así mismo, además de la carta también puedes mandar algún detalle siempre en formato papel (fotos o postales) y que no pese en exceso para evitar costes adicionales en aduana, en caso de mandar tu carta física (en caso de ser online, puedes enviar por ejemplo varias fotos para que te conozcan mejor y puedan compartir con sus amistades y círculo familiar más íntimo, si quieren.

Qué puedes contar en tus cartas


Hay muchas cosas que puedes contar a los niños y niñas apadrinados cuando te dispones a escribirles una carta. Quizás puedes empezar presentándote, diciéndole tu nombre, dónde vives y cómo es tu familia. Le puedes contar a qué te dedicas y explicarle cómo es tu ciudad o cuál es tu comida favorita.

En sucesivas cartas, es muy importante que le cuentes lo feliz que estás cuando recibes su carta y lo orgulloso/a que te sientes de todos los avances que están consiguiendo en la comunidad.

Además, puedes hacerle preguntas con el objetivo de que mantengáis una correspondencia. Más abajo te dejamos algunas ideas.

Qué no debes incluir en tus cartas


Evidentemente, también hay algunas cuestiones que es mejor que no menciones en tus cartas. Pueden ser temas sensibles que den lugar a malentendidos o exigencias no deseadas.

Te damos algunos ejemplos:

  • - Es mejor que no hagas comentarios sobre cosas materiales o de dinero (cuántos coches o casas tienes, o cuánto dinero, o si viajas a lugares paradisíacos, etc.). Esto puede frustrar a los niños y niñas que no pueden acceder a todas esas cosas que tú tienes.

  • - Evita opinar de cuestiones relacionadas con las creencias y con la política. Sobre todo, esto segundo, es algo que los niños no van a entender de ninguna manera.


Ideas de preguntas para mantener la correspondencia


Recuerda que el objetivo de las cartas es ayudar a conoceros mejor y mantener la comunicación. Por eso, te vamos a dar algunas ideas de preguntas que puedes dejarles en tu carta para que en su respuesta puedan contestarlas.

  • 1. Sobre la escuela: ¿cómo es tu escuela?, ¿te gusta ir?, ¿qué asignaturas o actividades son las que te gustan más?

  • 2. Sobre su vida: ¿cuántos hermanos tiene?, ¿con quién vive y cómo es su casita?, ¿cómo se llaman sus mejores amigos?, ¿qué te gustaría ser de mayor?

  • 3. Sobre su entorno: ¿a qué se dedica la mayoría de la gente donde vives?, ¿qué animales hay en la comunidad?, ¿qué te gustaría ser cuando crezcas?


¿Tienes dudas? Cómo resolverlas


Si después de leer todo el post aún tienes dudas, no te preocupes, porque estamos aquí para ayudar a resolverlas. En primer lugar, puedes ir a nuestra página web, a la sección de apadrinamiento. Allí te damos respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes. Si aún así tienes más dudas, visita esta otra web, donde seguro que te queda todo más claro.

Si aún así tienes dudas que no somos capaces de solucionarte, puedes contactar directamente con nuestro equipo a través del teléfono gratuito 900 85 85 88. ¡Será un gusto poder hablar contigo y resolverte todas las preguntas que te puedan surgir! Si ya eres padrino o madrina, puedes contactar con nosotros a través del correo de socios que te especificamos en el pack de bienvenida (aunque por supuesto, también te atenderemos por teléfono si lo necesitas).